Una encuesta fulmina las aspiraciones de Cristina y Máximo Kirchner para 2023

Una encuesta fulmina las aspiraciones de Cristina y Máximo Kirchner para 2023
Un nuevo sondeo realizado por la consultora Zuban Córdoba da cuenta de un escenario preocupante para las perspectivas de los Kirchner
Por iProfesional
12.10.2021 21.32hs Política

El kirchnerismo se encuentra en un momento complicado de su historia y, según anticipa una nueva encuesta, su atractivo electoral se desploma al punto que se cancelarían las chances electorales de Máximo Kirchner y Cristina para 2023.

El hecho es que un sondeo realizado por la consultora Zuban Córdoba reveló que la mayoría de los argentinos se considera "antikirchneristas", mientras que son muy pocos los que manifiestan en voz alta su simpatía con esta rama del peronismo.

Al ser consultados sobre si se ven como kirchneristas o antikirchneristas, el 56,8% de los encuestados dijo que se considera antikirchnerista. En tanto, solamente 26,5% se proclamó kirchnerista. Por otra parte, el 16,7% prefirió no contestar.

Lapidario: casi el 60% de los encuestados dicen ser antikirchneristas.
Lapidario: casi el 60% de los encuestados dicen ser antikirchneristas.

¿Qué pasa con el "macrismo"?

El sondeo de Zuban Córdoba revela que también por el lado de la oposición hay una "marca" política que genera rechazo y es el apellido Macri. En este caso, el 43,9% de los encuestados se definió como antimacrista, mientras que el 20,2% no dudó en considerarse como macrista. No obstante, el macrismo tiene todavía amplias posibilidades de mejorar su aceptación, dado que el 35,9% no se manifestó en contra ni a favor.

Macrismo: muchos en contra y muchos indefinidos.
Macrismo: muchos en contra y muchos indefinidos.

Enojo con los políticos

La encuesta también evidenció el enojo de la gente con los políticos. "¿Alguien o algún sector cree que ganó o perdió realmente en las elecciones PASO? O más bien, ¿perdimos todos? Hay que leer el humor social, de manera humilde, sin atajos ni sesgos. El tiempo de tolerancia cada vez es más breve", explicó Gustavo Córdoba.

La encuesta mostró que el 70,6% de los encuestados está "muy de acuerdo" con la frase "Mientras los partidos nacionales se siguen peleando, los problemas de la Argentina siguen iguales". Solamente el 7,1% de las personas encuestadas se manifestó en desacuerdo con la frase, lo cual refleja el malestar de la sociedad hacia la clase política en su conjunto.

El Frente de Todos, con menor caudal de votos.
El Frente de Todos, con menor caudal de votos.

Acerca de las elecciones legislativas generales del 14 de noviembre, la encuesta arrojó que el 41,4% de los encuestados piensa votar a Juntos por el Cambio mientras que el 29,9% de los encuestados votará al Frente de Todos. Además, hay un 10,4% de indecisos.

¿Podrá resurgir el oficialismo?: los ejes de su nueva campaña

El Gobierno busca recuperar una identidad que le permita remontar el resultado electoral cuando restan poco más de un mes para las generales. La estrategia del Frente de Todos quedó expuesta en el plenario que encabezaron distintos sectores sociales y políticos el jueves en Nueva Chicago. Con la consigna por "la unidad y la Victoria", en el acto multitudinario llamaron a marcar el sello de la unidad después de la crisis interna y reclamaron la vuelta a la militancia en los territorios donde hay que dar vuelta la elección.

Hasta hace pocos días atrás, Alberto Fernández estuvo corrido públicamente de cualquier estrategia electoral, sin la posibilidad de participar de los anuncios oficiales de medidas económicas. Casi a escondidas, se reúne con vecinos y toma nota de las principales preocupaciones. Ahora sobrevuela la idea de que pese a que reaparezca el Presidente puede revertirse el desastroso resultado de las PASO.

Las consignas son mostrar a una coalición de gobierno unida, pese a las diferencias que subsisten; tomar medidas que mejoren la situación económica de la sociedad; y no perder la esencia tradicional del peronismo.

Ahora Alberto apuesta a un tono más moderado y de menos confrontación

En esa sintonía, el Presidente se mostró con el apoyo de la CGT en un almuerzo en la Rosada y prometió asistir al acto del 17 de octubre que organiza la central obrera. También acompañó a las organizaciones sociales al plenario organizado por el Movimiento Evita y otras agrupaciones, que hoy cuentan funcionarios en el gobierno y con candidatos en las listas legislativas.

La idea del acto del jueves nació como un apoyo a la gestión de Alberto y una muestra de unidad. Camporistas y movimiento sociales unidos en un mismo escenario. Cerca del Presidente lo acompañaron los principales dirigentes de La Cámpora, y funcionarios del gobierno nacional. En primer plano se lo vio el presidente del bloque del Frente de Todos en Diputados, Máximo Kirchner, quien tuvo sus minutos de discurso; y al ministro del Interior, Eduardo "Wado" De Pedro, el primero de los díscolos del gabinete.

Cambio de publicista

El discurso presidencial también sufrió cambios en las últimas semanas. Se escuchó a Alberto Fernández con un tono más moderado y de menos confrontación, pese a que insistió con las críticas hacia el gobierno de su antecesor Mauricio Macri.

El nuevo asesor de la campaña, el catalán Antoni Gutiérrez Rubí, puso el foco en dar un mensaje positivo que recupere algunas de las consignas de 2019. La campaña del "Sí" tuvo el visto bueno tanto del Presidente y de la vicepresidenta, pese a que no son afines al marketing político.

La Casa Rosada apuesta a un peronismo tradicional con la incorporación de algunas figuras dentro del gabinete nacional y provincial. La llegada de Juan Manzur a la jefatura de Gabinete no sólo buscó terminar con las críticas de la vicepresidente Cristina Kirchner, sino también darle un nuevo dinamismo a la gestión.

Puso al tucumano al frente de la campaña electoral con un protagonismo extremo y una hiperactividad nunca vista en el tiempo de gobierno. La agenda de Manzur figura repleta de reuniones. La cercanía que mantiene con todos los gobernadores de todo el país también le impondrá una agenda con mayor territorialidad.

A la par actúa como coordinador el ex intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, quien digita y ordena cada detalle de la campaña bonaerense. La incorporación de lomense a la jefatura de gabinete provincial apuntó a recuperar territorio, reconocen desde la administración de Axel Kicillof. Lo mismo sucedió con la llegada del ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Leonardo Nardini, otro de los ex intendentes oriundo de Malvinas Argentinas. "Hay que ampliar la diferencia con más trabajo territorial de los intendentes. Para eso, entre otras cosas, entraron al Gabinete", explican sobre el ingreso de los ex mandatarios regionales.

Manzur se puso al frente de la campaña electoral, con un protagonismo extremo y una hiperactividad nunca vista

"Hay que meter y sumar", repiten en el kirchnerismo con la esperanza de dar vuelta la elección en la provincia de Buenos Aires. El gobernador pidió a cada uno de los miembros del gabinete y a los referentes políticos que haya "hiperactividad" con el único objetivo de recuperar votos. Aún hay incertidumbre sobre si podrán lograrlo, pero no se quedarán de brazos cruzados.

La mirada está puesta en mejorar en los distritos electorales donde no se logró un triunfo y sacar mayor ventaja en los afines. "La Séptima y la Primera hay que revertir. También mantener la Cuarta y crecer un poco en la Quinta", señalan en el territorio bonaerense.

En el Gobierno aseguran que "están más enteros que nunca" pero que necesitan "salir a militar y convencer a los otros" que no los votaron en las PASO. El operativo del discurso positivo está en marcha. El kirchnerismo saldrá a buscar el voto casa por casa. "Está muy difícil", señala un dirigente que confía que con más peronismo puede mejorarse el resultado electoral.

Cerca de Cristina Kirchner tienen una mirada más a largo plazo y menos resultadista. Más allá de la elección del 14 de noviembre, creen que "la gente el 15 a la mañana tiene que seguir viviendo gane quien gane". Quedan dos años de gobierno por delante y las medidas que se tomen ahora tienen que tener ser "a largo plazo" y "no electoralistas".