Un caso insólito: un edificio derritió partes de un auto de lujo
La luz reflejada por un polémico rascacielos de 37 pisos en pleno centro londinense arruinó un costoso Jaguar XJ.
El propietario del vehículo se encontró con una sorpresa desagradable: la cubierta de un retrovisor y el emblema de la marca se habían derretido, y uno de los costados del auto estaba deformado, producto del reflejo de la luz del rascacielos.
La suya no es la única queja por daños causados por el reflejo de los rayos del sol. Una peluquería ubicada frente al edificio denunció que el efecto que provoca sus espejos le quemó parte de la alfombra.
En la dirección del proyecto se encuentra el arquitecto uruguayo Rafael Viñoly. Desde la empresa constructora aseguraron que el fenómeno es provocado por la "actual elevación del sol en el cielo" y que el efecto estaría presente sólo por "dos a tres semanas".
Frente a los daños provocados, las compañías promotoras del edificio, Land Securities y Canary Wharf Group, anunciaron que van a levantar un andamio que sirva de pantalla, según consignó Clarín.
"Esta solución debería minimizar el impacto en la zona durante las próximas dos, tres semanas, tras las cuales se espera que el fenómeno", por el cambio de posición del sol, "haya desaparecido", informaron en un comunicado.
Aún así, las dos promotoras inmobiliarias mantienen su pedido de que no se estacionen autos en tres zonas potencialmente peligrosas y seguirán buscando "soluciones a largo plazo para garantizar que no vuelva a ocurrir en el futuro".
Según físicos consultados, la forma cóncava del edificio, oficialmente llamado 20 Fenchurch Street, es responsable del problema porque refleja la luz en un solo haz.
El martes, el diario The Times explicaba que las temperaturas cerca del edificio alcanzaron el día anterior los 45 grados, y en la televisión mostraban cómo se cocinaba un huevo frente al edificio.
La construcción de este rascacielos debe terminar en marzo de 2014 y creó polémica por su tamaño, que sobresale enormemente en el paisaje londinense y empequeñece dos emblemas de la ciudad situados en los aledaños, la catedral de Saint Paul y el Tower Bridge.