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Dólar, tasa de interés y bicicleta financiera: fondos del exterior vuelven a apostar por activos en pesos argentinos

Dólar, tasa y "bicicleta": fondos del exterior vuelven a apostar fuerte por activos en pesos

El tipo de cambio ya "pegó el estirón" y luce más estable. El costo del dinero no puede descender de modo abrupto, al estar condicionado por una inflación que no da tregua. Así, el "carry trade" vuelve a ganar protagonismo. Desde la City refieren a siete indicadores a monitorear. Lo que viene

Por Leandro Gabin
19.02.2018 11.27hs Finanzas

¿Ya pasó lo peor? Esta es la pregunta que recorre las calles de la City tras la disparada del dólar, inducida inicialmente por el Gobierno al anunciar cambios en las metas de inflación y por la baja de tasas propiciada por el Banco Central.

Semanas más tarde, y ante un í­ndice de precios duro de domar, Federico Sturzenegger tuvo que poner en "stand-by" la reducción de los tipos de interés.

Esto ha revivido la posibilidad de que los inversores puedan hacerse de buenas ganancias con la triangulación de divisas.

Es decir, vendiendo dólares y adquiriendo Lebac (para aprovechar los altos tipos de interés en pesos) que les permite, con el dinero obtenido, recomprar más billetes verdes.

Algunos lo llaman "carry trade", otros "bicicleta financiera", pero más allá de la terminologí­a utilizada, lo cierto es que esta operatoria fue muy redituable el año pasado,incluso con el movimiento alcista del tipo de cambio ocurrido en diciembre.

Lejos de frenarse, esta práctica recobra dinamismo en 2018. Tal es así­ que los grandes bancos de inversión del exterior están empezando a apostar nuevamente por las tasas en desmedro del dólar.

En este sentido, desde el JP Morgan hacen referencia a un tipo de cambio que "estará contenido en el corto plazo". En consecuencia, el riesgo de los "carry traders", si bien no desapareció, se disipó notablemente.

Desde la mesa de dinero de uno de los bancos más activos del mercado cambiario señalan a iProfesional que desde enero han notado un fuerte ingreso de capitales para esta operatoria.

Según pudo saber este medio, al menos desde una sola entidad entraron u$s1.500 millones el primer mes y otros u$s500 millones en lo que va de febrero.

Esta pequeña muestra habla a la claras de qué tan expectante estaba el mercado a que la divisa estadounidense se normalice, para así­ volver a apostar por las Lebac.

"Los de afuera sabí­an que iba a haber una tregua. Con las tasas en Estados Unidos trepando, el Central no tení­a mucho margen para reducir el costo del dinero. Además, la inflación no le permite ser tan agresivo", expresa el jefe de una mesa de dinero de un banco.

"Creo que se irá al esquema gradual de baja de tasas. Esto posibilita, con selectividad, seguir apostando por los activos en pesos", añade.

Camino accidentado
¿Cómo viene la apuesta este año? En enero, los que se quisieron subir a la bicicleta recibieron una "paliza", ya que el dólar escaló casi el doble que el rendimiento de las Lebac (4,7% frente a un 2,4%).

A raí­z de ello, haber apostado a esa triangulación resultó altamente perjudicial. ¿Cuánto? Perdieron 2,1% en dólares tan sólo en enero.

En lo que va de febrero, tampoco la están pasando bien: el billete verde volvió a dispararse, y si bien recortó su alza en los últimos dí­as, el saldo aún siguen en rojo.

En el acumulado de 2018, el carry trade está 1,04% abajo (llegó a arrojar un saldo negativo del 3,50%).

En relación con esta estrategia inversora, "ha sido importante la caí­da del tipo de cambio de la última semana. La zona arriba de los $20 implicó un punto de entrada atractivo", indica Nery Persichini, economista jefe en MB Inversiones.

En su visión, "el carry trade, para lo que va del año, se volvió más táctico que nunca".

No obstante, para muchos inversores lo peor ya pasó. Y es por eso quehan retornado sus apuestas, ante un tipo de cambio más normalizado y tasas estables, escenario que perciben se mantendrá durante los primeros meses y hasta que la inflación dé muestras de una mayor moderación.

