Tiros en Villa Crespo: un cabo de la Policía Federal bajó de su auto borracho y abrió fuego sin motivo
Un violento episodio sacudió la tranquilidad del barrio porteño de Villa Crespo durante la madrugada de este martes, cuando un efectivo de la Policía Federal Argentina descendió de su automóvil y comenzó a disparar de manera indiscriminada en la vía pública.
Como consecuencia del ataque, un trabajador resultó herido de bala en una pierna y debió ser trasladado de urgencia al Hospital Durand, aunque su vida no corre peligro.
El hecho ocurrió cerca de las 6 de la mañana en la intersección de las calles Muñecas y Fitz Roy, una zona residencial y comercial que a esa hora comenzaba a recibir a los primeros empleados que ingresaban a trabajar. Según confirmaron fuentes policiales, el agresor llegó al lugar a bordo de un Volkswagen Vento oscuro, sin patente visible, se detuvo frente a una fábrica gastronómica y, sin mediar explicación alguna, abrió fuego.
Un policía borracho disparó sin motivo y gritaba que era un soldado
De acuerdo con las primeras pericias, el atacante efectuó al menos 14 disparos con una pistola calibre 9 milímetros. Testigos relataron que mientras disparaba gritaba frases como "soy un soldado", lo que descartó desde un primer momento la hipótesis de un intento de robo.
Los trabajadores de la empresa dedicada a la elaboración de viandas vivieron momentos de extremo terror.
Algunos lograron refugiarse dentro del establecimiento y se tiraron al piso o se escondieron debajo de las persianas metálicas, mientras las balas impactaban contra paredes, ventanas y vehículos estacionados. Incluso, uno de los proyectiles ingresó en una vivienda lindera, lo que expuso la gravedad del episodio y el riesgo al que quedaron expuestos vecinos ajenos al conflicto.
El relato de los testigos en Villa Crespo
Facundo, uno de los empleados que se encontraba en la puerta de la fábrica esperando que le abrieran, contó la secuencia en TN. Según relató, vio cómo el auto del agresor dobló la esquina, se detuvo y luego dio marcha atrás. En ese momento, el conductor descendió y comenzó a hablarle.
"En un momento fue al baúl, sacó un arma y me apuntó. Me decía que me quedara quieto y levantara las manos", recordó. Aprovechando un descuido del atacante, el joven logró escapar corriendo y ponerse a salvo.
Mientras tanto, el tirador continuó disparando contra otros operarios que ya se encontraban dentro del lugar.
Mientras que uno de los choferes de la empresa recibió un disparo en la pierna izquierda cuando intentaba ingresar al establecimiento. Fue asistido por personal del SAME y trasladado al Hospital Durand, donde fue atendido y permanece fuera de peligro.
Desde el centro de salud, el trabajador habló telefónicamente y aseguró no conocer al agresor. "Salió de la nada a los tiros. Le había disparado a una encargada cuando entró. Yo llegué de atrás cuando habían cerrado y me dio el tiro en el pie. Fue un dolor intenso, estaba muy nervioso y no reaccioné", relató.
Detención e investigación
Tras varios llamados al 911, efectivos de la Policía de la Ciudad llegaron rápidamente al lugar. El atacante fue reducido y detenido cuando intentaba escapar por la calle Fitz Roy. En la huida, descartó el arma utilizada, una pistola Pietro Beretta calibre 9 milímetros, que fue secuestrada como prueba.
Fuentes oficiales confirmaron que el detenido fue identificado como Cristian Brítez, de 34 años, cabo primero de la Policía Federal Argentina. Las autoridades investigan ahora si el efectivo se encontraba bajo los efectos del alcohol o de estupefacientes, debido a su evidente estado de alteración al momento del ataque.
El caso quedó en manos de la Justicia, que deberá determinar las responsabilidades penales y administrativas del acusado, mientras el episodio reaviva el debate sobre el uso de armas reglamentarias, los controles internos en las fuerzas de seguridad y los riesgos de episodios de violencia protagonizados por personal armado fuera de servicio.