Investigan si el colombiano asesinado en Palermo era un sicario de un capo narco
Los investigadores del crimen de Carlos Alberto Gutiérrez Camacho, el colombiano asesinado el lunes en los Bosques de Palermo, sospechan que puede tratarse de un ex jefe de seguridad de un importante cártel de drogas de su país.
Según informó la fiscalía de Colombia, el hombre fue investigado en el marco de una causa que persigue a uno de los capos narco más grandes de ese país.
La víctima tiene dos investigaciones judiciales abiertas por ser considerado jefe de seguridad de ese líder del narcotráfico y otra en la Fiscalía de Lavado de Activos y Extinción de Dominios de Colombia, sospechado realizar maniobras ilegales por la venta de drogas, informó C5N.
Además, según confió una fuente judicial colombiana al diario La Nación, el móvil del asesinato de Gutiérrez Camacho habría sido una venganza pergeñada por su ex jefe debido a que la víctima habría sido señalada como el supuesto responsable del fracaso de un envío de droga a Europa, que derivó en el secuestro del cargamento por parte de la policía colombiana luego de interceptarlo en Panamá.
De acuerdo con este informante judicial, el homicidio de Gutiérrez Camacho se habría planificado en Colombia y su ex patrón convocó a un sicario, viejo conocido de la víctima y ex compañero de armas, para que lo marcara a los asesinos a sueldo que lo mataron a tiros en Palermo.
Esto significa que el homicidio de Gutiérrez Camacho fue un narcoasesinato perpetrado por sicarios colombianos que ingresaron en la Argentina con identidades falsas, obtuvieron armas, información de inteligencia de la víctima y apoyo logístico a partir de la colaboración de un grupo local y, luego de matar, huyeron del país de la misma forma en que llegaron.
De confirmarse estos datos, se echaría por tierra una hipótesis que manejaba la fiscal de instrucción Cristina Caamaño que indicaba que Gutiérrez Camacho pudo ser víctima de un hecho pasional, pergeñado por su ex mujer, quien se había quedado en Colombia, luego de que el hombre se instaló en un departamento de Vicente López con una joven 19 años menor que él.
Esta extraña presunción quedaría desvirtuada si desde Colombia confirmaran la información sobre la supuesta actividad de Gutiérrez Camacho como comandante de los sicarios de un cartel de la droga y si se lograra establecer cuál es la verdadera identidad de la víctima.
A 72 horas del homicidio, los investigadores judiciales y de la Policía Federal todavía tienen dudas sobre la verdadera identidad de Gutiérrez Camacho.
El nombre de Carlos Gutiérrez Camacho sería falso. Debido a que no tenía antecedentes penales ni orden de captura internacional, esa identidad constituyó la fachada perfecta para que la víctima pudiera realizar varios viajes a nuestro país desde 1997.
Se trataría de un caso similar al de Héctor Jairo Saldarriaga Perdomo, quien fue asesinado el 17 de abril de 2012, cuando caminaba por Marcelo T. Alvear y Talcahuano. Al revisar su cuerpo, la policía encontró un documento a nombre de Carlos Brausín García.
Con esa identidad, el sicario colombiano conocido como "Mojarra" o "Guajiro", viajó de Colombia a nuestro país en seis oportunidades con un pasaporte a nombre de Brausín García, sobre el que no pesaban antecedentes penales. Esto le posibilitó al sicario cruzar los controles migratorios sin que las autoridades advirtieran realmente quién era.
La pista de "El Diablo"
En tanto, Solange Trujillo, la pareja del colombiano fallecido, rompió el silencio el jueves. "No sé de dónde vino esto", le dijo la joven a la fiscal Cristina Caamaño. Además,contó que se encuentra "muy triste" y "muy asustada".
El lunes por la tarde, Gutiérrez Camacho y Solange Kive Trujillo andaban en bicicleta por la ciclovía de Figueroa Alcorta, en Palermo, cuando dos sujetos a bordo de una moto les dispararon once veces. Junto a ellos, otra persona los acompañaba en el viaje, apodado "El Diablo", quien huyó y es intensamente buscada.
Gutiérrez Camacho murió en el acto, mientras que Trujillo recibió dos heridas de bala, una en una pierna y la otra en el torso, que le produjo un neumotórax, por lo que fue trasladada por el SAME al Hospital Fernández, donde permanecía internada.