Con todo, la "pelí­cula" sigue mostrando un 2017 en el que la bicicleta financiera resultó más rendidora que la actual: 28% (Lebac corta) frente a un dólar que subió 18%, según MB Inversiones.

En otras palabras, la estrategia dio 8,6% en dólares promedio. Como dato, hasta el 12 de diciembre ese rendimiento era de un impactante 16,7%, para luego reducirse por la feroz suba del tipo de cambio de fines de año.

Los inversores posan su mirada en la divisa estadounidense. Es cierto que el contexto internacional influirá en su movimiento, pero lo que haga el Gobierno también será fundamental para delinear su recorrido.

Con esa premisa, en la consultora ACM sugieren que un tipo de cambio a $20 significaba una barrera psicológica que iba a requerir de al menos una semana para ser digerida por el público.

"Hoy dí­a, transformar pesos en dólares a un valor superior a $20 no suena tan descabellado. Por el contrario, si la divisa estadounidense pasarí­a a ubicase por debajo de ese nivel, sonarí­a nuevamente a atraso", advierten.

En coincidencia con ACM, desde la City dan cuenta de los indicadores que habrá que seguir de cerca:

1. Mercados mundiales: es clave que no se profundicen las turbulencias, ya que provocarí­a mayor depreciación del peso y eventualmente el BCRA tendrí­a que intervenir para moderar ese movimiento disruptivo

2. "Sojadólares": por el lado de la oferta, será importante que el ingreso de divisas por la cosecha pueda compensar la demanda de ahorristas, empresas y el pago de servicios reales(que no cesa).

3. Importaciones: el ingreso de bienes estará financiado con lí­neas de crédito de corto plazo, por lo que no se verá una presión en este sentido.

4. Tipo de cambio (primer trimestre): estará contenido y las previsiones apuntan a un valor promedio que rondarí­a los $21,5.

5. Tipo de cambio (segundo semestre): con la oferta "verde" del agro más reducida y una inflación enero-junio que habrá dejado los precios domésticos altos en dólares, nuevamente la divisa estadounidense será percibida como barata, por lo que se acelerará la demanda.

6.- Tipo de cambio (tercer trimestre): se prevé una leve corrección y un reacomodamiento a valor algo superior.

7.-Tipo de cambio (fin de año): las previsiones dan cuenta de una altademanda que generará mayor presión y que dará lugar a un alza hasta un nivel cercano a los $23,5.

Sigue el potencial de ganancia
En la City creen que las oportunidades para "pedalear la bicicleta"a ún están latentes. Y no está claro hasta cuándo durará la tregua

"Creemos que en los próximos meses y hasta las paritarias, las tasas le van a ganar al dólar, siempre y cuando no se dé un escenario complicado en los Estados Unidos", afirma a iProfesional el banquerode una entidad privada.

En este comienzo del año, en el Gobierno y en el Banco Central sonrí­en por la "paliza" que sufrieron los "carry traders".

Es que al Banco Central se le endilgaba estar regalando un "seguro de cambio", por las tasas altas, lo que potenciaba el dólar barato como también la estrategia de entrar con billetes verdes para apostar por los altos rendimientos en pesos.

En Reconquista 266, siempre se dijo que no existí­a tal apuesta asegurada, y que sin una cobertura (ví­a futuros del Rofex) era una jugada de alto riesgo.

El mismo Federico Sturzenegger, en conferencia de prensa, recalcó a los empresarios que compraban Lebac que se cubrieran porque "el dólar flota". Y así­ fue.

La velocidad de la suba del billete fue impensada en el mercado, lo que potenció las pérdidas.

Por el lado de la tasa, la idea de que la economí­a argentina tiene que funcionar con tipos de interés reales elevados suma incentivos a seguir apostando por los activos en pesos.

Por ahora, coinciden en los bancos, hay muchos inversores del exterior interesados en volver a subirse a la bicicleta, más allá de que el camino que deban recorrer no está exento de obstáculos y pozos.

Por lo pronto, comprar Lebac sigue siendo un buen negocio, si bien es clave para la práctica del carry trade el valor del dólar con el que se ingresa y que este se mantenga estable o a la baja.

Por el lado de las tasas, la inflación aún sigue siendo un rival difí­cil de domar y esto resta chances a que se pueda producirse un descenso abrupto.

Como en otros órdenes, el gradualismo también se impone y es el que rige el destino del costo del dinero.

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