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iProfesional | Actualidad

Más que los autos y la soja: la Argentina forma profesionales de turismo "for export"

Cada vez más extranjeros llegan a las aulas locales para estudiar hospitalidad y gastronomía. La oferta académica seguirá sumando maestrías y posgrados

19/07/2013
Actualizado 19:45hs

Escuchar un acento extranjero ya no resulta extraño los comercios y locales de Buenos Aires, donde los latinoamericanos son valorados como recurso humano por su "tonito" amable y melódico. La misma tonada se oye ya en los hoteles y centros de entretenimiento de los principales destinos del país.

Sucede que, si bien la Argentina está posicionada en la región como referente en formación superior, ya no lo es solo en áreas en las que lidera a nivel mundial, como agronegocios, sino también en las de hospitalidad y gastronomía.

Los diez años de crecimiento constante de este sector, favorecido por la política oficial y su nuevo esquema de feriados largos, generaron en paralelo una multiplicación de la oferta de capacitación que resulta un imán para los estudiantes extranjeros.

Por caso, ya tres alumnos ecuatorianos cursan actualmente la licenciatura en Gestión de Empresas Gastronómicas y de Alojamiento de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) en su nuevo campus de Pinamar, pese a que es recién el primer año en el que se ofrece esta opción.

"Existen universidades de turismo en Ecuador, pero lastimosamente en nivel académico es muy pobre comparado con el de Argentina. Además, UADE, fusionó la gastronomía con la hotelería, lo cual viene a ser una carrera nueva e innovadora", dijo a este medio Kevin Cisneros Mena, quien a fines de marzo dejó su Quito natal para instalarse en el hotel escuela de UADE, el único en la región con este formato en el que los alumnos realizan prácticas con huéspedes reales.

"Mi país no tiene un fuerte progreso con respecto al turismo, en cambio Argentina lo tiene, y también cuenta el reconocimiento de varias naciones. La ventaja de estudiar aquí es el aporte de referentes de esta carrera, y que me puede abrir las puertas hacia el exterior, convirtiéndome en un mejor profesional", agregó su compatriota Carlos Cadena, quien cursa la misma licenciatura. 

Fue similar la experiencia de Magdalena Burjel, alumna de Turismo y Hotelería de la Universidad El Salvador, quien llegó desde Uruguay para estudiar en Buenos Aires "debido a la cercanía y a la familiaridad cultural".

"Además tomé en cuenta que Argentina cuenta con un gran patrimonio natural y cultural para desarrollo turístico, y Buenos Aires como ciudad cosmopolita siempre me resulto muy atractiva", dijo a Campus-iProfesional.

Por otra parte, la alumna uruguaya de 22 años indicó que las carreras que se ofrecían del otro lado del Río de la Plata, no la convencían: "Tenían programas desactualizados o demasiado orientados a lo administrativo. A mí me interesaba el Turismo desde un plano más abarcativo, relacionado a las ciencias sociales".

Uruguay no es un caso aislado. Muchos países de Latinoamérica, incluso aquellos en los que el turismo es una de las principales actividades económicas, no cuentan con estudios de hospitalidad como carrera profesional, o la formación que ofrecen es deficitaria.

"Ecuador está ubicado en zona tropical y dispone de un sinnúmero de sitios turísticos, pero por razones de calidad y exigencia, las empresas toman gente muy preparada y con un nivel académico superior al enseñado en Ecuador para ocupar un cargo ejecutivo o superior al administrativo. Eligen a personas estudiadas en el extranjero", contó Cisneros Mena.

"Y esta licenciatura en gastronomía sólo existe en Argentina, Estados Unidos y España", dijo a Campus-iProfesional Héctor, un joven guatemalteco que se graduará en julio en la UADE. En su primer año cursando en la sede de Constitución, asistió a una clase que incluía una degustación de vinos, y fue tan fuerte el impacto que recibió que le consultó a su profesora cómo podía conocer más sobre este tema. Hoy es también egresado de la carrera de sommelier.

Es que así como la popularidad de los vinos argentinos abrió una ventana para el enoturismo, el mismo efecto se replicó en el ámbito académico. "Como proyecto de tesis estoy investigando la posibilidad de abrir un bar-vinoteca en Guatemala", explicó Héctor, quien planea completar su capacitación en Francia e Italia antes de regresar con este conocimiento a su lugar de origen.

