La importación de gas por barco aumentaría un 20% en 2014 y crece la preocupación
Las compras externas de GNL (gas natural licuado) -que nacieron en 2008 como una "medida transitoria" con sólo ocho envíos anuales- llegarían en 2014 a un total de 100 cargamentos que, a los precios actuales, representarán para el Estado un giro de divisas cercano a los u$s4.500 millones.
Según los cálculos que manejan en el ministerio de Planificación y en la energética estatal Enarsa, el país se encamina a un nuevo récord de importaciones de GNL en 2014, con un salto interanual del 20% en la cantidad de buques metaneros que llegarán a los puertos de Bahía Blanca y Escobar.
En este escenario, el titular de Planificación, Julio De Vido y el viceministro de Economía, Axel Kicillof habrían coincidido en no hacer público los datos hasta después de las elecciones de octubre.
De esta manera, buscan evitar que esta arista negativa de la crisis energética salga a la luz y sea utilizada por la oposición para críticar al Gobierno.
El incremento en las importaciones de GNL también pone de relieve otros dos aspectos clave que el "relato" oficial ya no puede ocultar.
-Lejos de revertirse, la pérdida del autoabastecimiento energético que provocó la política kirchnerista se seguirá agravando. Los mayores suministros de GNL equivalen a una confesión anticipada de que la producción interna de gas se mantendrá en baja y que -como viene sucediendo desde 2004- no acompañará el crecimiento económico que espera el Gobierno.
-Los escasos resultados del esquema de incentivos para incrementar la extracción de gas lanzado a principios de año.
La nueva versión del programa "Gas Plus" determinó que las petroleras iban a cobrar un precio de u$s7,50 MBTU por el "gas adicional" que supere la extracción de 2012. Si bien ese valor representa entre u$s3 y u$s5 más que lo que venían recibiendo en el mercado interno, la medida no tuvo grandes efectos.
Para hacer más atractivo el programa, a mediados de año el Gobierno decidió que las petroleras cobren por anticipado el 75% del subsidio previsto a cada empresa para llegar al precio final de u$s7,50 por MBTU.
Sin embargo, hasta ahora los datos de la producción gasífera continúan en rojo: en el primer semestre del año acumula una caída de casi el 7% con respecto a igual período de 2012.
Las mayores importaciones del GNL también podrían generar complicaciones en los puertos de descarga y en las condiciones de navegación.
Los 100 cargamentos en juego implicarán que cada tres días y medio arribará un barco metanero al país. Y en el caso de Escobar, el incremento de las entregas previstas para el invierno y el cumplimiento de las normas de seguridad provocarán una inevitable demora en la entrada y salida de los barcos graneleros que operan en los puertos del Paraná, según informó Clarín.