El sorpresivo giro de Rusia: llamó a Siria a colocar arsenal químico bajo supervisión
El presidente norteamericano, Barack Obama consideró que la medida sería un "avance" para evitar un ataque militar en suelo árabe
Rusia propuso este lunes a Siria que coloque bajo supervisión internacional su arsenal de armas químicas para evitar un ataque de EE.UU., una idea que vieron con buenos ojos en Damasco, Londres, ONU y La Casa Blanca.
El presidente estadounidense, Barack Obama, consideró que es un "avance" para evitar un ataque militar en suelo árabe. El mandatario sostuvo además que de llevarse adelante esa iniciativa, sería un "desarrollo potencialmente positivo", aunque a su vez, se mostró escéptico de que pueda darse esa posibilidad teniendo en cuenta que hasta ahora no ha ocurrido.
"Llamamos a los dirigentes sirios no sólo a aceptar poner su arsenal de armas químicas bajo control internacional y a continuación destruirlo, sino también a unirse plenamente a la Organización para la Prohibición de Armas Químicas" de la ONU (OPAQ), afirmó el canciller ruso Sergei Lavrov.
La propuesta rusa se produce después de que el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, asegurara en Londres que Siria podía evitar un ataque si entregaba sus armas químicas en una semana.
"Entregarlas, sin demora y permitir un recuento completo y total", precisó Kerry, antes de vaticinar: "pero no va a hacerlo y no lo puede hacer".
Sin embargo, Siria recibió positivamente la propuesta de su principal aliado."Siria da la bienvenida a la iniciativa, basada en las inquietudes de los dirigentes rusos sobre la vida de nuestros ciudadanos y la seguridad de nuestro país", declaró el jefe de la diplomacia siria, Walid Mualem, que se encuentra en Moscú, según consignó AFP.
Londres, cuyo parlamento había rechazado participar en un ataque a Siria como represalia, se mostró satisfecho con la idea rusa.
"Sería un gran paso adelante y habría que alentarlo", afirmó el primer ministro David Cameron en el parlamento, antes de advertir: "tenemos que ser cuidadosos de que no se trate de una maniobra de distracción".
Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió la creación en Siria de zonas supervisadas por el organismo donde se puedan destruir las armas químicas.
En un intento por superar la "vergonzosa parálisis" del Consejo de Seguridad respecto al conflicto sirio, el secretario general declaró a la prensa que podría proponer a ese organismo la creación de esas zonas si los inspectores que estuvieron en Siria el mes pasado confirman que se usaron esas armas prohibidas.
"Estoy considerando proponerle al Consejo de Seguridad que pida el traslado inmediato de las existencias de armas químicas y de precursores químicos de Siria a lugares en el interior de Siria, donde puedan ser almacenados y destruidos de forma segura", declaró Ban.
Los llamamientos a una salida diplomática se producen cuando en Washington el Congreso se dispone a reunirse para votar si permite al presidente Barack Obama atacar al régimen de Bashar al Assad.
Consciente de que la credibilidad de Estados Unidos y la suya están en juego, Obama tiene que lanzar una ofensiva en todos los frentes para tratar de convencer a demócratas y republicanos.
La votación en el Senado de una resolución autorizando el uso de la fuerza -que ya fue adoptada en una comisión- empezará formalmente el martes y la primera votación importante podría tener lugar el miércoles.
La Cámara de representantes no ha dado fechas precisas y se limitó a estimar que la votación tendrá lugar en las próximas dos semanas.
Un sondeo nacional mostró que seis de cada 10 estadounidenses se oponen a que el Congreso autorice el ataque y siete de cada diez piensan que no se conseguiría nada significativo.