El Gobierno "blinda" Fundación Favaloro para evitar filtraciones sobre la salud de Cristina
Están cerrados el 6° y 9° piso de la clínica y prohibieron el ingreso con celulares. La Presidenta está acompañada por su círculo íntimo.
El Gobierno decidió "blindar" la Fundación Favaloro, donde es operada la presidenta Cristina Kirchner para drenarle un hematoma en el cráneo, para evitar la filtración de información y de imágenes en un momento tan delicado.
Así es que prohibieron el ingreso de celulares en toda la clínica y cerraron el 6° piso -donde estaba internada la mandataria antes de entrar al quirófano- y el 9° -donde aguarda novedades su círculo íntimo-.
Fiel a su estilo, la jefa de Estado ordenó mantener en completo hermetismo la evolución de su salud. Apenas recibió la visita de su hijo Máximo, que la acompaña desde las primeras horas, su madre Ofelia Wilhelm, y de su cuñada, la ministra de Desarrollo Social Alicia Kirchner.
El martes por la tarde también pasaron unas horas por el sanatorio el vicepresidente Amado Boudou que la reemplaza en el cargo de primera magistratura, y del secretario de Legal y Técnica de la Casa Rosada, Carlos Zaninni.
La Jefa de Estado ingresó el lunes por segunda vez -minutos después de las 13- a la Fundación Favaloro, luego que se le diagnosticó el sábado una "colección subdural crónica" como consecuencia de un golpe que recibió en la cabeza el 12 de agosto último, un día después de la derrota del kirchnerismo en las elecciones primarias.
Según el parte médico, el estado de salud de Cristina cambió respecto del sábado, luego que el "domingo a las 19.30" tuviera una "sensación de hormigueo en su brazo izquierdo" por lo cual se decidió su internación en la clínica.
Casi al mismo tiempo que la Presidenta ingresaba a la Favaloro, el vicepresidente Amado Boudou quedaba a cargo interinamente del Poder Ejecutivo, tras firmar el acta de traspaso de mando en razón del reposo de 30 días que en un principio los médicos del Favaloro le habían aconsejado.
Aunque se trata de una cirugía que no entraña riesgos mayores, tras la operación Cristina deberá quedar internada por cinco o seis días en la Fundación Favaloro y luego tendrá que hacer reposo en Olivos, lo que podría extenderse a 45 días.
Pese a este "reposo obligado", la mandataria decidió no ceder el poder y, si bien deja en manos de su vice el Poder Ejecutivo, lo hace de manera "light". Boudou apenas se mostrará en los actos oficiales y mantendrá la agenda pública de la Casa Rosada, pero las decisiones políticas se mantienen en "núcleo duro" del kirchnerismo.