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ALERTA

Cuánto cuesta instalar una garita de seguridad para proteger tu cuadra

En barrios del AMBA, las garitas vuelven como respuesta a la inseguridad, pero su eficacia depende del diagnóstico, la tecnología y el presupuesto
Por L.A.
01/03/2026 - 10:25hs
Garita de seguridad

En barrios residenciales de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, las garitas de seguridad volvieron a ganar protagonismo como respuesta vecinal frente a la inseguridad. Ubicadas en esquinas estratégicas y con vigilancia permanente, se consolidan como una herramienta de prevención ante robos reiterados. Sin embargo, más allá de ser una señal visible de control territorial, su instalación abre interrogantes sobre cuándo realmente tienen sentido y bajo qué condiciones funcionan.

Para Pedro Di Maggio, experto en seguridad, la clave está en el diagnóstico previo. "Tipo delictivo, frecuencia y falta de vigilancia y prevención policial son parámetros para tener en cuenta para decidir esta opción", explica. No es lo mismo una zona con episodios aislados que un barrio donde los delitos contra la propiedad o las personas se repiten con regularidad y en horarios identificables.

No todos los barrios del AMBA parten del mismo punto. Según Darío Boldrin, Director de Innovación, Tecnología y Operaciones de ADT para Argentina y Uruguay, zonas como Caballito, Villa Urquiza, Saavedra, Villa Devoto, Villa del Parque, Palermo y Recoleta presentan los mejores indicadores de seguridad de la ciudad. "La combinación de iluminación, movimiento constante, presencia de edificios modernos y sistemas de control de accesos contribuye a generar entornos más protegidos", explica. En ese sentido, la decisión de instalar una garita cobra más sentido en zonas donde esas condiciones están ausentes o son insuficientes.

Además, Di Maggio advierte que no se trata de una decisión puramente privada. "Debe ser autorizada por el municipio respectivo porque se ocupa parte del espacio público", precisa. 

En cuanto a su impacto, Di Maggio sostiene que la presencia fija puede influir en la evaluación de riesgo que hacen los delincuentes, aunque no garantiza inmunidad. "Depende del objetivo que tengan ellos y de las características del lugar a atacar", señala, aludiendo a que determinados perfiles de delito pueden adaptarse al contexto o buscar blancos más vulnerables dentro o fuera de la misma zona.

El punto determinante, según el especialista, es la tecnología. "Una garita sin tecnología reduce muchísimo su efectividad dejándola casi nula", afirma. En su visión, el valor real está en la integración con cámaras, alarmas y canales de comunicación que permitan actuar en tiempo real y no solo observar.

Cuánto cuesta reforzar la vigilancia

Si la primera pregunta es si conviene, la segunda es cuánto cuesta. La inversión inicial para una garita básica —con vidrios templados e instalación eléctrica simple— parte desde los $1.200.000. A ese desembolso se suma el servicio de vigilancia mensual.

En el AMBA, el salario bruto mensual de un vigilador privado asciende a $1.539.800. Frente a ese número, muchos consorcios y grupos de vecinos evalúan la alternativa de contratar policía adicional. En el caso de la Policía Federal Argentina, el servicio se cobra por bloques de cuatro horas: $15.856,21 en modalidad continua y $21.169,98 en modalidad discontinua. Si se contrata cobertura de ocho horas diarias durante 30 días, el costo mensual en la modalidad más económica ronda los $950.000, lo que representa entre un 60% y un 70% menos que el servicio privado equivalente.

Sin embargo, Di Maggio introduce matices operativos. "La diferencia se basa, entre otros aspectos, en la portación del arma de parte del efectivo policial y su más aceitada relación con sus pares en la presencia rápida en una escena de un delito", explica, marcando la ventaja de coordinación institucional que tiene la policía sobre una empresa privada.

Aun así, advierte que no siempre es posible optar por esa vía. "No siempre se encuentra personal policial disponible para llevar a cabo el rol de policía adicional", sostiene, lo que en la práctica lleva a muchos barrios a recurrir a empresas privadas o a esquemas combinados según el horario.

Sobre la evidencia concreta de resultados, el experto es prudente: "Personalmente las desconozco estadísticas de efectividad, pero hago la salvedad de que las mismas pueden ser manipuladas en determinados municipios", señala.

Con estos precios sobre la mesa, la decisión deja de ser simbólica y pasa a ser presupuestaria. Frente a la inseguridad y los robos persistentes, las garitas de seguridad pueden formar parte de una estrategia de prevención, pero su impacto dependerá tanto del diagnóstico previo como de la capacidad de los vecinos para sostener en el tiempo el esquema elegido.

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