La dura historia detrás de la estrella de rock que se suicidó con su propio cinturón

La dura historia detrás de la estrella de rock que se suicidó con su propio cinturón
Sucedió el 22 de noviembre de 1997 en un reconocido hotel de la ciudad de Sidney y se transformó en uno de los sucesos del momento
Por iProfesional
16.05.2021 11.33hs Actualidad

En el momento en que sucedió fue una noticia muy popular por dos motivos. Por un lado, por tratarse de un hecho sorprendente, ya que era el fallecimiento de un músico muy conocido e incluso considerado por muchos como un sex symbol. Por otro lado, por las circunstancias que rodearon a su muerte, momentos que permanecieron en una red de rumores por casi 20 años.

La historia podría comenzar poco después de las diez de la mañana del 22 de noviembre de 1997, cuando las empleadas del hotel Ritz-Carlton de Sidney estaban limpiando preceptivamente las habitaciones de los huéspedes. Según las crónicas de aquel momento, después de llamar a la puerta de la habitación 524, una de ellas la abrió y entró para hacer la limpieza. Fue entonces cuando se encontró con un escenario de película: la cama deshecha, botellas de alcohol vacías, varios medicamentos Prozac incluido desperdigados por el suelo y, sobre todo, el cuerpo sin vida de un hombre desnudo con un cinturón de cuero rodeando su cuello. No era un cliente cualquiera: se trataba de Michael Hutchence, cantante de la muy popular banda australiana INXS, de 37 años.

El cantante de INXS falleció el 22 de noviembre de 1997
El cantante de INXS falleció el 22 de noviembre de 1997

Años de rumores

En aquel momento, la prensa más amarilla comenzó a sugerir que la muerte del cantante de la reconocida banca se había producido porque se le había ido la mano en plena asfixia sexual.

Y la historia podría continuar unas horas más tarde cuando Kell Hutchence recibió una llamada telefónica de un periodista que le preguntaba lo que sentía por la pérdida de su hijo Michael, si tenía algún recuerdo de él. El millonario australiano se quedó atónito porque no entendió lo que estaba oyendo: había cenado la noche anterior con su hijo en un restaurante indio y lo había acompañado hasta la puerta del hotel.

El cantante era una estrella consagrada en su país, en el circuito de la primera división musical y se encontraba en un momento álgido de su carrera musical. Como estaban a punto de celebrar los veinte años desde el comienzo de los INXS, todo estaban preparando para arrancar una amplia gira de celebración, qie comenzaría en su tierra natal.

Días más tarde de que se produjera el deceso del cantante de la banca, la autopsia realizada reveló que el músico y cantante se había suicidado a causa de una fuerte depresión bajo los efectos del alcohol y sustancias químicas. Un hecho que ligaba perfectamente con el mensaje que había dejado en el teléfono de su manager la noche anterior: "nada me importa ya". Este veredicto desconcertó aùn más porque Hutchence tenía fama de sex symbol por sus numerosas y mediáticas relaciones que había mantenido con celebrities como Helena Christensen, Kylie Minogue o con Paula Yates, además del éxito musical.

INXS
INXS

Mientras se hablaba de suicidio, alguien dijo que se había tratado de un asesinato, y la prensa amarilla se decantó por la teoría de que había sido víctima de hipoxifilia o asfixia sexual, es decir, la obtención de placer sexual a través de la disminución de la respiración. De allí la presencia del cinturón de piel de serpiente alrededor de su cuello. Hipótesis que vino a refrendar la propia Paula Yates cuando dos años más tarde dijo en un programa de televisión que a Hutchence se le había ido la mano y que no se había suicidado.

El misterio se diluyó drásticamente 18 años más tarde cuando se estrenó el documental Mistify, realizado por Richard Lowenstein (amigo personal y director de muchos videoclips de la banda). Los testimonios de primera mano y diversos informes médicos apuntan sin duda por un profundo declive emocional como causa de su suicidio y desveló que en 1992 había sufrido un accidente en Copenhague que le había dejado un lesión cerebral irreparable y acabó produciendo algo similar a una bipolaridad emocional. Solo Helena Christensen, que estaba con él cuando sufrió el citado accidente ocasionado por un taxista, sabía de su estado real de salud, y él nunca lo explicitó. 

El 27 de noviembre de 1997 tuvo lugar su funeral, retransmitido en directo desde la catedral de San Andrés de Sidney. Nick Cave cantó Into my arms y Paula Yates repartió sus cenizas entre familiares y miembros de INXS.

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