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En encuentro histórico, Obama y Raúl Castro celebraron "un nuevo dí­a" pero costó disimular la tensión

El mandatario norteamericano exigió cambios en derechos humanos, mientras que Castro pidió a EE.UU. el fin del embargo y la devolución de territorios

22/03/2016
Actualizado 10:00hs

Barack Obama y Raúl Castro celebraron este lunes "un nuevo día" en la relación de Estados Unidos y Cuba, y se comprometieron a limar las diferencias que por más de 50 años enfrentaron a sus países. No obstante, durante la conferencia de prensa se vivieron momentos de tensión al quedar reflejadas las diferencias que todavía dificultan el restablecimiento de las relaciones.

"Constatamos que en los 15 meses transcurridos desde el comienzo del deshielo hemos obtenido resultados concretos", dijo el mandatario local, Raúl Castro, tras la histórica reunión. Después, pidió por el levantamiento del embargo.

"Las últimas medidas adoptadas por el gobierno de EE.UU, son positivas pero no suficientes. El levantamiento del embargo será lo mejor para la normalización de la relación bilateral", dijo, en referencia a la liberación del uso del dólar en las transacciones cubanas y la flexibilización de las normas para viajar a la isla.

La apretada agenda de los mandatarios comenzó a las 10.25 de la mañana, cuando el mandatario norteamericano bajó del vehículo oficial y luego de escuchar los himnos de los Estados Unidos y Cuba, rindió homenaje a José Martí, en la emblemática Plaza de la Revolución de La Habana. Allí se vio también a Obama junto a la icónica efigie de Ernesto "Che" Guevara de fondo.

Más tarde, el presidente de Estados Unidos se reunió con su par de Cuba, Raúl Castro, en el segundo día de una histórica visita a la isla que busca consolidar el acercamiento entre los otrora rivales de la Guerra Fría.

Fue su tercera reunión cara a cara. Esta vez es en el Palacio de la Revolución, desde donde el mandatario cubano y su predecesor, su hermano mayor Fidel, comandaron la política local durante décadas, con un estilo abiertamente antiestadounidense.

Durante más de dos horas abordaron los temas sensibles para sus dos países, entre estos el embargo de Estados Unidos y los derechos humanos en la isla. Luego, en una inédita rueda de prensa conjunta, intentaron reflejar la agenda común.

El líder cubano declaró que debemos "aceptar y respetar las diferencias y no hacer de ellas el centro de nuestra relación", mientras que Obama saludó "el nuevo día" de las relaciones y prometió que "el destino de Cuba no será decidido por Estados Unidos ni ninguna otra nación".

En abril del año pasado Obama y Castro tuvieron un primer cara a cara de media hora en la Cumbre de las Américas en Panamá. Cinco meses después volvieron a juntarse durante la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York.

Sin embargo, persisten profundas diferencias. Las autoridades cubanas consideran el embargo económico impuesto por Washington en 1962 como el principal obstáculo hacia la normalización total de sus relaciones.

Al respecto, el presidente de EE.UU. aseguró este lunes que el embargo comercial que pesa sobre Cuba se va a acabar, y aunque no se puede predecir cuándo sucederá, cree que va a pasar en algún momento.

"El embargo va a terminar, no sé cuándo", precisó y dijo que su país fue flexible al hacer reformas al embargo vía acciones ejecutivas, pero la lista de cosas que su administración le resta por hacer es muy corta.

En su último año en el poder, y con las amenazas de algunos aspirantes republicanos a la Presidencia de romper relaciones con Cuba, Obama está decidido a que no haya vuelta atrás en el proceso de normalización de ambos países, apenas separados por 145 kilómetros pero enfrentados por décadas.

Ahora, la mayor parte de los cambios los tendría que hacer el Congreso, de mayoría republicana. Por ello, Obama sostuvo este lunes que, aunque los Congresos no suelen ser productivos en los años electorales como éste de 2016, el hecho de que un gran número de legisladores hayan viajado a Cuba muestra un creciente interés en levantar el embargo.

"Estados Unidos reconoce los logros enormes en Cuba en educación y salud, Cuba es soberana y su futuro solo será decidido por los cubanos", dijo sobre el rol que tendrá su país en la política interna de la isla.

Pero puso condiciones: "Quiero que quede claro que Estados Unidos seguirá hablando en nombre de la democracia para que haya libertad de expresión y mañana me reuniré con los representantes de organismos por los derechos humanos.

En su mensaje, Obama también pronosticó mayor intercambio comercial entre los dos países y facilitar los trámites para fomentar el turismo. Detalló una serie de acuerdos en agricultura y se mostró a favor de que cada vez más cubanos estén conectado a internet.

DiferenciasLuego de un breve recorrido por el monumento a Martí, Obama y Castro arrancaron muy sonrientes una reunión en el Palacio de la Revolución, pero al terminar la reunión de poco más de dos horas, los ánimos no eran tan risueños.

Obama, el primer presidente estadounidense en aterrizar en la isla en 88 años, aseguró que justamente las diferencias entre los dos países en materia de derechos humanos y democracia son el principal escollo para sellar el acercamiento entre los otrora rivales de la Guerra Fría.

