Dos meses de prisión en Rusia para los activistas argentinos de Greenpeace
Se trata de Camila Speziale y Hernán Pérez Orsi, quienes participaron de una protesta contra la extracción petrolífera. Cancillería pidió por su liberación
La Justicia rusa dictó prisión preventiva por dos meses a los activistas argentinos de Greenpeace Camila Speziale (21) y Hernán Pérez Orsi (40), por protestar con un rompehielos contra la extracción petrolífera en el Ártico.
Los manifestantes forman parte del grupo de 30 detenidos de dieciocho nacionalidades que comparecían el jueves ante la justicia, acusados de "piratería", un delito pasible de hasta 15 años de prisión.
Fueron arrestados el 19 de septiembre por las fuerzas de seguridad rusas que tomaron el control del rompehielos "Artic Sunrise", de bandera holandesa y lo remolcaron hasta el puerto de Murmansk.
La cancillería argentina a través de su embajador en Rusia, Juan Carlos Kreckler, presentó un escrito pidiendo la liberación de los dos argentinos, dijo el miércoles el director ejecutivo de Greenpeace en Buenos Aires, Martín Prieto, en declaraciones a la prensa. La AFP no pudo confirmar el envío ni el contenido de la carta.
Sin embargo, la comisión judicial rusa a cargo de la investigación del caso advirtió antes de las audiencias del jueves que solicitaría que todos los militantes continuaran detenidos hasta que terminara la investigación.
Los investigadores realizaron esta petición al estimar que, de ser puestos en libertad, los activistas podrían huir de Rusia.
"La medida de prisión preventiva es ilegal y la sospecha (de piratería) es absurda", señaló Greenpeace Rusia en un comunicado reproducido por Télam.
La organización recordó que durante "la acción de protesta pacífica no se usó la violencia, no hubo asalto ni apropiación de bienes ajenos, ni tampoco intento de hacerse con el control sobre un navío", por lo que no tiene sentido la causa penal por piratería abierta por el CI.
La agencia Interfax informó de que el viernes tendrá lugar una nueva audiencia del tribunal sobre este caso, ya que los activistas ya pasaron 48 horas detenidos.
Conflicto diplomáticoConocidas las actuaciones de la Justicia rusa, el asunto podría convertirse en un conflicto diplomático, debido a la cantidad de naciones que quedaron involucradas.
"Tengo en mis manos los documentos que confirman que ya son diez los condenados a dos meses de prisión preventiva. Son ciudadanos de Rusia, Francia, Turquía, Polonia, Suecia, Canadá y Nueva Zelanda", dijo Antón Beneslavski, coordinador de programas de la organización ecologista en Moscú, citado por la agencia DPA.
Según otras fuentes, también fue prolongada por dos meses la detención del capitán del buque "Arctic Sunrise", de nacionalidad estadounidense.
A otros tres activistas, ciudadanos de Rusia, Ucrania y Holanda, se les prolongó el arresto por otros tres días hasta una nueva audiencia. Y también está detenida una brasileña, Ana Paula Alminhana Maciel.
Todos ellos pueden afrontar cargos de piratería en el marco de la investigación penal abierta por el Comité de Instrucción (CI) ruso tras su acción de protesta en el mar de Pechora el pasado jueves.
El presidente ruso, Vladimir Putin, admitió el miércoles que los 30 tripulantes del barco de Greenpeace "no son piratas", pero subrayó que "esa gente violó las normas de la ley internacional".
Un portavoz de Greenpeace Internacional, el sueco Dmitri Litvinov, hijo del famoso disidente y prisionero político de la época soviética Pavel Litvinov y bisnieto de un ministro de Stalin, permanecerá en detención preventiva 72 horas más.
Holanda pidió la liberación de la tripulación del "Artic Sunrise"' e indicó que podría iniciar "diligencias legales [para obtenerla], incluso ante el Tribunal Internacional de la ONU para el Derecho del Mar", anunció el miércoles el jefe de la diplomacia holandesa, Frans Timmermans.
El gobierno brasileño trabajaba para conocer la situación de la bióloga Maciel, originaria de Rio Grande do Sul.
La ONG Reporteros Sin Fronteras aseguró estar "sorprendida" por la detención preventiva del fotoperiodista Denis Siniakov, que trabajó para la AFP en Moscú.
"Denis Siniakov fue detenido en el ejercicio de su actividad profesional y su arresto es una violación inaceptable de la libertad de información", indicó la ONG.
"Presentando contra el fotógrafo y los activistas una acusación tan absurda como la de 'piratería', el Comité de Investigación ruso criminaliza el periodismo y el activismo", añadió en un comunicado.