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Vinos & Bodegas

¿Impulsará al Malbec un dólar a más de $20?: bodegas revelan si la devaluación alcanzará para generar un boom exportador

Un dólar a más de $20, ¿impulsará al Malbec?: bodegas revelan si devaluación alcanza para generar boom exportador

Las ventas al mundo vienen de tocar su peor nivel en más de una década. Dos pésimas cosechas consecutivas, el atraso cambiario y el "costo argentino" golpearon a un negocio que involucra a más de 400 empresas. El impacto tras el avance del billete verde, bajo la lupa de los protagonistas

Por Juan Diego Wasilevsky
31.03.2018 05.08hs Vinos & Bodegas

La industria vitiviní­cola argentina viene de un 2017 realmente difí­cil. Ese año se registró una de las peores cosechas de la historia, que se sumó a la vendimia de 2016, también flojí­sima en cuanto a volumen. 

Esto, junto con la suba de costos y al problema del atraso cambiario, llevó a que las bodegas locales exportaran vinos por 223 millones de litros. 

El dato más preocupante es que se trató del peor registro en 12 años. En efecto: hubo que retrotraerse hasta 2005 para encontrar un volumen más bajo. 

En divisas, esta industria clave para varias economí­as regionales generó ventas al mundo por u$s809 millones, la cifra más baja desde el año 2010. 

Sin embargo, el escenario que deja el primer trimestre de este 2018 permite suponer, en la teorí­a, una coyuntura más favorable para el negocio exportador de las bodegas. 

Desde Fundación Mediterránea marcan tres variables que este año están jugando a favor: 

-Se espera una cosecha un 15% más alta que la anterior, lo que "implica más materia prima con menores costos de uva". 

-El avance que experimentó el dólar desde mediados de diciembre, que ayudó, según la consultora, "a reducir levemente el costo paí­s en divisas". 

-La situación de los grandes paí­ses productores europeos, que acaban de cerrar una cosecha floja en término de volúmenes. 

A la vista de estos factores, podrí­a esperarse una recuperación de las ventas al mundo. Sin embargo, el primer bimestre arrojó una de cal y una de arena: en enero los embarques al exterior cayeron casi 7%, para luego crecer en febrero un 11% en términos interanuales. 

El balance, por el momento, es el de una suba marginal del 0,9%, algo que no alcanza para marcar una tendencia. 

Consultados sobre si la devaluación mejoró la ecuación de las bodegas exportadoras y si esta variable por sí­ sola ayudará a impulsar al vino nacional en las góndolas del mundo, los protagonista de la industria ya tienen su respuestas preparada. 

En on u off the record, el consenso de los bodegueros es que es un aliciente pero, para un sector que apuesta por el mediano-largo plazo, no es un factor por sí­ solo que ayude a mover el amperí­metro. 

"Entre 2002 y 2010, las exportaciones crecieron a doble dí­gito. Pero, desde 2011 a la fecha, venimos en caí­da constante. La competitividad del sector sigue muy resentida y el tipo de cambio que maneja la industria todaví­a está atrasado. Y esto lo prueba la pérdida de participación en los mercados mundiales", afirma el bodeguero José Zuccardi, en diálogo con iProfesional

En tanto que Mario Giordano, gerente de Wines of Argentina, entidad responsable de promocionar el vino nacional en el mundo, sostiene que "la Argentina se ha posicionado en el mundo en el segmento de precios más elevados, donde le va muy bien. Pero en la categorí­a de vinos medio-bajos, la industria sigue sin ser competitiva. No ha habido un cambio sustancial tras el avance del dólar, porque hay elementos en la estructura de costos del sector que han seguido en alza". 

"No estamos peor que el año pasado, pero tampoco se puede plantear que por el sólo hecho de que se movió el dólar va a haber un crecimiento exponencial de las exportaciones", agrega. 

El experto divide el mercado internacional para las bodegas argentinas en tres categorí­as: 

-En el segmento de precios que se ubica por debajo de los u$s10 la botella en una góndola de Estados Unidos, por ejemplo, "sigue siendo muy complicado exportar". 

-Entre los u$s10 y los u$s15 (también precio internacional retail), "es complejo pero hay bodegas que siguen exportando". 

-Entre los u$s15 y los u$s25, donde se posicionan los vinos de más alta gama, "es en la gama donde más hemos crecido y donde le está yendo muy bien a la Argentina". 

El problema, plantea Giordano, es que son las categorí­as más bajas de precios las que permiten hacer el mayor volumen. Y el avance del tipo de cambio, claramente no está ayudando a reactivar este mercado muy peleado, donde Chile domina con comodidad. 

Los costos, bajo la mira
"La mejora de la competitividad cambiaria tiene un efecto positivo en la medida en que esto no sea acompañado por un incremento de los insumos, los fletes o los gastos portuarios", agrega el directivo de WOfA. 

Desde Fundación Mediterránea, el economista Jorge Day plantea que las bodegas argentinas cargan con una mochila muy pesada: en los últimos cinco años, el costo en dólares les aumentó un 27%, pese a las sucesivas devaluaciones que se acumularon en ese perí­odo.

Esto significó que laborales, impositivos, logí­sticos y financieros terminaron transfiriéndose al precio promedio de exportación, lo que dejó a varias bodegas fuera de carrera. 

Como contrapartida, en ese mismo lapso, las bodegas de Chile y Australia, competidores directos del llamado Nuevo Mundo para las empresas locales, se beneficiaron con una reducción de sus costos en divisa estadounidense del 15% y 20%, respectivamente.  

Esto explica por qué el último avance del billete verde –del orden del 17% desde mediados de diciembre- le dio una "refrescada" a la competitividad cambiaria, si bien no alcanzará para torcer definitivamente la balanza. 

