La increíble vida de Gravesen: de ser el primer futbolista "meme" a convertirse en empresario exitoso de Las Vegas

La increíble vida de Gravesen: de ser el primer futbolista "meme" a convertirse en empresario exitoso de Las Vegas
Aquel torpe volante central del Real Madrid, víctima de despiadadas burlas a través de YouTube, hoy disfruta de una vida a puro lujo
Por Juan Minotti
20.07.2021 07.14hs Actualidad

Los más futboleros de esta galaxia virtual deben tener muchos nombres presentes en la cabeza que no sobresalieron por sus dotes futbolísticas, sino justamente por sus limitaciones en la cancha y la repercusión que ellas tomaron. Siempre hay una primera vez, y también la hubo para la burla excesiva contra un jugador surgida desde las redes sociales. Sin embargo, esta es una historia con un final feliz. Esta es la historia de Thomas Gravesen, el primer jugador convertido en meme, que hoy se da una vida de lujos en Las Vegas.

El danés tuvo una carrera formidable de las que pocos podrían mofarse. Nunca se destacó por el talento refinado ni la gambeta prodigiosa, pero sí por el orden y el esfuerzo, tan solo a veces opacado por falencias técnicas notorias. Sin embargo, en algunos contextos es más sencillo ocultar errores que en otros.

Gravesen tuvo una carrera ascendente, quizás demasiado meteórica para sus condiciones. De jugar en el fútbol de Dinamarca y luego en el Hamburgo de Alemania, pasó a ser una de las piezas clave en el retorno del Everton, popular equipo de Liverpool, a la Primera División inglesa. Pero, su vida cambio en el paso inmediatamente posterior: en 2005 fue transferido en tres millones de euros al Real Madrid. En uno de los clubes más importantes del mundo, su figura tomó notoriedad.

Thomas Gravesen
Thomas Gravesen junto a Ronaldo

Los fanáticos del conjunto español son conocidos por su despiadado rigorismo con los jugadores del club y el fichaje del danés generó polémica de entrada. Empezaba el ocaso y el recambio del legendario equipo de Los Galácticos, que había dominado al mundo, por lo que la vara estaba alta. Incluso, todavía permanecían en el plantel jugadores como Ronaldo, Roberto Carlos o Zinedine Zidane.

En contraste, lo de Gravesen era pobre. Sin embargo, fue tenido en cuenta: en una temporada jugó 49 partidos. Pero, por su juego algo torpe con la pelota y brusco con los rivales, en una casa acostumbrada a tanta elegancia, las críticas de hinchas y medios españoles no se hicieron esperar. Fue muy repudiado, al punto de ser escogido en varias encuestas como el peor refuerzo de la historia del conjunto Merengue.

Además, fue merecedor de varias burlas en las redes sociales. En el año 2005 no eran muchas las plataformas de este estilo que existían, pero sí estallaba con fuerza el fenómeno de YouTube. Si bien hasta hoy se discute la naturaleza de la página de videos más popular del mundo, el modo en que se empleó en este caso particular es indiscutiblemente el de una red social.

Se subían videos socarrones con las actuaciones del calvo mediocampista y los comentarios eran lapidarios. El más icónico es el que hace referencia a una jugada en particular. Por aquel entonces, con Ronaldinho como principal figura mundial y Brasil como vigente campeón del mundo, el fútbol de la selección verdeamarela era el más admirado. En consecuencia, se bautizó en tono burlón a una particular jugada del mediocampista del Madrid como la "Gravesinha".

Se trató básicamente de una acción en la que Gravesen se tiró al piso para jugar la pelota, se arrepintió en el camino y se reincorporó en medio de la barrida confundiendo a los rivales. La jugada se viralizó y el hombre pasó, quizás no del modo que esperaba, a la historia. El corto fragmento fue editado, musicalizado y repetido hasta el hartazgo, con todo tipo de variantes.

El danés no duró más de una temporada en el equipo de la capital de España y su carrera terminaría tan sólo un par de años después, tras finalizar un campeonato con el Everton y no renovar con el Celtic de Escocia, que era dueño de su pase.

Su vida en el fútbol se acabó, pero lejos de caer en un bajón anímico como le sucedió a muchos de sus colegas, Gravesen se dedicó a disfrutar de una vida a puro lujo. El dinero ganado en su carrera fue inteligentemente invertido en casinos de Las Vegas, en los Estados Unidos. Como accionista de varios de ellos ha ganado más de 120 millones de dólares.

Es fanáticos de los coches de lujos y se pasea por las calles de la Ciudad del Pecado en un Mercedes-Benz SLR Mclaren, un auto valuado en unos 500 mil de dólares. Además, se divierte en sus propios casinos, donde juega asiduamente al póquer.

De todos modos, no se encandila con las luces de la ciudad, dado que vive en un exclusivo barrio privado en las afueras llamado Canyon Fairways. Allí reside en su mansión, valuada en seis millones de euros, con su pareja, la modelo checa Kamila Parse. Además, comparte las calles del barrio con celebridades como Nicolas Cage y deportistas como Andrea Agassi y Steffi Graff.

Como si todo esto fuera poco, cuando decide alejarse de la frivolidad y el lujo, y vuelve a su ciudad natal en Dinamarca, puede pasear por una calle que lleva su nombre. En la bella Vejle, una localidad de poco más de 50 mil habitantes, una arteria lleva el nombre de Thomas Gravesen, en homenaje a su carrera futbolística.

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