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Efecto "post Mundial"

Por la devaluación, comprar una notebook "made in Argentina" ahora es 29% más caro

Por la devaluación, comprar una notebook "made in Argentina" ahora es 29% más caro
En meses anteriores la fiebre por Rusia 2018 disparó ventas de televisores y compensó la baja en otros productos. Ahora, el sector vive un momento complejo
14.08.2018 06.43hs Economía

Rusia 2018 terminó hace rato. Y con el Mundial también terminó la buena época para las cadenas de electrodomésticos. O, por lo menos, la esperanza de que los televisores compensen la caída en las ventas de los otros productos.

Es que salvo los “Smart TV”, todos los otros rubros registran caídas en las ventas en los últimos dos meses, según destacan en las principales cadenas de electro.

Sin la fiebre del Mundial, esas menores ventas -en torno al 12% (en volumen) el mes pasado- están directamente vinculadas al ajuste presupuestario que están realizando las familias en el actual contexto de retroceso en el poder adquisitivo. Y al alza de los precios de los electrodomésticos.

Impacto en tecnología

Un informe de la consultora DatosClaros referido a los precios promedio de los principales productos de tecnología y electrodomésticos en las cadenas, da cuenta del fuerte impacto de la devaluación en ese rubro.

Las computadoras de escritorio fueron las que más aumentaron. Acumularon un alza del 55% en el primer semestre. Así, el valor promedio de las PC de escritorio saltó de $9.910 a $15.393, de acuerdo al reporte.

La mayor parte del incremento tuvo que ver con la devaluación de mayo-junio. Y así sucedió con todos los productos. En el caso de las PC, el aumento entre mayo y junio fue de 19%, que terminó potenciando el salto de los primeros cuatro meses del año.

Lo que está claro es que los productos que más aumentaron son los directamente relacionados a la tecnología, que dependen del valor del dólar. Y que el traspaso de la devaluación a los precios, que fue lineal en el caso de las PC desktop, se debió al stock que las cadenas disponían de esos productos.

Dicho de otra manera: en el caso de los productos sin apuro por renovar los stocks -o de buen ritmo de salida-, el contagio de la devaluación fue más rápido.

Ocurrió, como quedó expuesto, con las computadoras personales. Y, en menor medida, con las notebooks. En este caso, el aumento promedio resultó del 29%. La mayor parte de ese salto se dio entre enero y abril (18 de los 29 puntos). Los comerciantes creen que, en este rubro, habrá subas adicionales en las próximas semanas. “Están cotizadas a un dólar de $23”, indican.

En promedio, el valor de las notebooks pasó de $13.280 a $17.120, según el informe de DatosClaros. El estudio de la consultora -al que tuvo acceso iProfesional- fue realizado a partir de la denominada “Herramienta QP3”, que analiza los folletos que editan las cadenas comerciales en base a tres variables: cantidad de referencias, cantidad de puntos de venta donde es válido el folleto y cantidad de días de validez del folleto.

Línea blanca

En el tercer puesto entre los productos que más aumentaron figuran las cocinas a gas. La explicación se vincula con lo puramente estacional: en invierno se venden más cantidad de productos a gas. De hecho, entre enero y abril, las cocinas habían tenido precios estables. Y todo el incremento se concentró en mayo-junio.

El valor promedio de las cocinas pasó de $10.700 a $13.260, según DatosClaros. Un 24% de incremento entre enero y junio, pero -como quedó ya expresado- todo el ajuste se concentró en mayo y junio.

Algo similar sucedió con las “tablets”. Registraron un salto del 18% en el primer semestre, pero de ese total, 15 puntos se dieron entre mayo y junio, luego de la corrida cambiaria. El precio promedio pasó de $2.340 a $2.800.

Como en este tipo de tecnología casi toda la ganancia se da haciendo volumen, los comerciantes intentaron “aguantar” los mayores costos en dólares. Por ese motivo, la devaluación de inicios de año fue absorbida.

Algo similar sucedió con el mercado de los teléfonos móviles. En especial con los del segmento más bajo. En promedio, los aparatos subieron un 15%, de $8.240 a $9.440.

Por fuera de los artículos tecnológicos, la crisis se hace más evidente. Tanto al evaluar lo que está sucediendo con las ventas como también con los precios de los productos.

Por la crisis y la caída del consumo, las ventas de lavarropas y heladeras se contrajeron. Con un financiamiento más caro -los Ahora 12 y Ahora 18, que antes tenían costo financiero cero y ahora rondan el 40% anual-, el público directamente dejó de comprar a la espera de mejores momentos.

De acuerdo a fuentes de la industria, la venta de los productos de “línea blanca” muestra un desplome de entre 20% y hasta 30% en relación al invierno del año pasado. El retroceso se nota más aún en los comercios del conurbano bonaerense, que hasta la disparada del dólares basaban su facturación en el financiamiento.

En este contexto, los precios de los lavarropas se encarecieron 7% durante el primer semestre, bien por debajo de la inflación de ese período. Paradójicamente, la mitad del ajuste se dio en los primeros cuatro meses, cuando el dólar se había mantenido en torno de los $20.

En promedio, el precio de los lavarropas saltó de $12.300 a $13.150 a lo largo del primer semestre.

La conclusión de los comerciantes es que las fábricas no pudieron trasladar los mayores costos a los precios, justamente, por la caída de sus ventas.

Algo similar sucedió con las heladeras, cuyos precios apenas se movieron. En promedio, el valor de una heladera pasó de $17.270 a $17.800 entre enero y junio, siempre de acuerdo al relevamiento de la consultora DatosClaros.

Tampoco hubo mayores cambios en los precios de los aires acondicionados -subieron 7% en el primer semestre- pero en este caso ese leve movimiento tuvo que ver también con un factor estacional: estos equipos se venden a partir de noviembre y diciembre. Y hasta enero y febrero, a menos que haya una ola de calor más adelante.

Con los números a la vista, los comerciantes se atreven a una recomendación. Sobre todo a aquellas personas que compraron dólares baratos -abajo de $28- y quieran “concretar la ganancia”. Lo más probable es que puedan comprar electros a precios bajos aprovechando que aún no tuvieron el impacto de la inflación.

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