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A dí­as de las elecciones y con menor adhesión, las cacerolas se hicieron oí­r en Plaza de Mayo y otros puntos del paí­s

Pese a la polémica, miles de personas se concentraron en la 9 de Julio y la Plaza de Mayo. En La Plata, Córdoba, Tucumán y Mendoza también hubo protestas

09/08/2013
Actualizado 02:00hs

Con menos adhesión que en otras oportunidades, se llevó a cabo este jueves en distintos puntos del país, pero con epicentro en la Plaza de Mayo, el cacerolazo denominado "8A" en rechazo a algunas políticas de la administración que encabeza la presidenta Cristina Kirchner.

En medio de una polémica por la realización de la manifestación durante el duelo nacional por las víctimas de la explosión de Rosario y a tres días de las elecciones primarias, agrupaciones civiles y políticas concretaron su convocatoria a expresarse contra el Gobierno.

A partir de las 20, los manifestantes comenzaron a reunirse en las inmediaciones el Obelisco porteño, en 9 de Julio y Corrientes, desde donde marcharon hasta la Plaza de Mayo, en rechazo a la corrupción, la inseguridad, el desempleo, la inflación y el fraude electoral.

Para la ocasión, los organizadores colocaron una pantalla gigante frente al Teatro Colón, sobre la avenida 9 de Julio, donde se proyectaron imágenes y consignas en contra del vicepresidente Amado Boudou y el hijo de la Presidenta, Máximo Kirchner, entre otros referentes del Frente para la Victoria.

Durante la protesta se registraron concentraciones en las esquinas tradicionales de la Ciudad de Buenos Aires, como Cabildo y Juramento, en los barrios de Caballito y Recoleta, y hubo réplicas en las inmediaciones de la Quinta presidencial de Olivos y en sectores del Conurbano, como Ramos Mejía.

Las cacerolas también se escucharon en La Plata, frente a la sede del Palacio Municipal, y en la capital de Tucumán, Mendoza y Córdoba.

Los reclamosSin la re reelección como una de las principales consignas, los manifestantes reclamaron este jueves contra la inseguridad y la elevada inflación, que para las cuestionadas estadísticas oficiales es del 10% anual, mientras las consultoras privadas la ubican en torno al 25%.

"Vine a la marcha porque estoy cansado de la inflación y la inseguridad. Nadie puede ahorrar: si tenés un mango (peso) tenés que gastarlo porque te lo come la inflación", dijo a la AFP José Estech, 42 años, un empleado gastronómico.

Pasada la reforma judicial, muchos de los reclamos se centraron también en la corrupción, como se reflejó en banderas y carteles. 

"Stop corrupción", decía un afiche que portaban vecinos en la Capital Federal. Otros manifestantes simplemente sostenían banderas argentinas y golpeaban cacerolas. Entre ellos, uno se alzó con una pancarta en la que podía leerse: "Hurtópolis, el país de los K".

"Basta de muertes" fue otro de los reclamos repetidos, así como un gran número se quejaba de la corrupción y llevaban carteles que, entre otras cosas, rezaban: "Pecadores, sí. Todos corruptos, ¡¡no!!".

"Estamos de luto y rezamos por las víctimas de Rosario, pero la realidad es que el país tiene que seguir adelante", dijo a la AFP Juan Guevara, un comerciante de 56 años, quien admitió que en la convocatoria de este jueves "hay menos gente que en las anteriores".

En tanto, Margarita Gordon Davis, de 74 años, dueña de un negocio de decoración, dijo a la AFP que "quisiera tener un país a la manera del papa Francisco, pero acá se puso todo muy agresivo".

Identificada como militante del PRO, Gordon Davis reveló que dos de sus sobrinas le dijeron que era "una 'facha' (fascista) por venir a los cacerolazos".

"Me dijeron que no hable de política porque crea división en la familia. Yo vengo a manifestarme aquí", comentó la activista mientras caminaba frente al céntrico Obelisco.

En resumen, hubo una gran heterogeneidad en las demandas, entre las cuales se pidió por el ajuste de la movilidad al 82% de los haberes jubilatorios.

Una marcha polémicaLa marcha llamada "el 8 del 8 a las 8" y convocada a través de redes sociales, arrancó en barrio Norte y confluyó en la Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada.

La protesta se realizó pese a que todos los partidos políticos levantaron sus actos de cierre de campaña de las primarias que se celebrarán el domingo, luego de que el gobierno declaró duelo nacional por dos días por la explosión en Rosario.

{noticias-relacionadas} Tal vez por esas circunstancias, esta vez se notó la diferencia de convocatoria en relación con las manifestaciones del 18 de noviembre y el 8 de abril pasados a las que asistieron decenas de miles de personas.

En las redes sociales también se hizo evidente la menor repercusión del cacerolazo que, a diferencia de las marchas anteriores, no logró posicionar el hashtag "8A" como el principal trending topic.

La coincidencia de la fecha con el duelo nacional y la proximidad de las elecciones abrió un debate interno entre los organizadores de la movilización, aunque también en las filas de la oposición.

Leonardo Bugallo, uno de los impulsores, salió a aclarar que la marcha se hizo porque "no es una fiesta" en medio del duelo nacional.

"La marcha se hace porque no estamos en campaña, porque la marcha no es una fiesta, y porque sí es una actitud ciudadana de reclamo", afirmó Bugallo en declaraciones a radio Rivadavia.

Sin embargo, reconoció las dudas que despertó la realización de la protesta en medio del duelo nacional.

"Lo que pasó en Rosario nos puso en duda, que hacíamos en las redes sociales y desde Rosario nos pidieron que no se levante, ya que allá van a ir al monumento a la bandera con velas, con la consigna basta de muertes evitables", agregó el dirigente.

Finalmente, prevaleció la elección de continuar con la protesta. Y algunos miles de personas respondieron al llamado. Aunque el número fue bastante menor al registrado en marchas anteriores, como se reflejó en los medios.

En este escenario, la oposición optó por no mostrarse junto a los manifestantes como había ocurrido en ocasiones anteriores e incluso se abstuvo de expresarse al respecto a través de Twitter.

La diputada Patricia Bullrich, una de las pocas que se animó a hacer alguna mención, dejó en evidencia las contradicciones que despertó la convocatoria entre las fuerzas antikirchneristas.

"Estoy con el corazón, junto a ustedes, pero el duelo me lo impide #8A", dijo en un breve twitt.