La escala de Cristina Kirchner en Seychelles, un paraíso fiscal vinculado a la ruta del dinero K
El extraño viaje que la Presidenta hizo al archipiélago en enero e informó en marzo. Allí hay una empresa relacionada con una denuncia de lavado
Una nueva investigación de Periodismo Para Todos reflotó las denuncias sobre la ruta de lavado de dinero que involucran al empresario kirchnerista Lázaro Baéz y mostró presuntas conexiones del caso con otra firma que funciona en las islas Seychelles, y adonde en el marco de una gira por Asia la presidenta Cristina Kirchner hizo escala durante dos días.
Seychelles, un conjunto de islas en el océano Índico al noroeste de África, fue uno de los lugares que mencionó el financista Federico Elaskar, al dar cuenta de la ruta de lavado de dinero K. Según denunció Lanata allí funcionaría la firma Aldyne, una sociedad que está siendo investigada por la justicia argentina tras mantener presuntos nexos con la financiera SGI, conocida como "La Rosadita", ahora en manos del fondo suizo Helvetic Services Group (HSG).
Según publicó el diario Clarín, Aldyne compañía con sede central en Panamá, es la administradora de las 148 sociedades creadas en Nevada, Estados Unidos, con un mismo domicilio, que a su vez son controladas por Helvetic Service Group, la firma que compró SGI, la financiera de Federico Elaskar conocida como "La Rosadita".
El camino es intrincado y el hermetismo que rodea a la firma, casi tan misterioso como todo lo que sucede en Seychelles, un paraíso fiscal en el que, por ejemplo, se cierran hoteles por la visita de algún magnate árabe. Hay un jugador más, el estudio panameño Mossack Fonseca, el buffet que creó Aldyne en Seychelles y que representa legalmente a las 148 compañías.
El fiscal José María Campagnoli, quien abrió la pista en la investigación, explicó que las sociedades que aparecen con domicilio en las Vegas y que administra Aldyne, “cuando traen sus negocios a la Argentina, la dueña es Helvetic”. Consultado respecto a si la fiscalía conocía la identidad de los propietarios de Aldyne, Campagnoli afirmó: “Nosotros no lo sabemos, de todos modos son averiguaciones o cuestiones que tienen que ver más con el lavado de dinero y que le competen al juzgado de Sebastián Casanello y Guillermo Marijuán. Yo estoy investigando la extorsión y todo lo que averiguo que puede servir al tema de lavado de activos se lo pongo inmediatamente a disposición de Casanello a través de Marijuan”.
El fiscal aclaró que “lo que nosotros detectamos es que entre noviembre y abril hubo un importante flujo de dinero, aproximadamente $208 millones que trajo en forma de bonos Helvetic y que se depositan en Austral Construcciones”, la compañía madre del grupo de Lázaro Báez.
Periodismo para Todos fue a las oficinas de Aldyne en la capital de Seychelles y tuvo un rápido intercambio con la representante de la compañía de Mossack Fonseca, el estudio de abogados que, según consignó Clarín, se dedica a formar sociedades, que no aclaró la situación. Lo mismo sucedió en Panamá, donde está la sede central, y en Uruguay, donde está registrada otra sucursal. En todos los casos la respuesta fue la misma: un comunicado oficial donde la empresa deslinda responsabilidades y aclara que lo único que hacen es formar sociedades, actividad para la que están autorizados, pese a estar involucrados en denuncias de lavado de dinero.
Aldyne es la única de las firmas involucradas en la ruta K radicada en Seychelles. Este paraíso fiscal visitó la Presidenta el 21 y 22 de enero en el marco de una gira por Asia. Aunque la mandataria pasó dos días en la isla, la visita al lugar no apareció en la agenda oficial ni se registró actividad de rutina en el lugar. La parada en Seychelles de Cristina recién se conoció en marzo, cuando se publicó en el Boletín Oficial. PPT quiso obtener detalles del viaje, pero fue imposible. Nadie respondió.