Copa Confederaciones: Dilma Rousseff no fue a la final por temor a los abucheos
La presidenta brasileña no presenció el partido entre su selección y España en el estadio Maracaná, lo que causó malestar en la FIFA
Luego de haber sido duramente reprobada por los simpatizantes brasileños en el partido inaugural, la presidenta Dilma Rousseff decidió declinar la invitación de la FIFA y no asistió a la final de la Copa Confederaciones, que se jugó entre el seleccionado local y España en el estadio Maracaná de Río de Janeiro.
Con el antecedente del hostil recibimiento que le ofreció la "torcida" brasileña en el partido inaugural, y la confirmación de que desde el comienzo de las protestas que su popularidad cayó 27%, la mandataria dejó de lado el protocolo y rechazó el pedido de Joseph Blatter, titular de la FIFA."No he recibido la confirmación de que la presidente estará en la final. Es un asunto de ese lado de la mesa", afirmó Blatter ante la prensa, señalando a Aldo Rebelo, ministro de Deportes. Finalmente, Rousseff se ausentó del Maracaná.
Tras el partido, la presidenta expresó su felicitación a la selección nacional, que "en una campaña memorable" derrotó por 3-0 a España para adueñarse de la Copa Confederaciones".Según Rousseff, "en esta campaña memorable, nuestros jugadores mostraron la alegría, creatividad, espíritu de equipo y unión que conquistaron a todos los brasileños y proporcionaron al mundo un gran espectáculo". La presidenta, que dijo sumarse "a todos los brasileños en la conmemoración de esta gran victoria", permaneció en su residencia oficial de Brasilia y no asistió al Maracaná, pese a que lo habitual es que el jefe de Estado del país anfitrión entregue el trofeo al equipo campeón.De acuerdo a fuentes oficiales citadas por la agencia EFE, la presidenta tiene la intención de recibir a los integrantes de la selección este lunes, pero eso aún no ha sido confirmado por la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF).