Paro universitario: qué días no hay clases en reclamo por financiamiento y salarios
El conflicto universitario en Argentina escala un nuevo peldaño tras la confirmación de una medida de fuerza que paralizará las actividades en las universidades públicas de todo el país durante dos días. Los gremios que nuclean a los trabajadores de la educación superior ratificaron el cese de actividades en reclamo de una recomposición salarial urgente y el cumplimiento de las leyes de financiamiento, en un contexto de creciente tensión con la administración nacional.
Esta decisión surge tras una serie de asambleas donde la comunidad académica expresó su rechazo a las políticas actuales y a los intentos de reforma que, según denuncian, afectan la calidad educativa y los derechos laborales. La huelga no solo suspenderá el dictado de clases en las distintas facultades, sino que también resentirá el funcionamiento administrativo y las tareas de investigación, marcando una jornada de protesta masiva en la universidad pública.
Calendario de protestas universitarias: ¿qué días se suspenden las clases?
La convocatoria principal para el paro universitario nacional fue fijada para los días viernes 27 de febrero y el lunes 2 de marzo, aunque las acciones de visibilización y asambleas permanentes se extenderán durante gran parte de esta semana y la siguiente. Desde la CONADU Histórica señalaron que el cronograma de lucha contempla movilizaciones en las principales plazas del país y clases públicas para explicar a la sociedad la gravedad de la situación presupuestaria que atraviesan las instituciones.
Es importante destacar que el impacto de la medida será dispar según cada unidad académica, pero se espera una adhesión casi total en universidades de gran escala como la UBA, la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y la de Rosario (UNR).
Los motivos detrás del reclamo docente y estudiantil
El eje central del conflicto radica en la pérdida del poder adquisitivo de los salarios docentes y no docentes, que según los sindicatos cayó drásticamente frente a la inflación en los últimos meses. Sin embargo, el reclamo trasciende lo estrictamente salarial: se exige la plena ejecución de la Ley de Financiamiento Universitario y se rechaza lo que denominan una "reforma regresiva" impulsada por el Ejecutivo de Javier Milei, la cual buscaría modificar las estructuras de gestión y presupuesto de las casas de altos estudios.
Desde el Frente de Sindicatos de Universidades Nacionales subrayaron que "sin salarios dignos no hay universidad de calidad" y que el ajuste está poniendo en riesgo el funcionamiento básico de los edificios y la permanencia de los estudiantes en el sistema. A este reclamo se sumaron también agrupaciones estudiantiles que denuncian el congelamiento de las becas y el aumento en los costos de materiales y transporte, factores que completan un escenario de "asfixia presupuestaria" que promete profundizar la conflictividad social en las próximas semanas.u