Caos de tránsito en el microcentro: paro sorpresivo en el subte C y protesta de colectiveros de la línea 60
Los choferes se movilizaron hasta el Obelisco mientras los metrodelegados mantienen interrumpido el servicio del subterráneo entre Retiro y Constitución
Este jueves arrancó muy complicado para circular por la Capital. Al paro sorpresivo de la línea C de subte, que conecta las cabeceras Retiro y Constitución, se sumó una nueva protesta de los colectiveros de la línea 60 en el Obelisco.
Según informó Metrovías, la medida de fuerza llevada a cabo, desde antes de las 9, por la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP) es "sorpresiva".
La concesionaria del servicio denunció que el sindicato "impide la incorporación de un empleado de limpieza en el taller Constitución por no ser afín a su gremio".
El paro generó quejas de los usuarios que se enteraron del paro al momento de subir a los trenes. En las redes sociales no tardaron en propagarse mensajes de los pasajeros en contra del paro.
Momentos de tensión se vivieron en la cabecera de Retiro, que conecta con los ferrocarriles Mitre, San Martín y Belgrano, cuando algunos usuarios comenzaron a gritar y aplaudir exigiendo el restablecimiento del servicio.
Minutos más tarde, comenzó la movilización de los choferes de la Línea 60 que marchan desde el Obelisco hasta el Ministerio de Trabajo de la Nación para reclamar la intervención del Gobierno en el duro y extenso conflicto laboral con la empresa Monsa SA.
Javier Esponda, uno de los delegados de los trabajadores de la empresa en conflicto, denunció que unos 22 choferes estaban "retenidos" en la cabecera de la línea ubicada en Guanahani 420, en el barrio porteño de Constitución, sin poder salir ni ingresar alimentos y agua.
La juez María Servini de Cubría ordenó prohibir la circulación de todos los colectivos de la línea 60 que se encontraban estacionados en la denominada cabecera de Constitución hasta tanto se realicen peritajes técnicos en las unidades, a 21 días del inicio del conflicto.
Hasta el martes los conductores pudieron salir a trabajar con las unidades, pero sin cobrar boleto y fue esa protesta la que originó una denuncia de parte de la empresa Micro Ómnibus Norte SA (Monsa) y la consiguiente orden de la Justicia.
Ninguno de los cuatro ramales de la línea 60 circula desde el viernes 26 de junio cuando la empresa Monsa SA decidió no dejar sacar los colectivos a la calle porque los choferes no cobraban boletos en protesta contra el despido de un trabajador. "En la cabecera de Constitución hay 22 choferes que no pueden salir y tampoco los dejan pasar comida. Esto ya parece una dictadura. Es una locura que una jueza impida que una línea no salga a la calle", dijo Esponda en declaraciones a radio La Red.
El delegado dijo que habrá una reunión en la mañana del viernes entre el ministerio de Trabajo que conduce Carlos Tomada, la empresa Monsa SA y el sindicato Unión Tranviaria Automotor (UTA), pero la comisión interna gremial no fue convocada.
"Nosotros no fuimos llamados en ningún momento. Por eso, hoy nos concentramos en el Obelisco y marchamos hacia la sede de Trabajo, en Leandro N. Alem 650", dijo el delegado en el día 21 de conflicto.