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El padre del kiosquero asesinado pidió un cambio "gane quien gane", luego de emitir su voto

"Espero que gane quien gane cambie el sistema de seguridad", expresó el padre de Roberto Sabo luego de votar en la localidad bonaerense de Morón

14/11/2021
Actualizado 18:42hs

Con lágrimas en sus ojos, el padre de Roberto Sabo, el kiosquero asesinado durante un asalto en Ramos Mejía, antes de emitir su sufragio en los comicios legislativos bregó hoy porque haya un cambio en la política de seguridad "gane quien gane".

El emotivo momento ocurrió en la Escuela número 55 Martín Miguel de Guemes en Morón cuando Pedro Sabo se encontraba a punto de entrar al cuarto oscuro.-.

"Espero que gane quien gane cambie el sistema de seguridad", expresó Sabo a la prensa, acompañado por su esposa Magdalena.

Al momento de ingresar al establecimiento una mujer lo reconoció y no dudó en abrazarlo, por lo que el hombre rompió en llanto..

El crimen de Roberto Sabo fue el puntapié para el pedido de seguridad en La Matanza y otras localidades del conurbano, en donde se registraron varias marchas en pedido de justicia.

Según indicó Pedro, el voto emitido ya lo tenía pensado antes de lo que sucedió con Roberto.

Cuando salió de la escuela, el hombre, que había iniciado el negocio familiar en el que se desempeñaba su hijo y ahora lo hace uno de sus nietos, fue saludado con un apretón de manos de algunos policías que se encontraban custodiando las elecciones.

El asesinato del kiosquero de 48 años ocurrió el 7 de octubre pasado en el drugstore "Pato", situado en avenida de Mayo al 800, en pleno centro comercial de Ramos Mejía.

Leandro Suárez, de 29 años y con antecedentes delictivos, entre al local con fines de robo y tras un forcejeo, le efectuó cuatro disparos al comerciante.

El delincuente escapó del lugar junto a su novia, una adolescente de 15 años.

La pareja fue detenida por la Policía luego de robarle el auto a un remisero y la moto a un repartidor delivery.

"Por favor, no me pidan la prisión perpetua. Me quiero morir", expresó Suárez tras negarse a declarar ante el fiscal Federico Medone, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Homicidios de La Matanza.

En agosto de 2020 el delincuente había salido de prisión después de haber cumplido una condena por 5 años y 10 meses por delitos contra la propiedad.

Inseguridad: marcha de las velas en Ramos Mejía

Cientos de personas participaron este viernes de la "Marcha de las Velas" para pedir justicia y seguridad tras el asesinato del kiosquero Roberto Sabo, frente a un edificio de la Municipalidad de La Matanza totalmente vallado y cercado mediante un importante despliegue policial.

Tanto el edificio comunal como la plaza de San Justo fueron rodeados por vallas, tras las cuales se alinearon policías de distintas divisiones de la Policía local.

Los vecinos autoconvocados del partido de La Matanza decidieron realizar la manifestación a partir de las 19, bajo la consigna "Queremos vivir sin miedo".

Los organizadores convocaron a los residentes de las 15 localidades que conforman el partido de La Matanza a participar "sin banderas políticas".

No obstante, durante la manifestación se escucharon fuertes reclamos de distinta índole que tuvieron al intendente local, Fernando Espinoza, como uno de los principales blancos.

Las vallas colocadas por la policía fueron llenadas con papeles con consignas, que apuntaban los reclamos, en muchos casos de familiares de víctimas de la inseguridad.

Los vecinos autoconvocados realizaron la marcha bajo la consigna "Queremos vivir sin miedo"

"Jamás se ocupan de la gente que pagan impuestos. Es lamentable que se sigan perdiendo vidas", dijo una mujer que perdió su hijo, asesinado por delincuentes. Varios de los manifestantes se ubicaron frente a la Iglesia de San Justo.

La bronca detonó con el asesinato de Roberto Sabo, quien fue ultimado de cuatro balazos durante un robo, el domingo pasado, en su local situado Avenida de Mayo al 800, en plena zona comercial de Ramos Mejía.

Por el crimen se encuentra detenido un hombre de 29 años llamado Leandro Suárez y su novia, una adolescente de 15, que habría actuado como cómplice.