Burjel, por su parte, no tiene planes de volver a Uruguay en el corto plazo sino que desea conocer un poco más del mundo: "Eventualmente, claro que me encantaría vivir en mi país, pero por ahora mi meta es tomar todas las oportunidades para continuar mi formación y crecimiento personal".

También es el caso de Cisneros Mena, quien quiere sumar experiencia recorriendo el mundo para luego abrir un restaurante en Quito o trabajar en un hotel cinco estrellas allí: "Con el nivel académico y el título de la Argentina puedo conseguir una excelente plaza laboral dentro o fuera de Ecuador".

Calidad de exportaciónQue la Argentina tuviera potencial como "exportador" de formación en esta área era algo "inimaginable 10 años atrás", dijo Noemí Wallingre, directora de la Maestría en Desarrollo y Gestión del Turismo de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ), quien detecta un leve incremento en la cantidad de estudiantes extranjeros que tiene este máster, en particular de América latina.

No obstante, "fue uno de los países pioneros en formación universitaria en turismo de la región; ya en la década de 1960 se ofrecían carreras. Y se ha evolucionado en el campo de la investigación y en las publicaciones académicas, muchas de las cuales trascienden las fronteras", apuntó.

A los inmigrantes generalmente les resulta más económico estudiar en la Argentina. Pero a esto se suma que "en sus países no tienen un buen sistema educativo mientras que el nuestro sigue teniendo mucho prestigio. En Buenos Aires además, no están en cualquier ciudad, es más segura que otras urbes latinoamericanas", explicó Mario Córdoba, director del área Turismo en la UADE.

"En los últimos quince años la oferta académica se ha ampliado muchísimo en instituciones tanto públicas como privadas", agregó María Lorena Villamayor, directora de la Escuela de Turismo y Hotelería de la Universidad de El Salvador, una de las entidades académicas con mayor trayectoria en esta área de estudios en la Argentina, cuya primera carrera fue creada en los 80.

Los nuevos programas, sumados a un tipo de cambio favorable, impulsaron la llegada de alumnos internacionales en los últimos años. Pero no fueron los únicos motivos.

"Lo que cambió en esta década fue que hubo una planificación del turismo como política sectorial, como nunca había ocurrido en la Argentina. Y se hizo un diagrama de feriados largos que no deja de complicar a muchas actividades, pero que ha beneficiado muchísimo al sector, rompiendo su estacionalidad. Esto es útil para tener mayor cantidad de tiempo ocupado al personal capacitado durante el año", declaró Córdoba.

Con el motivo de las "minivacaciones", en el primer semestre del año se movilizaran más de 5,8 millones de viajantes a destinos locales, según el Ministerio de Turismo. "Este dato, un resultado histórico porque cuadruplica los resultados de años anteriores", declaró recientemente el titular de la cartera, Enrique Meyer.

En este marco también, las inversiones privadas en estructura de alojamiento entre el año 2003 y 2011 alcanzaron más de 7.900 millones de pesos. De esta forma, los graduados se encuentran con una industria de la hospitalidad que los recibe con los brazos abiertos. Sin embargo, Córdoba advirtió que la actividad es aún "endeble" por estar sujeta a variables que no le son propias, como la política de cambio.

Con el mismo impulso la oferta académica también fue evolucionando y prepara propuestas ahora destinadas a los profesionales. "Lo que veremos en el futuro son carreras nuevas, de gestión de negocios vinculados al sector, y títulos intermedios que cubren saberes más operativos y técnicos, que son los que tienen mayor demanda", agregó el titular del área de Turismo en la UADE. Esta Universidad lanzará en 2014 una nueva maestría de gestión del negocio turístico y hospitalidad, y posiblemente una carrera de guía de turismo y entretenimiento.

En una línea similar, la académica de la UNQ opinó que "los posgrados tienen que tender hacia una formación concreta y específica que le permita a los egresados de carreras de grado especializarse en materias tales como política, territorio, innovación y competitividad, por nombrar solo algunas posibilidades".

"Las instituciones educativas deberán adaptar sus propuestas a un mercado altamente exigente, brindado a sus estudiantes una formación amplia y holística pero que enfatice el tratamiento del subsector en el que se desarrolle el individuo", coincidió Villamayor, quien también indicó que existe un consenso en el ámbito educativo respecto a la importancia de que se incorporen en los programas prácticas profesionales en empresas del sector.