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El tiempo sin acuerdo con el FMI es dinero: dólar oficial, blue y CCL, termómetros de un verano caliente

Acordar en enero con los técnicos del Fondo Monetario y lograr la aprobación del Congreso es un objetivo no imposible pero sí difícil de alcanzar
Por Gustavo Marangoni
29/12/2021 - 18,31hs
El tiempo sin acuerdo con el FMI es dinero: dólar oficial, blue y CCL, termómetros de un verano caliente

Hasta la llegada del otoño, la política se la va a pasar contando. Oficialistas y opositores -da igual- todos van a contar y a la vez van a calcular, proyectar y especular. Es cierto que todo el año se hacen cuentas. Pero las del verano prometen ser mas calientes y no solo por la temperatura ambiente. También por el clima económico y social. La primera cuenta es regresiva: son los dólares en las reservas del BCRA.

La segunda es progresiva: los días, semanas o meses que demore el acuerdo con el Fondo. Porque a medida que avance el 2022 se irán dando vencimientos de deuda que habrá que combinar con las liquidaciones de exportaciones (ingreso por cosecha fina, particularmente) y ver que saldo final arrojan para evaluar con precisión si el escaso combustible verde alcanza o no para llegar a la firma del Acuerdo de Facilidades Extendidas.

Más que nunca el tiempo es dinero. Blue, contado con liqui y oficial serán los termómetros que registrarán los datos e influirán sobre las expectativas.

Acordar en enero con los técnicos del FMI y lograr la aprobación del Congreso es un plan difícil

"Si no firmamos en enero podemos tener problemas en febrero", afirma una espada legislativa del oficialismo que tiene un manejo finito de los números. El primer mes del año para acordar con los técnicos de Kristalina Georgieva y obtener la aprobación del Congreso parece algo voluntarista. No imposible, pero sí muy exigente.

"Debemos apurarnos a cerrar. La remontada de la recuperación 2021 fue mucho mas grande de lo que esperaban todos, incluso dentro del gobierno. Y el 2022 puede llegar al 6% si el pibe Guzmán no la sigue demorando" agrega otra fuente critica de los tiempos del ministro. Son varios en el Frente de Todos los que creen que el titular de Economía se alejó demasiado del tono original del campus académico de Columbia para sumergirse con audacia en el territorio coloquial de Sarasa.

La interna está al día y hay reproches cruzados después del bochazo al Presupuesto: "Era indefendible", dice en voz alta una diputada oficialista con experiencia en la materia. "Teníamos dos versiones y nos obligaron a presentar la peor", argumenta un integrante técnico desde el Palacio de Hacienda. En las cercanías del Presidente del Central también susurran críticas a "la estrategia de Martín".

"Dólar blue, contado con liqui y oficial serán los termómetros que registrarán los datos e influirán sobre las expectativas"

Sienten que pueden ser el pato de la boda por errores ajenos. "Hay que apurar el ritmo de devaluación mensual o dar un salto discreto en el tipo de cambio. Pero no podemos continuar como hasta ahora. Claro que, sin plan, cualquier decisión abre riesgos serios" sostiene un prestigioso consultor económico con llegada a los agentes financieros locales y externos".

Mientras tanto hay quienes ya están contando votos en el Congreso para el día que llegue el proyecto del acuerdo tan esperado. Como se pudo observar en las últimas sesiones del año, los números están finitos. "Nunca viví una realidad como esta. Un error de calculo, un viaje a Disney y chau, fuiste" sintetiza una diputada opositora con varios años de rosca legislativa en sus espaldas.

Desde ambas coaliciones, los principales referentes saben que enfrentan un riesgo adicional: quedar rehenes de los bloques minoritarios. Tanto en el rechazo del presupuesto como en la aprobación del aumento a los bienes personales los cuatro diputados liberales y los cuatro de izquierda jugaron con habilidad sus escasas cartas. Quienes se encuentran en el centro del escenario en ambas coaliciones temen que los extremos terminen generando continuos dolores de cabeza en los próximos dos años.

Con muchas aspirinas en el bolsillo, la política no se tomará vacaciones. Pero sí ha comenzado su descanso una fracción importante de la sociedad. Por lo tanto, otra cuenta obligada es la que involucra al movimiento turístico.

Desde el Gobierno saben que la temporada arrancó a full y promete ser la mejor en años. Las buenas noticias siempre son bienvenidas, sobre todo cuando impulsan la actividad y el consumo de bienes y servicios, contribuyendo a la generación de empleos a lo largo de todo el territorio. Claro que las alegrías también traen algunas preocupaciones. La primera está relacionada con el saldo final entre los dólares que ingresan los extranjeros que visitan el país y los que gastan con tarjeta los argentinos que van al exterior.

El dólar, termómetro durante el verano ante una eventual prolongación del acuerdo con el FMI

¿Será déficit o superávit el resultado de la cuenta de turismo? La segunda fuente de inquietudes está vinculada con el empujón que el rubro le puede dar a la inflación del primer bimestre. Nadie es optimista con el incremento de precios para el año entrante y lo que suceda en el arranque será el centro de las miradas de analistas, sindicalistas, empresarios y de la comunidad en general.

Y a las inquietudes por los aumentos que registra el INDEC se le agregan los temores por los aumentos que registra el Ministerio de Salud en los contagios por Covid 19. Esta es casi la variable independiente pues puede influir en el desarrollo de las otras cuentas.

"Desde ambas coaliciones, los principales referentes saben que enfrentan un riesgo adicional: quedar rehenes de los bloques minoritarios"

El creciente número de infectados aquí y en el exterior conlleva la posibilidad de restricciones, ya sea en vuelos (locales e internacionales) y eventos masivos (deportivos, artísticos y de esparcimiento) con el consecuente malhumor social y sus negativas derivaciones económicas. Hasta aquí los expertos sanitarios sostienen que gracias a la masividad de la vacunación la letalidad estará en niveles muchos mas bajos que en las dos olas anteriores.

Pero los pronósticos no se extienden mucho más. Ómicron y la posibilidad de nuevas cepas en una pandemia que se resiste a terminar obliga a la mesura en las proyecciones. Si el último día del año es el de la máxima concentración de los buenos deseos colectivos brindemos para que los números y las cuentas de esta estresante lotería en la que se ha convertido nuestra realidad se combinen del modo mas virtuoso posible para un feliz 2022.

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