Afirman que los Lanatta y Schillaci huyeron porque los iban a matar
Le dijeron a sus allegados que iba a ocurrir el 15 de enero. Dicen que en Berazategui vieron a un policía que los seguía para asesinarlos y por eso huyeron
La abogada de los recapturados Elizabeth Gasaro reveló parte de las razones de la fuga. Dijo que si bien el escape respondió a "un cúmulo de cuestiones", pesaron principalmente las "amenazas" recibidas.
"Va a ser muy fuerte el testimonio" sobre quién emitía esas amenazas, dijo la letrada, sin dar precisiones, respecto de los mensajes que los penitenciarios hacían llegar a los presos en la cárcel de General Alvear.
De acuerdo a Gasaro, había un contrato para asesinar en prisión a Martín y Cristian Lanatta y a Víctor Schillaci y tenía una fecha límite para su ejecución: el 15 de enero. Los tres condenados por el triple crimen de General Rodríguez supieron en prisión que su vida no valía nada y arreglaron la fuga. La pagaron o alguien lo hizo por ellos como una forma de salvar sus vidas.
Sin embargo, una vez en libertad, debieron cambiar de planes, porque identificaron en la calle a un policía bonaerense que pretendía matarlos. Por eso comenzaron a improvisar una fuga fuera de libreto, que los llevó a terminar enterrados entre arrozales en el este santafecino, sin logística, dinero ni fuerzas para seguir escapando, según confiaron Martín y Cristian Lanatta y Víctor Schillaci a sus allegados, cuando se sintieron a salvo en sus celdas individuales del penal de Ezeiza.
Los prófugos recapturados acusaron de intentar matarlos a policías de la bonaerense ligados con políticos del conurbano. Hoy la principal preocupación en el penal de Ezeiza es mantenerlos con vida, pues la fecha del ultimátum recién se cumplirá mañana.
"Un cúmulo de cuestiones fue lo que les dio razones para salir del penal. En principio, tienen que ver con la seguridad. Pero nos gustaría que sean ellos los que aclaren esa cuestión", dijo Gasaro al diario La Nación.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, dijo en los medios que la evasión se debió a que estaban amenazados de muerte.
Lanatta había denunciado ante la jueza María Servini de Cubría al entonces jefe de Gabinete Aníbal Fernández como quien estaba detrás del triple crimen. Dijo que el ex ministro kirchnerista instigó el homicidio. Lo que la abogada calló lo contaron los evadidos a sus allegados. Dijeron que a fines del año pasado recibieron un ultimátum: iban a matarlos, a más tardar, el 15 de enero. Para evitarlo huyeron del penal comprando la fuga y con ayuda externa.