Navarro arremetió contra Guzmán por la negociación con el FMI: ¿qué dijo?
Roberto Navarro, el empresario mediático oficialista y dueño del multimedios El Destape, se mostró a favor de entrar en un default cuanto antes con el Fondo Monetario Internacional (FMI), ya que considera que de ocurrir ahora, ocurriría "en junio del próximo año".
Navarro se mostró muy crítico con el ministro de Economía, Martín Guzmán, y el presidente Alberto Fernández, por la demora en la comunicación de que las negociaciones con el FMI estaban trabadas.
"El acuerdo con el Fondo es algo que te condiciona a futuro. El otro día, cuando se hizo la reunión entre Alberto, Guzmán y los gobernadores, nos enteramos de algo que no sabíamos, que Guzmán no había contado hasta ese momento, y que son las condiciones que pedía el Fondo".
"Lo que pensábamos hasta ahora era que nos iban a reestructurar la deuda de Macri. Bueno, no es así. Nos avisó Guzmán que la deuda de Macri va a seguir existiendo y que nos van a dar un crédito aparte y que esos desembolsos llegarán justo cuando vencen esas cuotas", dijo Navarro.
"Y mientras tanto, ellos van a venir cada tres meses y van a revisar todos los números. Y nos van a decir: ‘No, usted gastó mucho, las tarifas están muy bajas, los jubilados ganan mucho’. Van a manejar la agenda económica, y van a mantener caliente a los mercados, porque van a hacer que suba el dólar, nos proponen algo terrible, un condicionamiento absoluto", advirtió.
El "botón rojo" del FMI
En la misma línea, continuó: "¿Y qué tiene esto además de la pérdida de la soberanía económica? Queda en sus manos el momento en el que te sueltan la mano, así como se la soltaron a Alfonsín y De la Rúa. En algún momento ellos van a decir ‘no estás cumpliendo con lo que firmaste’. Y ahí no te hacen el desembolso y caés en default", dijo Navarro.
Al igual que otros actores sociales, incluso economistas, Navarro cometió un error conceptual: con el FMI no se entra en default sino en atrasos en los pagos, que pueden llevar a la expulsión del país en el organismo financiero multilateral.
"Esto es lo que estaríamos firmando en este momento. Y yo creo que si tienen en sus manos la posibilidad de definir el resultado de las próximas elecciones, lo van a hacer de nuevo", alertó.
Navarro se mostró en desacuerdo con alcanzar un entendimiento con el organismo dirigido por Kristalina Georgieva: "Lo peor de todo es que ellos tendrían ese botón rojo para que decidir cuándo caer en default. Si nosotros sabemos que el crédito e simpagable y que estos tipos están a favor de Macri, o conseguimos un acuerdo que sea pagable, o decidamos nosotros en qué momento queremos caer en default. Yo te diría que lo más lejos de las elecciones posible. Salvo que me digas que se lograron condiciones excelentes".
Qué pasará con el dólar y la economía si no se le paga al FMI
Se trata de un escenario cada vez más probable: que la Argentina, al final del camino, entre en atraso con el Fondo Monetario Internacional. Que no haya un acuerdo a tiempo y que, a mediados de marzo, no pueda pagar el vencimiento de casi u$s3.000 millones. Un esquema de ese tipo ya está tipificado en el reglamento del FMI. ¿Cuáles serían las consecuencias? ¿Qué pasos deberían seguir a partir de ese momento?
Lo primero que hay que afirmar es que las consecuencias serían inmediatas. El último informe de la consultora Quantum -que dirige el economista Daniel Marx- da precisiones al respecto: "Desde el momento del incumplimiento, el país es automáticamente excluido de cualquier línea de financiamiento del FMI hasta tanto cancele los atrasos incurridos. Deberá cancelar el atraso antes de cualquier nuevo desembolso del FMI", afirma Marx.
Por otra parte, el país queda prácticamente imposibilitado de recibir asistencia de otros organismos internacionales -tipo BID y Banco Mundial-, "salvo y eventualmente para asistir en proyectos sociales, aunque restrictivos", informa la consultora Quantum.

También se afecta el financiamiento comercial para compañías. Dice Marx: "Se restringe el acceso a financiamiento comercial de empresas para pago de importaciones, dificultades adicionales para acceder a crédito bancario, proveedores (empresas vinculadas o no), previsiones de empresas vinculadas, etcétera".
El siguiente punto también es relevante, y tiene que ver con lo sugerido más arriba: el FMI no permite que la salida del atraso ("arrears", en inglés) sea posible con fondos propios. Es decir, la Argentina debería conseguir el dinero en otro lado para afrontar el vencimiento del impago.
En concreto, si el Gobierno no llega a un acuerdo y no puede pagar el compromiso del próximo 22 de marzo, por unos u$s2.900 millones, tendrá que pedir prestado a terceros países para cumplir el día que haya finalmente acuerdo con el organismo.
La pregunta, ante esa instancia, es quién le prestaría dólares a un país que se quedó prácticamente sin reservas. ¿Alberto Fernández hablará de esta posibilidad en su próximo viaje a Rusia y a China?
Por ahora, ambos países tienen la postura de que, antes de prestarle a la Argentina, el Gobierno debería llegar a un acuerdo con el FMI.
¿Qué sucede a medida que va corriendo el tiempo y no salda la deuda, y el país continúa en atraso? "Llegados los atrasos hasta los meses 18-24, el FMI decide primero la suspensión del derecho de voto del país miembro y finalmente su exclusión como miembro de la institución", refiere el informe de Quantum.

"Para el FMI, si el incumplimiento supera los 6 meses, entra en la categoría de 'atrasos prolongados ("protracted arrears"). En su historia, 31 países entraron en esta categoría, la mayoría de bajos ingresos, con severos conflictos políticos y sociales (por ejemplo: revoluciones como fue el caso de Cuba), o inclusive con guerras".
El informe de Marx destaca que en las últimas décadas hubo sólo dos casos (entre países de ingresos medios) de retrasos en los pagos con el FMI.
Uno es el caso de Perú, en el año 1985. El otro ejemplo es Grecia, más reciente, en 2015.
Recuerda el reporte de Quantum: "En 2015 Grecia entró en atrasos con el FMI por un impago de u$s1.600 millones y mantuvo su política económica. A los 8 días del incumplimiento se votó un plebiscito para indicar si la población quería un salvataje del FMI y la Unión Europea (UE), que exigía ajustes. El 61% votó que no lo querían, pero la situación era compleja (corralito, default, etc). A pesar del resultado, a los pocos días el Ministro de Finanzas, Yanis Varufakis, renunció. Su renuncia significó un cambio en la actitud de Grecia y se decidió un cambio de política, que incluyó medidas de ajuste (reforma pensiones, mercado laboral, etc). En ese contexto, se armó la operación de financiamiento para levantar los atrasos con el FMI, con fondos provenientes de la UE".
Lo que está claro es que entrar en atraso con el Fondo no es gratuito. Pegaría sobre las ya desgastadas expectativas en el futuro de la economía. También hay cuestiones puntuales pero concretas, como la falta de financiamiento para las empresas y la suspensión de las otras líneas de crédito.
Por no entrar en detalles de la relación política del país con la Unión Europea, cuyos créditos habían quedado atados a una resolución positiva con el Fondo.
No está en claro la manera en que se saldría de todas estas trabas, en un país que de por sí ya está sediento de reservas.