Tres jóvenes eran rechazados en las rondas de inversión: no aflojaron y le dieron vida a Turismocity

Tres jóvenes eran rechazados en las rondas de inversión: no aflojaron y le dieron vida a Turismocity
Esta es la historia de tres emprendedores que estuvieron en la cima, se reinventaron en plena pandemia y hoy operan en más de 100 países
Por iProfesional
15.09.2021 06.20hs Actualidad

"Había un competidor que arrancó al mismo tiempo que nosotros y veníamos parejo, pero de un día para el otro consiguió una inversión de 700.000 dólares y pensamos que nos iba a destruir, pero cometió un gran error." Ese error que cuenta Julián Gurfinkiel, cofundador de Turismocity, se trata de la gran lección que aprendieron en sus comienzos, que los ayudó a crecer y posicionarse cómo un referente del turismo on line y sobrevivir en medio la pandemia.

Esta es la historia de tres jóvenes que siempre eran rechazados en las rondas de inversión, que estuvieron en la cima, se reinventaron a tiempo en plena pandemia, convirtieron una gran oportunidad y hoy operan en 100 países.

Turismocity es una empresa que se posicionó en el mercado creando un buscador de vuelos, hoteles y paquetes turísticos que permite comparar el precio de todas las agencias de viajes, aerolíneas y hoteles disponibles en internet al precio más barato. En medio de la pandemia y la paralización casi total de su industria, comenzaron a ofrecer servicio de marketing digital y software para sobrevivir. Pero descubrieron una gran oportunidad y hoy operan en 100 países.

El origen

La idea original surge a finales de 2010, en pleno boom de cuponeras de descuento en Argentina, cuando Martin Levy, uno de los socios, realiza un viaje a Francia y conoce el trabajo de un amigo que consistía en el desarrollo de un agrupador de páginas de descuento.

Él se interesó por el proyecto y le preguntó a su creador si le interesaba aplicarlo en Latinoamérica. "Me dijo que no estaba apuntado a está región pero me propuso que lo empiece yo y que él después nos iba a comprar la compañía", explica Martín.

En ese momento decide asociarse con Andres Malenky, con quién trabajaba en una consultora de negocios, y convoca a Julián Gurfinkiel, para que se sume como diseñador y encargado de redes sociales. En una semana se juntaron y arrancaron DescuentoCity.

Tres jóvenes eran rechazados en las rondas de inversión: no aflojaron y así le dieron vida a Turismocity

Una empresa joven

La sociedad se conformó como un grupo de jóvenes "Yo era el abuelo con 27 años pero Julián y Martin no habían cumplido los 20. Era raro emprender con gente tan joven", recuerda Andrés.

Comenzaron con reuniones esporádicas en cafés o directamente en sus casas donde Julián presentó los primeros diseños del sitio. A los dos meses de desarrollo, consideraban que necesitaban un lugar fijo por lo que se instalaron en el ático de la casa de Julián donde estuvieron durante un año. "Trabajamos literalmente sobre una mesa de ping pong", cuenta Andrés.

A los meses se sumó Eugenio Fage como programador. "Estabamos muchas horas pero la pasabamos tan bien que no parecía trabajo", recuerda. Debido a la falta de experiencia debieron cometer muchos errores de los cuales aprendieron. Para combatir la desconfianza que generaba en sus clientes su juventud, se encargaron de demostrar que venían a ofrecer resultados expresados en ventas. "A la larga no importaba la edad que teníamos", explica Julián.

Superar las dificultades

El primer capital con el que contaron eran sus propios ahorros pero en un momento les resultó insuficiente y por eso tuvieron que salir a buscar inversores que confiaran en su producto. Organizaron una reunión con un posible interesado y prepararon la presentación de su proyecto lo mejor que pudieron y luego esperaron durante una semana la respuesta.

"Nos envió una lista de razones por las que consideraba que nuestro proyecto y nuestro equipo no tenía futuro", cuenta Andrés. "Me deprimí bastante y me pregunté si estaba bien seguir con el proyecto", reconoce Julián. A pesar del golpe que significó la respuesta, aprovecharon la devolución que les habían hecho para ajustar los puntos que consideraban flojos y se motivaron para continuar con la empresa pero de una mejor forma.

Durante esta etapa DescuentoCity se enfrentaba a varios competidores a los que tenían muy en cuenta y eran un tema de preocupación para los socios. "Había un competidor que arrancó al mismo tiempo que nosotros y veníamos muy parejo. Un día nos enteramos que había conseguido una ronda de inversiones de 700.000 dólares. Fue como un balde de agua fría", reconoce Julián.

El gran error, el gran acierto

La moda de las cuponeras se había transformado en un mercado caliente y se había llenado de jugadores; todos con más recursos que los 4 jóvenes socios. La sensación que tenían en ese momento era que cualquier empresa les podía ganar de mano y lanzar las innovaciones que estaban desarrollando.

"Tomamos la decisión de salir al mercado lo más rápido posible sin importante que el producto no esté 100% terminado. Lanzamos lo que se llama un MVP (Minimum Viable Product) es decir, una versión bien básica para ir mejorándola en el camino", explica Julián. Esta decisión generó que la página tuviera problemas "Uno entraba y se veían pedazos de código entre las ofertas", reconoce Andrés.

