• 12/1/2026
ALERTA

Una herencia millonaria y una pelea sin acuerdo: la trama familiar detrás de la crisis de Norton

La crisis familiar dentro de la tradicional empresa vitivinícola se da, además, en un escenario complejo para el sector, con caída de consumo
12/01/2026 - 10:25hs
norton

La bodega Norton atraviesa una delicada situación económica que derivó en su presentación en convocatoria de acreedores, con un pasivo estimado en torno a los 30 millones de dólares. La medida fue adoptada como una herramienta legal para reestructurar su deuda y no implica, por el momento, un escenario de quiebra. Fuentes del sector vitivinícola señalaron que la empresa cuenta con activos suficientes para sostener su actividad mientras avanza el proceso judicial.

El detonante inmediato de la crisis fue el rechazo de 108 cheques por un monto cercano al millón de dólares, situación que precipitó la apertura del concurso. Al momento de la presentación, el pasivo total alcanzaba los 30 millones de dólares. El expediente tramita en el Primer Juzgado Concursal de Mendoza, donde se fijaron los plazos para la verificación de créditos y la presentación de los informes correspondientes, según informó Diario Uno de Mendoza.

Una bodega histórica en un contexto adverso

Norton es una de las bodegas más antiguas y reconocidas de la vitivinicultura mendocina. Fundada a fines del siglo XIX y adquirida en 1989 por el empresario austríaco Gernot Langes Swarovski, supo ubicarse entre las cinco firmas que más vino exportaban desde la Argentina. Posee unas 1.200 hectáreas de viñedos en Luján de Cuyo y marcas con fuerte presencia en el mercado interno y externo, de acuerdo a reconstrucciones realizadas por Diario Uno de Mendoza.

La crisis de la empresa se da además en un escenario complejo para el sector. El consumo interno de vino viene registrando una caída significativa, mientras que las exportaciones muestran un desempeño irregular. Este contexto general afectó los ingresos y los márgenes de rentabilidad de varias bodegas, incluida Norton.

El conflicto entre herederos

Más allá de las dificultades económicas, detrás de la crisis de Norton subyace un conflicto societario entre los herederos de Gernot Langes Swarovski, fallecido en 2021. Tras su muerte, se produjo una disputa por el control de los distintos activos del grupo familiar. Mientras la empresa de joyas quedó en manos de Markus Swarovski, la bodega Norton pasó a estar bajo la órbita de una fundación privada, con Diana Langes Swarovski y Michael Halstrick como principales beneficiarios.

Halstrick fue durante más de 30 años CEO de la bodega y una figura central en su desarrollo. Sin embargo, las diferencias con Diana Swarovski en torno a la gestión y al destino de las utilidades derivaron en una escalada de tensiones que culminó con su salida de la empresa a fines de 2023. Posteriormente, inició una demanda laboral por despido, lo que lo convirtió también en acreedor dentro del proceso concursal, según consignó Diario Uno de Mendoza.

Cambios en la conducción

Tras la salida del histórico CEO, el directorio de Norton atravesó una etapa de inestabilidad, con renuncias y modificaciones en su integración. Parte de la conducción comenzó a ejercerse desde el exterior, lo que obligó a realizar designaciones locales para cumplir con la normativa argentina. Durante 2024 y 2025 se produjeron nuevas salidas de directores y ejecutivos clave.

Actualmente, la bodega es conducida por un nuevo equipo de gestión. Desde julio de 2025, el cargo de CEO está a cargo de Tomás Lange, un ejecutivo con trayectoria en multinacionales del sector de bebidas, quien asumió con el objetivo de ordenar la situación financiera y dar continuidad al negocio.

Impacto en el sector vitivinícola

La presentación en convocatoria de acreedores de Norton tuvo un fuerte impacto simbólico en el mundo vitivinícola mendocino. Se trata de una empresa emblemática, con peso histórico y proyección internacional. Sin embargo, referentes empresariales y dirigentes de cámaras del sector relativizaron el alcance de la crisis y destacaron que la bodega continúa operando, produciendo y comercializando sus principales líneas.

Desde la actual administración sostienen que la situación financiera responde, en gran medida, a una deuda acumulada durante varios años, vinculada a problemas de gestión comercial, altos costos operativos y un contexto macroeconómico adverso. En ese marco, la convocatoria de acreedores aparece como un paso necesario para reordenar el pasivo, renegociar compromisos y asegurar la continuidad de la bodega en el mediano plazo.

Cómo sigue el proceso

Los acreedores (bancos, proveedores, y ex empleados como Halstrick y Merlo) deben presentarse ante el síndico para demostrar cuánto se les debe.

Luego, el síndico emitirá un informe aconsejando al juez qué deudas reconocer.

Posteriormente, la empresa deberá presentar una propuesta de pago (quita de deuda o espera de plazos) para que los acreedores la voten.

Si al final del proceso (previsto para finales de 2026 o inicios de 2027) la bodega no logra que la mayoría de los acreedores acepte su propuesta de pago, que habitualmente incluye una quita importante de la deuda, se abren dos caminos legales:

Cramdown (salvataje): la ley permite que se abra un registro para que terceros interesados (otros grupos bodegueros o fondos de inversión) presenten ofertas para comprar la empresa, pagando a los acreedores lo que la familia Swarovski no pudo.

Quiebra: si nadie se presenta al salvataje o no hay acuerdo en esa instancia, la jueza Sosa dicta la quiebra. Esto implica el remate de los activos: las 1.200 hectáreas de viñedos, la marca "Norton" y la histórica bodega de Luján de Cuyo para pagar las deudas con lo recaudado.

La empresa busca ganar tiempo hasta 2027 para reestructurarse, mientras Michael Halstrick presiona judicialmente denunciando una administración "vaciadora" por parte de su propia familia.

Temas relacionados