"Se comete un error enorme con el turismo", la queja del titular de los hoteles Howard Johnson

Alberto Albamonte fue cofundador de la UCeDé allá por los '80 junto a Álvaro Alsogaray y fue amigo de Carlos Menem. Hoy apuesta por la actividad privada
Por Nuria Am
05/02/2022 - 07,30hs
"Se comete un error enorme con el turismo", la queja del titular de los hoteles Howard Johnson

Alberto Albamonte es el Presidente de la cadena de hoteles Howard Johnson en Argentina. Fue cofundador de la UCeDé (el partido Unión del Centro Democrático) junto a Álvaro Alsogaray en 1982.

Logró los votos necesarios para ocupar una banca en la Cámara de Diputados durante dos períodos consecutivos. Fue tan amigo y aliado de Carlos Menem que hasta celebró su segundo casamiento en la quinta de Olivos.

En esta charla con IProfesional cuenta que trece años después, disconforme con el sistema político argentino decidió volantear y dedicarse a la actividad privada. No son muchos los que se retiran de la política en Argentina. Son, en definitiva, excepciones de una dirigencia que, lejos de exigir renovación en sus cargos, llega a ellos en general, con la intención de vivir de la política, para siempre.

-¿Podemos decir que el sector comenzó a recuperarse de lo más duro de la pandemia?

-Yo soy enemigo de las generalizaciones, cuando hablamos de un sector tan amplio y tan diverso como este, lo más probable es que nos equivoquemos si generalizamos. Es como los abogados: hay abogados a los que les va muy bien, y otros que hoy están manejando un taxi. Es decir, no hay una política en Argentina para el turismo o para atraer inversiones. Entonces requiere mucho de la inventiva individual, de las posibilidades que cada uno tiene y sobre todo de la credibilidad. En mi caso, hoy tenemos 41 hoteles abiertos, 23 en construcción, estamos haciendo en algunos obras para ampliarlos. Durante estos 2 años hemos hecho un gran esfuerzo, no solamente en capacitación del personal sino en la infraestructura de los hoteles. Esto obviamente nos permite ser más optimistas hacia el futuro.

-¿Tuvieron que cerrar hoteles durante la pandemia?

Si fue duro, tuvimos que cerrar 2 hoteles, pero recuperamos 3. De modo que la seguimos luchando. Afortunadamente esta es una muy buena temporada y por ejemplo hay provincias en el interior en las que se está trabajando muy bien. En Córdoba, donde habíamos tenido que cerrar 4 hoteles, ya abrimos los 4 y tenemos 9 en total que están con ocupación plena.

-¿Cuáles son los que se cerraron?

-Tuvimos que cerrar el de Luján y el de Ramallo. Y al mismo tiempo pudimos abrir uno en Zárate, otro en la Ciudad de La Plata y otro en Villa Devoto. De este modo el balance es positivo, con 22 hoteles por abrir en los próximos meses.

-Frente a la cantidad de contagios por Covid desde la aparición de Ómicron, ¿cómo se manejan con los equipos de trabajo?

-Con el tema laboral hay un problema muy serio. Hay gente que cumple muy responsablemente y otra que no. Gente que no va a trabajar por cualquier razón, a veces alude un supuesto contacto directo con algún infectado y justifica su ausencia.., pero al mismo tiempo hay mucha gente que quiere trabajar.

"Cuanto más se mete el Estado, más lío hace", afirma el presidente de la cadena de hoteles Howard Johnson

¿Cuántos empleados tiene Howard Johnson en Argentina?

-Sumando todos los hoteles, alrededor de 3.200 empleados.

-¿Y pre pandemia?

-No muy distinto. Depende mucho del funcionamiento de cada hotel. Los que cerraron pasaron previamente a suspender al personal primero, y achicar la plantilla después. Y finalmente tuvieron que cerrar. Pero en la mayoría de los casos se mantuvo al personal.

-¿Cuándo creen que van a poder estar en los niveles de empleo pre pandemia?

-Creo que estamos frente a las condiciones… pero también es cierto que muchas veces somos bombardeados con algunos charlatanes profesionales "pseudo infectólogos" que inundan los canales de televisión y basta escucharlos un ratito para darse cuenta de sus contradicciones. Eso genera, por un lado temor en la gente y al mismo tiempo una gran confusión. Entonces tenemos las condiciones para volver a esos números previos a la pandemia pero nos vemos demorados por la influencia de esta gente que busca hacerse publicidad influyendo en la gente de manera negativa.