A pesar de esto, su estrategía fue exitosa ya que se adelantaron 1 año y medio a la competencia y durante ese tiempo lograron crecer lo suficiente para acaparar el mercado.

"El fundador de Linkedin dijo que si no estás avergonzado de la primera versión de tu producto, es que lanzaste demasiado tarde", explica Julián. Con esta filosofía lograron subsanar su falta de capital e incluso superar a la empresa que había logrado una inversión inicial muy fuerte, la cuál, en cambio, se relajó. "Tiempo después el cliente que nos había rechazado se nos acercó y nos reconoció que se había equivocado", cuenta Andrés.

Volver a innovar para mantenerse

A finales de 2013 la empresa venía funcionando muy bien y tenía mucho por crecer pero detectaron una tendencia que podía llevarlos a una crisis en un tiempo no muy lejano. "Veíamos que en el mundo se estaba empezando a apagar el tema de los cupones de descuento", recuerda Julián. De a poco a DescuentoCity le empezó a costar crecer y se dieron cuenta que tenían que buscar una alternativa para mantenerse. Por esta razón, los socios decidieron lanzar TurismoCity.

"Nos dimos cuenta que el turismo traccionaba mucho y que era el futuro", cuenta Eugenio. En esa época el turismo online estaba creciendo en Argentina y había cada vez más agencias de viaje vendiendo en internet lo que les dio la posibilidad de comparar sitios y desarrollar un buscador de pasajes.

Nuevamente salieron en busca de inversores para desarrollar su nuevo producto pero la sugerencia de éstos era que para comenzar una nueva empresa debían terminar a la anterior. "Nos decían que teníamos que matar DescuentoCity pero era una empresa exitosa, nos estaba dejando mucha plata. Era una contradicción", recuerdan los socios.

A pesar del consejo de personas experimentadas decidieron continuar con DescuentoCity y el 2015 fue el mejor año de la empresa.

Los emprendedores estuvieron en la cima, se reinventaron en plena pandemia y hoy operan en 100 más de países

Aprovechar la experiencia

Para poder llevar los dos proyectos en paralelo, decidieron mantener el equipo que trabajaba en su sitio y armar un equipo exclusivo para trabajar en el nuevo desarrollo, el cual ellos mismos lideraron.

"A los desarrolladores nos cuesta dejar una tarea por la mitad y arrancar otra. Preferimos terminar lo que estamos haciendo antes de abocarnos a otra porque el switch exige mucho esfuerzo mental", explica Eugenio, quien en ese momento pasó de empleado a socio debido a la cantidad de dificultades tecnológicas que significaba el desarrollo de TurismoCity.

En un principio pensaron que podían replicar la tecnología de su antiguo sitio en el nuevo ya que pensaban enfocarse en hoteles. Pero pronto se dieron cuenta que a las personas les interesaba mucho más la adquisición de vuelos lo cual requiere una tecnología mucho más compleja.

"Es muy difícil hacer coincidir que un hotel de una página coincida con la de otra o detectar la baja de precio en los vuelos; por eso TurismoCity tiene mucha tecnología por atrás y al día de hoy está en constante desarrollo", explica Julián.

Para esta nueva etapa optaron por comenzar utilizando una versión de prueba comprada en Singapur para poder entender el comportamiento de los usuarios y luego de recabar información decidieron realizar su propio desarrollo. "Crecer en DescuentoCity nos resultó más fácil crecer, en TurismoCity costó más tiempo. El modelo exitoso lo encontramos cuando aplicamos la experiencia que había adquirido y la combinamos al nuevo proyecto", explica Andrés.

Una empresa 2.0

La filosofía de la empresa es la de mantener un ambiente de trabajo relajado, con horarios y vacaciones flexibles y no preocuparse por la formalidad. "Eso hace que nos dé ganas de ir a trabajar todos los días" cuenta Julián. En 2017 Martín, uno de los fundadores, se fue a vivir a Israel, por lo que cambió la dinámica de trabajo y se habilitó el trabajo a distancia. 

"Somos un equipo que trabaja full life y muchas veces de noche", cuenta Martín. Por esta razón muchos empleados decidieron viajar dos o tres meses a diferentes lugares del mundo y se les permitió continuar con su trabajo de forma remota.

"No hay nadie por encima de nadie. Somos una organización 2.0", aclara Eugenio. A pesar de ser una empresa moderna, nunca lograron recaudar por medio de rondas de inversores, y por esta razón muchas veces su éxito pasa inadvertido, pero la realidad es que Turismocity decide medir sus logros en base a su funcionamiento. El principal ingreso de Turismocity proviene de la sección de vuelos, lo que significa el 80% y el objetivo es hacer crecer en hoteles para balancear el número.

"Nosotros no vendemos pasajes sino que ganamos por publicidad. Los que nos pagan son las empresas de viajes, las aerolíneas y los hoteles por aparecer en nuestro sitio", explica Julián.

La pandemia

El turismo fue una de las industrias más afectadas y lo que hicieron en un comienzo fue vender pack de cerveza de todo el mundo. Luego, decidieron brindar servicios de desarrollo de software, marketing online y diseño web a otras empresas y así sostenerse los meses más difíciles.

Pero como toda crisis es una oportunidad, la situación mundial les permitió concretar la compra de una empresa estadounidense en diciembre del 2020, farecompare.com. Gracias a eso lograron ser una empresa global y tener presencia en más de 100 países.

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