Alicia Kirchner condicionó las subas salariales a la ayuda de la Nación
En medio de una grave situación económica, atribuyó responsabilidades a Macri; hace semanas enfrenta protestas y reclamos de gremios de distintos sectores
Santa Cruz está endeudada en más de 10.000 millones de pesos, su administración pública está desbordada –ingresaron más de 20.000 agentes en la última década– y hay un Estado ausente en la educación y la salud pública: ésta fue la situación que describió la gobernadora Alicia Kirchner sobre la provincia que su propio partido gobierna desde hace 24 años. En esa línea, la funcionaria dijo que de no tomarse medidas, la situación será terminal.
Así fue la manera que tuvo la mandataria provincial para inaugurar el período de sesiones ordinarias de la Legislatura. Atentos a su discurso, en primera fila se encontraba su sobrino el diputado nacional Máximo Kirchner– quien se ausentó al Congreso mientras Macri abría las sesiones ordinarias para "acompañar" a su tía según trascendió– , y junto a él su cuñada, la senadora Virginia García, y la senadora María Esther Lavado. Los tres aplaudieron a la gobernadora, y Máximo, después del acto, fustigó a Mauricio Macri por su discurso.
Si bien la gobernadora transmitió un mensaje en el que estaba dispuesta a dialogar, tuvo momentos de mucha rudeza hacia los gremios, a los que trató de "violentos" y "profetas del odio". También disparó contra el Presidente y recordó a su hermano cuando describió cómo Santa Cruz pasó de un Estado de bienestar durante el kirchnerismo hasta llegar a un presente "degradado".
Sin embargo, lo que complicó a la gobernadora no fue aceptar la crítica situación que enfrenta la provincia que ella administra, sino hacerlo con más de 3000 personas que en la puerta de la Legislatura la silbaban y protestaban ante cada intervención.
Hace 5 años que en Río Gallegos no había una manifestación de estas características convocada por los gremios estatales. La gobernadora fue clara: supeditó futuros aumentos salariales a una mejora de las finanzas y responsabilizó a la administración nacional por la inflación.
Cuando faltaban horas para el inicio del discurso, fue el vicegobernador, Pablo González, quien anunció que la militancia kirchnerista acompañaría a la gobernadora. Sin embargo, la convocatoria, que esperaban fuese multutidinaria, estuvo integrada por La Cámpora que no superó los dos centenares. Sin embargo, los militantes se retiraron al momento en el que llegó cerca de las 14 un grupo de manifestantes que recibió con botellazos de agua y silbidos a los ministros del gabinete provincial. Alicia ingresó y se retiró con fuerte custodia policial.
Lo cierto es que la hermana del ex Presidente Néstor Kirchner, centró su discurso en recordar los beneficios que la década kirchnerista había dejado en el país y lamentó que no se haya capitalizado en Santa Cruz, "Da bronca, debo reconocer, mucha bronca, y sepan disculparme este término, que no se hayan aprovechado las oportunidades", dijo.
Aunque sin nombrarlo, responsabilizó al ex gobernador peronista Daniel Peralta, quien fue su socio electoral. "Es parte del mismo árbol al que pertenecemos, pero todos saben que las ramas de un árbol son diferentes", afirmó.
Denunció haber encontrado contrataciones sin rastro administrativo, irregularidades en la designación de personal y pagos sin designación legal. También detalló que en la última década se incorporaron 20.790 empleados públicos y que los cargos políticos crecieron un 500 por ciento.
En su discurso, Kirchner también declaró que la provincia contrajo deuda por 10.758 millones de pesos sin la autorización de la Legislatura y que se había perdido la autonomía financiera. Ayer, en la primera paritaria con el gremio docente, representantes del gobierno anunciaron que una propuesta salarial para el sector dependía de fondos que la gobernadora gestionaba con el gobierno Nacional.
Sin dejar de lado la tensa relación que tiene con el Presidente, Alicia culpó a Macri por "la megadevaluación, ausencia de control estatal en precios, eliminación de las retenciones de trigo y maíz que internacionalizan el precio de los alimentos de los argentinos". Dirigiéndose a los gremios, afirmó: "No nos pidan que actuemos de paragolpes protector de las malas decisiones del gobierno del ingeniero Mauricio Macri".
En lo que respecta a las implementaciones económicas, la gobernadora anunció el envío de cinco leyes a la Legislatura para aumentar la recaudación, a partir de una actualización tributaria y de la creación de un impuesto a las naftas para generar un fondo para infraestructura. Al final del discurso, negó la transferencia de la Caja de Previsión Social, que inquieta a los gremios y a la administración pública.