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Polémico: Macri suma a Grosso para monitorear el escrutinio en Santa Fe

El ex intendente menemista es resistido por un sector del PRO, pero el jefe de gobierno porteño lo incluyó en el equipo de abogados para contar los votos

16/06/2015
Actualizado 11:24hs

El PRO ya decidió presentar una denuncia por presuntas irregularidades en el escrutinio provisorio de los comicios a gobernador en Santa Fe que se celebraron el domingo pasado y en el equipo de abogados y juristas del Derecho Electoral que preparan la demanda con la que pedirán el conteo "voto a voto" sumó al polémico Carlos Grosso.

El ex intendente porteño del menemismo participará del escrutinio definitivo de las elecciones que dejó a 0,1% de diferencia al candidato socialista, Miguel Lifschitz, y al del PRO, Miguel del Sel. Según los datos oficiales, el primero logró un 30,7% y el segundo, un 30,6%. Tercero quedó el kirchnerista Omar Perotti con un 29,2 por ciento.

Grosso asumió el lunes la función de convocar a los abogados que precisará el macrismo para disputar la elección santafesina en los tribunales, informó el diario Ambito Financiero. Estos letrados revisarán todas las impugnaciones de la elección del domingo pasado y luego realizarán los reclamos correspondientes en la Justicia electoral con sede en la ciudad de Santa Fe.

El ex ejecutivo del Grupo Socma es un satélite permanente del PRO, pero es resistido por un amplio sector del partido, como el armador político, Emilio Monzó y el asesor de campaña, el ecuatoriano Jaime Durán Barba. Ambos evitan reuniones con Grosso.

Lo acompaña a Macri desde 2003, cuando el actual candidato presidencial disputó por primera vez la Capital en fórmula con Horacio Rodríguez Larreta, dupla que finalmente cayó en el balotaje frente a Aníbal Ibarra.

Algunos dirigentes del PRO nunca vieron con buenos ojos esta especie "amistad" de Macri con Grosso por el complejo prontuario judicial que acumuló durante su gestión en Capital Federal durante los '90. Casi todas las causas se gestaron en el fuero federal y fueron consecuencia de concesiones. 

En 1992, tres años después de haber sido designado por Menem, debió renunciar a la intendencia porteña a raíz de la serie de escándalos por presuntos hechos de corrupción.

Enfrentó 40 causas penales: por la concesión del Campo Municipal de Golf y del Velódromo de Buenos Aires -por lo que estuvo ocho meses preso, en 2002-, o la conocida como "escuela shopping", por la que fue "sobreseído definitivamente" recién a fines de 2011.

En diciembre de 2001 la política le dio revancha, y tampoco tuvo un final feliz. Adolfo Rodríguez Saá lo designó como jefe de Gabinete de Asesores durante su breve presidencia y Grosso fue forzado a renunciar aun antes que el puntano por un "cacerolazo".

Más de diez años después, y de la mano de Macri, parece tener una nueva oportunidad.