Colecta por redes reunió $ 2 millones para familia del kiosquero

El asesinato del kiosquero de Ramos Mejía desencadenó diversas reacciones: dolor, bronca, protestas por la inseguridad, reclamos, pero también una colecta solidaria para apoyar a la familia de Roberto Sabo, que ya recaudó $ 2.000.000.

La idea surgió del economista Manuel Adorni, quien publicó en su cuenta de Twitter el número de cuenta de uno de los hijos del comerciante. "Hagamos que todo esto valga la pena: ayudemos a la familia del kiosquero asesinado en Ramos Mejía. Les dejo la cuenta de uno de sus hijos. Hagamos algo grande, bien grande", escribió Adorni.

El mensaje se viralizó, y en poco tiempo reunió una suma importante. Ante esto, Nico y su abuelo, hijo y padre de Roberto, agradecieron en un video a todos los que donaron. "Acá estamos con mi abuelo, les agradecemos por la colecta y el apoyo que nos dieron todos", dijeron en el mensaje.

Nico y Pedro, hijo y padre del quiosquero asesinado, agradecieron todas las muestras de apoyo después del crimen

Crónica del crimen

Un joven acompañado de una adolescente, cerca de las dos de la tarde del domingo pasado, entró a un quiosco ubicado en la Avenida de Mayo y Alvarado, en Ramos Mejía, con la intención de robar.

Por causas que se intentan determinar, el ladrón le disparó al dueño, Roberto Sabo, cuatro tiros en el tórax. La víctima falleció en el acto.

Según afirmó un testigo, los criminales salieron del local y se fugaron en un Ford Focus color negro, que habían robado a punta de pistola a un remisero. Pero al poco tiempo chocaron el auto contra un árbol.

La pareja intentó esconderse de las autoridades dentro de un supermercado, incluso cambiaron sus ropas y simularon estar comprando. Tras la segunda huida, efectivos de la Comisaría de Ramos Mejía realizaron un operativo que terminó en su detención.

Padre del kiosquero asesinado pidió "pena de muerte a los chorros"

Entre lágrimas, el padre de Roberto Sabo, el kiosquero asesinado el último domingo en Ramos Mejía, aseguró que los autores "arruinaron" su familia y que nunca más va a poder "vivir tranquilo", mientras que pidió "la pena de muerte para los chorros".

Pedro, quien inició el negocio familiar que continuó Roberto en el local de Avenida de Mayo al 800 en el que fue asesinado por una pareja de asaltantes compuesta por un joven de 29 años y una menor de 15, pidió que "no salgan más", mientras vertió duras críticas contra el Gobierno nacional, especialmente al presidente Alberto Fernández y la vicepresidente Cristina Kirchner

"Nunca pensé que me iba a pasar esto. Me arruinaron la familia. Nunca más puedo vivir tranquilo. Quiero agradecer a Alberto y a Cristina, que largan a los chorros, a todos los asesinos, a los matones, a matar gente buena a la calle. Gracias Alberto y gracias Cristina", sostuvo en declaraciones a la prensa.

Los asesinos fueron rápidamente detenidos

Dramático testimonio

 En un video que circuló en redes sociales, se lo vio llorando frente al drugstore "Pato", en el que alrededor de las 14:00 mataron a su hijo Roberto de un disparo en la cabeza, mientras pedía "pena de muerte para los chorros".

"Agradezco a mucha gente que viene a saludarme, que hace 40 años que trabajo en la misma cuadra. No sé qué decir. Nunca pensé que me fuera a pasar esto. Quisiera cortarle las manos a quien vote por Alberto y por Cristina. Porque nunca les pasó nada seguramente. Yo no pensé que me iba a pasar esto. Me arruinaron toda la familia, nunca más voy a vivir tranquilo", añadió Pedro, mientras era acompañado y consolado por numerosos vecinos.   

El hombre, en declaraciones al canal TN, expresó: "Nunca pensé que me iba a pasar esto. Me arruinaron la familia. Nunca más puedo vivir tranquilo. Quiero agradecer a Alberto y a Cristina, que largan a los chorros, a todos los asesinos, a los matones, a matar gente buena a la calle. Gracias Alberto y gracias Cristina. Y gracias Guillermo Moreno".