La ex tenista Arantxa Sánchez denunció a su familia ante la Justicia por dejarla en la ruina
La ex deportista acusa a su padre y hermano de aprovecharse de la confianza que ella tenía depositada en ellos y de adueñarse de 16 millones de euros
La ex tenista Arantxa Sánchez Vicario ratificó este viernes ante el juez la querella que presentó contra su familia, a la que acusa de haberse apropiado de más de 16 millones de euros de su fortuna hasta dejarla "arruinada", han informado fuentes judiciales.
Arantxa Sánchez Vicario compareció en calidad de testigo ante la titular del juzgado de instrucción número 28 de Barcelona, que investiga la querella que en noviembre de 2012 presentó contra su padre, su hermano Emilio, el abogado Bonaventura Castellanos y el economista Francisco de Paula Oro.
La deportista confirmó ante la juez el contenido de la querella, en la que sostiene que su familia se fue apoderando de los ingresos que obtenía como tenista hasta el punto de dejarla "arruinada", aprovechando la confianza que ella tenía depositada en su padre y en el abogado Bonaventura Castellanos.
La ratificación de la querella es una de las primeras diligencias acordadas que el juzgado acordó antes de citar a declarar como imputados a los gestores de la fortuna de la tenista, por los delitos de apropiación indebida, administración fraudulenta, deslealtad profesional y falsedad, como ordenó la Audiencia de Barcelona.
La querella de Arantxa Sánchez Vicario, redactada por el abogado Xavier Melero, fue presentada el 13 de noviembre de 2012, pero el juzgado de instrucción la archivó al entender que no se desprendían indicios de criminalidad de la misma.
A raíz del recurso de los abogados de la tenista, la Audiencia de Barcelona ordenó reabrir la investigación y tomar declaración como imputados al padre, al hermano, al abogado y al economista por la gestión de la fortuna, según informó EFE.