Caso íngeles: una lesión en la ingle de Mangeri podría probar el móvil sexual
El abogado representante del padre de la víctima pidió a los peritos oficiales que determinaran si la herida es compatible con un arañazo
Los peritos que trabajan en la querella del padre de Ángeles Rawson detectaron que el imputado, Jorge Mangeri, tenía una lesión en la zona de la ingle compatible con un posible arañazo, lo que podría reavivar la hipótesis de un móvil sexual.
Los peritos del Cuerpo Médico Forense describen esa herida de la siguiente manera: "Excoriación lineal de 11 milímetros en trocánter izquierdo compatible con presión y roce con superficie dura de aristas filosas".
Las fuentes explicaron a Télam que se denomina "trocánter" al extremo superior del fémur, por lo que también los médicos describen con ese término a esa región superior de la pierna ubicada unos 12 centímetros por debajo de la línea de la cintura y cercana a la ingle y los genitales.
Por este motivo, el abogado querellante, Pablo Lanusse, presentó un escrito en el juzgado de instrucción 17 de Javier Ríos, en el que solicita que los peritos oficiales respondan si esa lesión es compatible con un arañazo, y si para recibirla es una condición necesaria que Mangeri haya estado al menos con los pantalones bajos.
El portero había sido sometido a una primera revisión médica durante la madrugada del sábado 15 de junio, cuando quedó preso en la fiscalía de instrucción 35 al autoincriminarse ante la fiscal María Paula Asaro.
El imputado había llegado a la fiscalía denunciando que había sido víctima de un "apriete" en el que lo habían picaneado y lastimado, pero los médicos que lo revisaron esa madrugada, de la Policía Federal, concluyeron que tenía dos tipos de lesiones: algunas compatibles con las producidas por la víctima y otras autoinfligidas para enmascarar las primeras.
Al quedar preso, el entonces juez subrogante a cargo de la causa, Roberto Ponce, ordenó que Mangeri sea sometido a una Junta Médica en el Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia.
En esa examinación los peritos que detectaron y describieron esta lesión que ahora podría comprometer al imputado ante un posible móvil sexual.
En tanto, este viernes se conoció un video incorporado en el segundo cuerpo de la causa en el que se ve que el imputado Mangeri llegó al edificio de Ravignani 2360 junto a su esposa Diana Saettone, a las 0.59 del martes 11 de junio, cuando Angeles ya había sido asesinada pero aún estaba desaparecida.
El video fue captado por las mismas cámaras del edificio vecino de Ravignani 2330, que grabaron a Angeles llegando a su casa a las 9.50 del 10 de junio.
Voceros judiciales indicaron que su valor probatorio es que demuestra finalmente, y luego de las contradictorias versiones que el matrimonio Mangeri dio en la causa y por los medios, que el día del crimen el portero estuvo solo en su casa al menos hasta las 0.59 del martes, cuando regresó junto a Saettone, luego de haberla ido a buscar a la casa de sus suegros en General Pacheco.