-¿Cuánto se tarda en abrir un hotel?

-Desde que firmamos el contrato hasta que el hotel abre son entre 2 y 3 años. Hay hoteles que hoy están en construcción hace 7. Es decir que se han ido postergando muchísimo las aperturas, a raíz de la pandemia y de una serie de factores que tienen que ver con la economía y con medidas desacertadas tomadas por el Gobierno, que nos han afectado.

-¿La forma de hacer turismo se modificó con la pandemia? ¿La gente ya le perdió el miedo a dormir y comer en un hotel?

-Sí, de a poco van tomando más confianza y en esto tiene que ver el porcentaje importante de vacunados. Con respecto al turismo internacional: estamos perdiendo una gran oportunidad, creo que hay ahí un error enorme. Ponen demasiadas trabas a la llegada de los turistas del exterior. Hoy la Argentina podría tener el doble de turistas extranjeros que los que tiene, como mínimo. El país es muy barato para el extranjero y hay muchísimas opciones. Pero por otra parte, están los que son la máquina de impedir, los que tienen muy poca preparación para ocupar el lugar que ocupan, y terminan tomando medidas que desfavorecen completamente al turismo. Una de las principales tiene que ver con la previsibilidad que la gente tiene que tener al momento de hacer un viaje y no estar pensando en que le pueden cambiar las condiciones en cualquier momento.

-Pero eso Alberto no es solo en Argentina, las reglas cambian en la mayoría de los países del mundo en función de la evolución de la pandemia…

-Sí, pasa en todos los países pero Argentina va a la delantera.

-¿Y qué debería hacer si no hace eso? ¿Tendría que abrir todo el ingreso al país sin reparos?

-Hay que tomar las medidas de prevención necesarias pero que la gente sepa con lo que se puede encontrar. No puede ser que los cierres de fronteras se den en 24 horas. Si esto no se hubiese hecho de esta forma estaríamos frente a un boom turístico. El Estado cuando más se mete más lío hace. Yo soy partidario de una libertad de comercio, donde el Estado no imponga situaciones a través de funcionarios que no tienen idea.

-Y pensando así ¿cómo hace para mantener el interés de sus socios en el extranjero por la Argentina?

-Ellos me preguntan y están preocupados porque ven que de la Argentina no surgen noticias muy alentadoras. Pero yo intento, en la medida de lo posible y siendo realista hacerles ver que nuestro negocio sigue funcionando bien y que tiene grandes perspectivas. Argentina está entre los países más importantes para lo que es la captación de turismo y al mismo tiempo es uno de los más económicos del mundo. La Argentina es un país ideal para el desarrollo turístico y podría tener en 10 años por esta actividad, un ingreso mayor al de los exportadores tradicionales.

De la política a la actividad privada

Hace más de 15 años que preside Howard Johnson en Argentina. Dejó la política en forma voluntaria en el año ´95 para dedicarse a la actividad privada. Asegura que "nunca buscó un cargo público como para aferrarse a él.

-La época en la que yo vivi en política, es totalmente distinta a la que se está viviendo en la Argentina. En el año 83, en el regreso de la democracia, pensamos como la mayoría de la gente, que la democracia iba a ir generando un mejor nivel de vida de la gente. Lamentablemente fue al revés… Para empezar se perdió la democracia interna en los partidos políticos. Casi no hay internas. Las luchas internas se dirimen porque el jefe o la jefa señala con el dedo a quienes van a ser candidatos y eso no le hace nada bien a la política. Para terminar la campaña a Diputados del año 85 llenamos la cancha de River con un partido pequeño como la UCD. Hoy el gobierno con todos los partidos que lo apoyan cerró la campaña en la cancha del Deportivo Merlo . Hay una pequeña diferencia. La gente no cree del mismo modo en la política.

-¿Se retiró de la actividad pública porque vio el negocio en la parte privada o salió asqueado de la política?

