Quién es Barry Pollack, el abogado que defenderá a Maduro en su causa en Estados Unidos
Nicolás Maduro dio un paso central en su estrategia judicial en Estados Unidos al contratar como abogado principal a Barry Pollack, el mismo letrado que participó en la negociación que permitió la salida de prisión de Julian Assange.
El registro formal de la representación ya figura incorporado en el expediente que tramita en la jurisdicción federal de Manhattan, donde el exdictador venezolano tuvo su primera comparecencia tras ser capturado en Venezuela en una operación estadounidense.
La designación no pasó inadvertida en los tribunales federales de Nueva York, tanto por el perfil del defensor como por el momento procesal en el que se produce, con una causa que combina cargos penales clásicos con un fuerte impacto político y diplomático.
Dónde está detenido Nicolás Maduro y qué cargos enfrenta
El dato central para el encuadre judicial del caso es el lugar de detención. Según informaron ABC News y Reuters, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron alojados en el Metropolitan Detention Center (MDC) de Brooklyn, el complejo federal que concentra a detenidos de alto perfil en Nueva York.
Se trata de una cárcel utilizada habitualmente para acusados por narcotráfico internacional, terrorismo y crimen organizado. Fuentes judiciales indicaron que, dentro del MDC Brooklyn, Maduro podría quedar bajo un régimen de aislamiento o custodia reforzada, debido al riesgo de ataques internos y a la sensibilidad del expediente.
Los cargos son los que elevan el caso a una dimensión política, aunque el formato de la causa es el de una acusación penal clásica en la justicia federal de Estados Unidos. Según el Departamento de Justicia, Maduro habría liderado durante años una estructura estatal destinada a facilitar el tráfico de cocaína hacia territorio estadounidense, apoyada en actores armados y redes criminales transnacionales.
En el documento oficial se mencionan vínculos con organizaciones como las FARC y el ELN, además de referencias a carteles mexicanos y a la banda criminal Tren de Aragua, que habría intervenido en tareas de transporte, logística y protección de los envíos.
La imputación incluye delitos de narcoterrorismo, conspiración para el tráfico de drogas, lavado de dinero y cargos vinculados al uso y posesión de armas. La fiscalía encuadra el expediente como una causa que se remonta a una acusación inicial presentada en 2020 y que, tras la captura de Maduro, ingresó ahora en una fase procesal plenamente activa en Nueva York.
La comparecencia inicial se realizó bajo un fuerte operativo de seguridad, con imágenes que mostraron al exmandatario escoltado por fuerzas federales en el helipuerto del centro de Manhattan antes de ser trasladado al juzgado Daniel Patrick Moynihan.
Quién es Barry Pollack, el abogado que defenderá a Nicolás Maduro
En ese contexto se inscribe la llegada de Barry Pollack a la defensa. Se trata de un abogado penalista con base en Washington, socio del estudio Harris, St. Laurent & Wechsler, con una extensa trayectoria en litigios federales y en la negociación de acuerdos complejos.
Su nombre alcanzó proyección internacional en 2024, cuando participó en la negociación que permitió la liberación de Julian Assange, tras años de litigio y detención en el Reino Unido. Según reconstrucciones periodísticas y comunicados del propio bufete, Pollack fue una de las piezas clave del acuerdo que puso fin al caso WikiLeaks.
La carrera de Pollack no se limita al caso Assange. Medios estadounidenses y la agencia Reuters destacaron, entre otros antecedentes, su rol en la defensa de Michael Krautz, un excontador vinculado al caso Enron que terminó absuelto en un juicio federal.
También participó en la exoneración de Martin Tankleff, un hombre de Long Island cuya condena por el asesinato de sus padres fue revertida luego de pasar 17 años en prisión, en uno de los casos de revisión judicial más emblemáticos del estado de Nueva York.
Para el chavismo, la contratación de Pollack tiene un sentido práctico. Si la causa avanza en el Distrito Sur de Nueva York, el expediente quedará en manos de una de las fiscalías más experimentadas de Estados Unidos en crimen organizado, lavado de dinero y delitos transnacionales.
En ese marco, la defensa no solo apuntaría a la discusión probatoria. Según informaron Reuters y AP, el equipo legal de Maduro anticipa una línea de ataque a la legalidad de la captura y a la jurisdicción estadounidense, con argumentos vinculados a la inmunidad y al estatus del acusado.
Más allá de la estrategia judicial, el escenario resulta políticamente incómodo para un régimen que durante años construyó su narrativa denunciando a Washington como potencia agresora.
En la práctica, Nicolás Maduro queda ahora sujeto a reglas procesales, audiencias, medidas de seguridad y decisiones judiciales dentro del mismo sistema que el chavismo suele presentar como enemigo, mientras la causa avanza en uno de los tribunales federales más duros de Estados Unidos.