Intendente de Junín, tras la pueblada: "Berni me dijo que era difícil poder ayudarme"
El funcionario solicitó ayuda a la Nación por los disturbios del fin de semana, pero por sus críticas a la ministra Garré, no obtuvo respuesta positiva
El domingo se produjeron serios incidentes en el municipio bonaerense de Junín durante una protesta de los vecinos contra la inseguridad y por el esclarecimiento del crímen de Karen Campos, una adolescente de 17 años que fue asesinada el sábado durante un robo.
Decenas de vecinos de la ciudad, ubicada 250 km al oeste de Buenos Aires, apedrearon desde el sábado a la madrugada la comisaría local y la alcaldía, y fueron reprimidos por las fuerzas de seguridad con balas de goma.
El intendente de Junín, Mario Meoni, denunció este lunes que el secretario de Seguridad, Sergio Berni, le dijo que "era difícil" que el gobierno nacional enviara gendarmes a esa ciudad debido a las críticas que el jefe comunal había realizado horas antes contra la ministra de Seguridad Nilda Garré, porque "no hubo una sola respuesta positiva" a un reclamo de mayor presencia de efectivos.
"La respuesta que me da el viceministro Berni ayer, cuando lo llamo a la noche para pedirle por favor que enviara fuerzas federales porque entendíamos que estaba demasiado desmadrada la situación, me dejó pasmado: me dijo que después de las declaraciones que había hecho ayer era difícil poder ayudarme", reveló en declaraciones a Radio Mitre.
Asimismo, Meoni sostuvo que los incidentes ocurridos las últimas dos noches por el crimen de la adolescente de 17 años, tras un robo, fueron promovidos por "militantes de algún partido político", que no identificó, "que pretendían que hubiese disturbios y fuertes ruidos para provocar desestabilización".
Los incidentes comenzaron el sábado por la noche, cuando los vecinos marcharon espontáneamente hacia la comisaría, la apedrearon y quemaron varias patrullas. También quemaron neumáticos frente a la sede policial mientras efectivos realizaban disparos con balas de goma desde las ventanas de la comisaría ubicada a una cuadra de donde el sábado ocurrió el crimen.
Karen Campos falleció el sábado cuando el kiosco que atendía fue asaltado por un delincuente que se apoderó del dinero y le disparó un balazo a quemarropa en el abdomen y huyó.
"Pedimos justicia y nos responden a balazos, esto no es democracia, les pido que hagamos justicia en paz", dijo a los medios el domingo Walter Campos, el padre de la víctima, mientras varios vecinos mostraron ante las cámaras de televisión heridas producto de impactos de perdigones de goma.
Una vez que iniciaron los disparos, los vecinos se replegaron en la plaza central de Junín, ubicada a escasos metros de la comisaría, cuyo alumbrado público fue interrumpido, por lo que quedaron a oscuras mientras la policía los repelía con gases lacrimógenos.
Hubo ataques con bombas incendiarias contra la comisaría y también contra el edificio municipal en medio de un caos generalizado que se prolongó por horas.
Fuentes policiales citadas por la prensa local informaron a la agencia efe que durante la noche se arrestó a un joven de 17 años como presunto autor del crimen, en tanto se busca a otro sujeto que actuó como su cómplice y lo ayudó a huir en una motocicleta.
Crisis de seguridadPoco antes de la protesta el alcalde Meoni, había reclamado "tranquilidad" a la población y refuerzos al gobierno nacional de fuerzas federales para custodiar esta ciudad algo menos de 100.000 habitantes, enclavada en la rica pampa húmeda argentina, al admitir que está bajo una "crisis" de seguridad.
Pero la ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré, acusó de "irresponsable" al intendente, al considerar que "intenta manipular los incidentes ocurridos en su distrito".
Garré negó el envío de efectivos de Gendarmería Nacional, porque explicó que esa fuerza participa "en casos puntuales", con el objetivo de "contribuir a la tarea de la policía provincial", en zonas violentas de la periferia de la capital argentina.