El responsable de comercio exterior de una bodega mendocina lo plantea en términos prácticos: "La última cosecha pagamos $25 por litro de Malbec cuando, hace apenas dos años, costaba entre $11 y $12. Fue una locura lo que subió la materia prima, debido a dos pésimas cosechas consecutivas". 

En el último año, productores vití­colas y bodegas también sufrieron por la suba de tarifas: según un informe del Observatorio Vitiviní­cola, en la actualidad, para regar una finca de 15 hectáreas hay que destinar casi $98.500, un 175% más que hace apenas un año. 

En esta situación se estima que hay más de 32.600 hectáreas que están en manos de productores que no reciben compensaciones. 

Para las bodegas, sólo la suba de la electricidad –que la usan para mantener a baja temperatura el stock de vinos o en el proceso de elaboración-, generó que el peso de la luz pase de $0,24 por cada litro de vino a $0,31, un 30% más. 

En paralelo, el gerente de exportaciones de una empresa de San Juan, que exporta más de 500.000 litros por año, aseguró que el solo hecho de mover un contenedor de 20 pies hasta el puerto de Buenos Aires y ponerlo en un barco con destino a Estados Unidos, tiene un costo de $40.000. 

"Estos son casi $3,50 por botella, sólo por transporte y gastos portuarios, después hay que sumar el flete marí­timo", señala el directivo, quien agrega que esta cifra ya resulta un 25% más elevada que hace un año. 

Así­ las cosas, el experto plantea que "el dólar a más de $20 pudo haber ayudado un poco, pero no para bajar el precio en dólares, sino para no tener que incrementarlo o, al menos, no comerse más la rentabilidad". 

Por eso, consideró que "no es un factor suficiente para abrir nuevos mercados o conseguir nuevos clientes afuera". 

Zuccardi, en tanto, plantea que "este año es probable que estemos un poquito mejor que en 2017 y que podamos quebrar la inercia de años de caí­da de nuestras exportaciones. Incluso, podemos aspirar crecer suavemente, pero esto será principalmente por las bajas cosechas que tuvo Europa. Porque la realidad es que seguimos sin ser competitivos y con el tipo de cambio solo no alcanza". 

Beneficios para el sector
Para Zuccardi, "la Argentina tiene condiciones cualitativas excelentes y nuestros vinos se han posicionado en el mundo con muy buena imagen". 

"Pero es hora de crecer y, para ello, el sector deberí­a contar con algún tipo de apoyo oficial", afirma el bodeguero. 

Según este referente, una de las propuestas que cursaron al Gobierno nacional y que se está evaluando es aumentar los reintegros a las exportaciones del 6% al 9% y que esos tre puntos "sean destinos a la promoción en el exterior". 

"Tuvimos algunas opiniones positivas pero todaví­a no hay una respuestas formal por parte de los funcionarios", agrega.

Según el proyecto, la idea es que los fondos que sean devueltos puedan ser utilizados por las propias bodegas, que luego deberán dejar documentado que utilizaron ese dinero a promover sus vinos en el exterior. 

En base a los últimos registros de exportación, este fondo podrí­a alcanzar los $500 millones (al tipo de cambio actual). 

"Serí­a una forma de poder competir con empresas que reciben grandes aportes de la Unión Europea para construir su imagen", señala Zuccardi. 

Apostando por el largo plazo 
Pese a que los números están "finitos", Giordano plantea que hay una actitud proactiva por parte de los bodegueros. 

"Lo vimos en la feria ProWine, una de las más importantes a nivel mundial, de la cual participaron unas 150 bodegas argentinas, un récord", detalla el directivo de WOfA. 

"Hay un espí­ritu muy positivo en el sector. Todas tuvieron reuniones de negocios, hubo mucho trabajo y se nota el esfuerzo que le están poniendo las empresas", señala, para luego agregar que la clave pasa por pensar el negocio a mediano-largo plazo. 

"También estamos avanzando con el acuerdo con Alibaba. Somos el único paí­s que construyó un pabellón nacional, además de Australia y Nueva Zelanada. Son procesos que van a tener muy buenos resultados, pero no es inmediato, hay que seguir trabajando", señala. 

Otro claro sí­ntoma que prueba que la industria apuesta a más largo plazo está vinculado con el nivel de inversiones que está recibiendo el sector: 

-Grupo Peñaflor acaba de anunciar que desembolsará este año u$s21 millones y que cerca de la mitad de ese monto se destinará a levantar una bodega en el Valle de Uco para alumbrar vinos de alta gama. 

-Uun grupo irlandés, liderado por el empresario Patrick McKillen, acaba de adquirir la bodega mendocina Finca Blousson, ubicada en el distrito de Los Chacayes. 

-El grupo suizo Origin Wine Global Distribution se quedó con la mí­tica bodega mendocina Finca La Anita, uno de los primeros establecimientos boutique del paí­s, luego de casi dos años de negociaciones.

-En paralelo, Bodegas Bianchi, de San Rafael, viene de realizar una fuerte inversión con la que compró y reacondicionó un establecimiento en el Valle de Uco. Además, adquirió 170 hectáreas de viñedos. 

-Otra empresa que viene de realizar un fuerte desembolso es Trivento, que estará inyectando un total de $75 millones en Mendoza. Parte de ese monto se destinó a adquirir más de 230 hectáreas. 

-Estancia los Cardones, comandada enológicamente por Alejandro Sejanovich, en sociedad con el estadounidense Jeff Mausbach y la familia salteña Saavedra, viene de invertir casi u$s2 millones para levantar una nueva bodega. 

Los casos siguen y no hacen más que confirmar que buena parte de la industria está mirando bastante más allá de la coyuntura que marca un dólar a poco más de 20 pesos.  
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