-En mi vida política he tenido éxitos y fracasos, y en algunos casos bastante notables, pero en un momento tomé una decisión personal y familiar, porque cualquier padre de familia de alguna manera involucra a los suyos en la actividad que desarrolla. En el año 95 presenté el proyecto para que Menem diera un paso al costado, a pesar de que ya tenía casi asegurada la reelección. Teníamos un candidato que era Carlos Reutemann, y creo que si él hubiera asumido esos cuatro años, nos hubiéramos evitado la Alianza y el enorme retroceso que el país vivió. Lamentablemente no fue así. Entonces decidí que me tenía que dedicar a la actividad privada, porque para hacer política y mejorar la calidad de nuestro pueblo, no hace falta tener una banca en el Congreso o un cargo público. Desde la actividad privada, también se contribuye desde la generación de empleo y la capacitación. Yo fui el autor de la primera carrera universitaria de Hotelería en Argentina, y hoy hay siete Universidades de primer nivel que tienen esa carrera relacionada a Hotelería. Eso también es un aporte a la mejora de un país. Sin educación no hay futuro, Hay que rever algunas cosas que se hicieron mal. No es casual la situación que hoy atraviesa el país. Fue simplemente pésima gestión de distintos gobiernos que nos han llevado a esta pobreza.

-¿Hoy cree que la transformación de la vida cotidiana de la gente es mayor desde la actividad privada que desde la pública??

-Si. Ninguna duda que el que genera riqueza es el empresario privado. El sector público es importante y necesario en determinadas actividades. Pero no puede administrar una pista de baile. Hay negocios que los hacen mejor los privados. Basta mirar los países desarrollados. La gestión debe ser eficiente siempre, tanto en la actividad privada como en la pública. Si no hay eficiencia en la gestión no hay buenos resultados.

"Hoy la Argentina podría tener el doble de turistas extranjeros que los que tiene", afirma

-¿Quién o quiénes fueron los responsables de que la democracia no mejorara la vida de la gente?

-Muchos. No quiero señalar con el dedo, pero se cometieron muchos y enormes errores. Un despilfarro de los recursos públicos.

-Pero el kirchnerismo, el neoliberalismo, el peronismo… ¿quiénes más?

-Todos contribuyeron. Cuando ganó Macri, muchos tuvieron ilusiones y fue un fracaso. Yo tengo mi respeto por algunos dirigentes, pero todavía son dirigentes aislados que no cuentan con un apoyo estructural como para primero llegar al poder y segundo poder transformar esta realidad.

-Usted habla de "el fracaso de Macri", ¿lo del kircherismo fue o es mejor?

-Todos le ha hecho daño al país. Ningún gobierno puede exhibir un liderazgo ni resultado positivo. Todos hicieron algunas cosas bien, pero las fueron el porcentaje más grande...

-¿Cómo se hace para convencer al inversor para que apueste a la Argentina?

-Las inversiones pueden venir si hay reglas de juego claras. Es fundamental. Si no hay cuidado con el gasto público y sin orden en nuestras cuentas es muy difícil que vengan. El desdoblamiento cambiario ataca directamente a la inversión. Es decir, si yo traigo 100 dólares, pero puedo llevarme sólo 50: esa no va a ser la mejor política para incrementar las inversiones. Argentina es un país con miles de posibilidades, y si hiciéramos las cosas con mayor seriedad, en pocos años podríamos tener una realidad muy distinta.

¿Ustedes planean nuevas inversiones en el país?

-Yo soy optimista en ese sentido. Lo que se construye y se invierte en los hoteles de nuestra cadena es producto del esfuerzo del empresario argentino, del que más allá de todo cree en el país. Me llena de orgullo, seguir sumando proyectos.

-De uno a diez: ¿cuántos puntos le pone al vínculo que tiene este Gobierno con el empresariado argentino?

-Cinco puntos.

-¿Se necesita una reforma laboral y tributaria?

Argentina tiene las leyes más atrasadas en lo laboral. Perjudican y desalientan la creación de empleo. Tenemos una política fiscal retrograda con 150 impuestos, con una presión tributaria devastadora que desalienta la inversión y la creación de trabajo. Tenemos una juventud que tendría que pensar en prepararse para el futuro y sin embargo muchos están pensando en irse del país.

-¿Por qué los políticos hablan en campaña de las reformas laboral y tributaria pero cuando son Gobierno no toman decisiones en ese sentido?

No creo que se hable demasiado. Hay que decir las cosas como son. Guste o no guste. Aquí se dicen barbaridades. La oposición casi no existe. Hacen un espectáculo lamentable de peleas entre ellos, cuando lo que se requiere en este momento es una unión y la elección de los mejores y más idóneos.

-¿Volvería a la política?

No volvería. Yo estoy conforme con lo que estoy haciendo. Abrir un nuevo hotel es una forma de hacer política y tratar de colaborar en el crecimiento de nuestro país.

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