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El presidente Nicolás Maduro agita el fantasma de las conspiraciones en Venezuela

El mandatario denunció en menos de 100 días guerras psicológicas, intentos de asesinato y sabotajes económicos en contra de su Gobierno

02/09/2013
Actualizado 10:29hs

Siguiendo los pasos de Hugo Chávez, quien también acostumbraba a denunciar maniobras desestabilizadoras en su contra, el presidente venezolano Nicolás Maduro denunció en sus poco más de 100 días en el poder episodios como guerras psicológicas, sabotajes económicos, la infiltración de sicarios colombianos y mercenarios pagados por "la derecha salvadoreña" para matarlo y un supuesto plan para envenenarlo.

El ex presidente colombiano Álvaro Uribe, el ex embajador estadounidense en Venezuela Otto Reich y el anticastrista Luis Posada Carriles suelen ser los blancos de sus denuncias, que la oposición denuncia como una "cortina de humo" para ocultar los problemas del país.

Para el escritor y columnista Alberto Barrera, esta serie de denuncias refleja la "sociedad preapocalíptica" en que se ha convertido Venezuela, donde siempre está a punto de suceder una "hecatombe que nunca ocurre".

"Esta es una sociedad supermediatizada. Venezuela perdió su sentido de una verdad común, lo que tenemos todo el tiempo son versiones de versiones, incluso las noticias son rumores", dijo a Efe Barrera, coautor de la biografía "Hugo Chávez sin uniforme".

"Se trata de generar grandes amenazas para cerrar filas en defensa de Maduro", dijo Barrera, recordando que el presidente debe construirse también una historia propia luego de ser designado "a dedo" por Chávez como su heredero político.

Por caso, Maduro condenó los insólitos asaltos en el oeste del país en los que delincuentes cortan y roban el cabello de las mujeres como una "guerra psicológica" contra Venezuela.

Asimismo, a finales de mayo Maduro interpretó que una reunión entre el líder opositor venezolano Henrique Capriles y el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, era una señal de que desde "los más altos poderes del Estado" colombiano se conspira para derrocarlo.

No obstante, la semana pasada agradeció la ayuda del presidente Santos en la captura de los sicarios que habrían ingresado al país para asesinarlo.

También calificó de sabotaje la explosión ocurrida hace un año de la mayor refinería de Venezuela, que dejó más de 40 muertos.

Estados Unidos es otro de los acusados recurrentes de Maduro, que esta semana cuestionó al presidente Barack Obama por no pronunciarse sobre los supuestos planes de magnicidio en su contra que Posada Carriles estaría gestando en su país.

Incluso asoció el supuesto intento de magnicidio en su contra con el inicio del ataque a Siria que podrían preparar Estados Unidos y sus aliados.

"El plan era eliminarme a mí, simultáneo al ataque contra Siria, para eliminar este portento que es Venezuela", dijo el miércoles.

El politólogo Nícmer Evans, profesor de la Universidad Central de Venezuela, considera que no es "descabellado" pensar que hay intereses que busquen intervenir en Venezuela para controlar su riqueza petrolera. "No es Nicolás Maduro el objetivo central de un magnicidio, el objetivo fundamental de todo esto es el petróleo venezolano", agregó en diálogo con Efe.

No obstante, Evans advirtió del riesgo de que con tantas denuncias se caiga en la fábula de "Pedro y el Lobo".