Tras la polémica, organismos de DDHH se reunieron con Macri
"Le llegó al presidente el mensaje de estas señoras mayores (Abuelas). Nos dimos la mano. Hubo diálogo", relató Carlotto en conferencia de prensa
Abuelas de Plaza de Mayo y otras entidades humanitarias plantearon el martes al presidente Mauricio Macri su preocupación por la visita del mandatario Barack Obama el mismo día en que se evoca la dictadura con mitines multitudinarios en Argentina.
"Estamos preocupados. Para el 24 de marzo estamos organizando la marcha como todos los años. Y es la visita de Obama. Se complica un poco la cosa por la mayor seguridad que habrá en las plazas", dijo Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas, en conferencia de prensa tras reunirse con Macri en la residencia de Olivos (periferia norte).
A su lado, el secretario de Derechos Humanos del gobierno, Claudio Avruj, dijo que "el presidente ha garantizado que ese día se puedan dar todas las expresiones", como la movilización que esta vez recordará los 40 años del golpe de Estado.
El encuentro con Macri, se realizó para aliviar las tensiones surgidas desde que asumió en diciembre, cuando dijo que no tenía tiempo para reunirse con Abuelas. Además, durante la campaña dijo que en su gobierno se iba a "terminar con el 'curro' de los derechos humanos".
Carlotto dijo que el encuentro se desarrolló "con el respeto a un presidente constitucional, sin agresiones ni ofensas", pero "con las discrepancias que hacen a la pluralidad de una democracia".
Más duro en su discurso se manifestó Carlos Pisoni, de la organización H.I.J.O.S , al sostener que la presencia de Obama un 24 de marzo "es una provocación".
"Su país participó, alentó el golpe y apoyó el Plan Cóndor (coordinación represiva de dictaduras latinoamericanas) en los años 70", dijo Pisoni.
En abierto debate ante los periodistas, pero de manera serena y sin estridencias, el ministro de Justicia, Germán Garavano, dijo que desestimó la idea del dirigente humanitario. "De ninguna manera es una provocación" la presencia de Obama.
Macri había señalado el martes en una entrevista con la AFP que la fecha del viaje de Obama, los días 23 y 24 de marzo, era un asunto "de agenda" propuesta por Washington, que no se podía modificar y que era solo una coincidencia.
"Le llegó al presidente el mensaje de estas señoras mayores (Abuelas). Nos dimos la mano. Hubo diálogo. No salió en la reunión eso del 'curro'. El presidente escuchó, respondió con serenidad y garantizó acciones", relató Carlotto.
Avruj agregó que para el gobierno "está garantizada una política de memoria, verdad y justicia y la continuidad de los juicios" por crímenes de lesa humanidad.
Pisani, de su lado, planteó la preocupación de los organismos por "la criminalización de la protesta social del nuevo protocolo de seguridad" que otorga cinco minutos a quien se manifieste sin permiso antes de iniciar una represión.