Pero Castro se quejó de la manipulación política del tema en una rueda de prensa conjunta con Obama, quien llegó el domingo con su familia para una histórica visita. A pesar de que Obama comentó la "franqueza y sinceridad" del encuentro, el líder cubano reiteró que el acercamiento sólo avanzará si Washington levanta el embargo y devuelve el territorio que ocupa una base naval estadounidense en el extremo oriental de la isla.

"Seguimos teniendo diferencias muy serias, incluyendo la democracia y los derechos humanos", dijo Obama.

Castro también subrayó las divergencias entre ambos países, apenas separados por 145 kilómetros, pero sostuvo que Cuba defiende los derechos humanos cuando garantiza la salud y la enseñanza gratuitas para todos los cubanos.

"Nos oponemos al doble rasero sobre los derechos humanos. Cuba tiene mucho qué decir y mostrar en esta materia", dijo Castro, contraatacando ante los reclamos de Obama.

Presos políticosMinutos después, Castro se ofuscó con una pregunta de un periodista estadounidense sobre los presos políticos en la isla. "Dame una lista ahora mismo de los presos políticos para soltarlos", dijo Castro visiblemente enojado. "Si hay una lista, por la noche van a estar sueltos".

Más tarde, Elizardo Sánchez, líder de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, dijo que la lista existe e incluye a unas 79 personas tras las rejas. Horas antes de la visita de Obama, la policía cubana interrumpió el domingo la habitual marcha del grupo disidente Damas de Blanco y detuvo temporalmente a unas 50 mujeres.

A pesar de los escollos, ambos mandatarios mostraron su fe en que las relaciones entre Cuba y Estados Unidos llegarán a buen puerto, aunque no "de la noche a la mañana". "Debemos poner en práctica el arte de la convivencia civilizada", dijo Castro. 

Obama felicitó a Castro por ser anfitrión de los diálogos de paz entre el Gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC, mientras que el cubano dijo que les faltó tiempo para abordar la situación en Venezuela por la que se mostró "preocupado" por la "desestabilización y ataques" que sufre.

La visita de Obama habría sido impensable antes de que los viejos enemigos acordaran, a fines del 2014, acabar con más de medio siglo de agresiones diplomáticas recíprocas.

Embargo y GuantánamoCuba exige, además, la devolución del territorio donde se levanta una base naval estadounidense en la bahía de Guantánamo, así como el cese de transmisiones de radio y televisión dirigidas a su territorio.

"Pero el bloqueo es el obstáculo más importante para nuestro desarrollo (...) por eso su eliminación será esencial para normalizar las relaciones", agregó el mandatario de 84 años.

Críticos de Obama en Estados Unidos están pidiendo al mandatario de 54 años que conmine al gobierno cubano a aceptar el disenso político y a permitir una mayor apertura de su economía centralizada por el Estado.

Pero aunque asesores de Obama habían adelantado que el mandatario presionaría por más cambios económicos, cualquier apertura política lucía improbable.

La idea de Obama es que estimulando el capitamismo, el país acabará transformándose. Cuantos más turistas y estudiantes visiten la isla, y cuanto más negocien entre ellos, más cerca estarán los cubanos de otra forma de gobierno más liberal.

"Nuestro compromiso cada vez mayor con Cuba está guiado por un objetivo global: la mejora de la vida tanto de cubanos como estadounidenses", dijo Obama horas después de anunciar en una entrevista con ABC News que Google logró un acuerdo para ampliar el acceso a wifi y banda ancha en la mayor de las Antillas.

El costo de conexión a internet en Cuba es prohibitivo y menos del 4 por ciento de hogares tiene acceso a la red, según cifras de Naciones Unidas. Y a pesar de que en el último año el gobierno instaló en plazas públicas internet inalámbrico por primera vez, Cuba sigue estando muy rezagada, ya sea por el férreo bloqueo o por preocupaciones sobre el flujo de información en un país con el monopolio de los medios de comunicación.

En el marco de la histórica visita, la primera empresa mundial de cruceros, la estadounidense Carnival, anunció este lunes que recibió la autorización de Cuba para inaugurar en mayo la ruta entre ambos países, la primera vez en medio siglo que un crucero hará esa travesía.

"Tras recibir los permisos de Estados Unidos en julio de 2015, Carnival Corporation obtuvo ahora luz verde para operar el barco MV Adonia con capacidad para 704 pasajeros con destino a Cuba", anunció en un comunicado la empresa, coincidiendo con la histórica visita del presidente estadounidense Barack Obama a la isla.

Próximo destino: ArgentinaPor la tarde Obama participó en un foro empresarial donde respondió las preguntas de peluqueros, diseñadores y demás cuentapropistas, los que busca se incrementen en la isla para promover una economía privada basada en el lucro.

Entrada la noche, el mandatario estadounidense volvió a ver a Castro para una cena de Estado en el Palacio de la Revolución. Ese mismo día, luego de reunirse con un grupo de disidentes tenía previsto asistir a un partido de béisbol entre los Tampa Bay Rays y la selección cubana.

Tras el juego, acompañado de su esposa Michelle y sus dos hijas Malia y Sasha, Obama viajará a Argentina buscando recomponer la relación con la tercera mayor economía de Latinoamérica, 10 meses antes de que abandone la Casa Blanca.