¿Peligra el Mundial por la guerra en Medio Oriente?: qué escenario puede desencadenar la suspensión de la Copa
El conflicto bélico en Medio Oriente, tras el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán, tiene en vilo al mundo. Al impacto económico inmediato, con la fuerte suba del petróleo, se le suma la incertidumbre de que la guerra crezca hacia una escala global.
En ese escenario, algunos países de Europa –al igual que Argentina- reforzaron sus niveles de seguridad ante posibles atentados. Y, lógicamente, en Estados Unidos esas alertas también están activadas.
No es un dato menor, si se tiene en cuenta que dentro de menos de 100 días el país norteamericano será uno de los tres anfitriones de la Copa del Mundo de la FIFA, junto a México y Canadá.
Es así que la pregunta que circula en redes sociales, así como también en cualquier ámbito donde se hable del conflicto, es: ¿qué pasará con el Mundial? ¿Corre riesgo de suspensión si escala la guerra en Medio Oriente? ¿Qué dicen los antecedentes: cuándo se suspendió un Mundial y cuándo se jugaron tras conflictos bélicos? Además, claro, ¿qué estipula el reglamento de la FIFA?
Máxima tensión global: ¿corre riesgo el Mundial de la FIFA?
A medida que pasan los días, el conflicto en Medio Oriente va cruzando fronteras y genera preocupación en distintas zonas del planeta. Por caso, un dron iraní se estrelló contra una base aérea militar británica en Chipre, país perteneciente a la Unión europea.
En tanto, algunos de los países más poderosos de Europa están alertas ante posibles atentados. Francia, Alemania y Reino Unido están alerta tras emitir un comunicado conjunto en el que afirmaban que tomarían "las acciones defensivas necesarias y proporcionadas para destruir la capacidad de Irán de disparar misiles y drones desde su origen".
Segú medios norteamericanos, las autoridades estadounidenses también advierten actualmente del aumento de la amenaza de atentados de lobos solitarios y de la activación de células durmientes. El FBI un tiroteo en un bar de Texas como posible acto de terrorismo.
Con este contexto, que todavía podría escalar, surge la duda sobre lo que ocurrirá con la Copa del Mundo. Hay, al respecto, algunas hipótesis.
Si la guerra se mantiene circunspecta a Medio Oriente, probablemente el Mundial se disputará normalmente.
De hecho, hay antecedentes de Mundiales que se jugaron luego de conflictos geopolíticos importantes: el Mundial de 1994 (también en Estados Unidos) se jugó poco después de culminada la Guerra del Golfo. Y la última Copa del Mundo en Qatar 2022 fue el mismo año en que recrudeció el conflicto entre Rusia y Ucrania, solo por citar algunos ejemplos.
Sin embargo, la participación directa de Estados Unidos lo pone como un posible blanco de ataques durante el evento, por eso se descuenta que en caso de que la Copa se juegue normalmente la seguridad se verá ampliamente reforzada.
En tanto, si el conflicto escala a nivel global, con magnitudes similares a una guerra mundial, evidentemente la Copa de la FIFA deberá suspenderse: de hecho, solo dos Mundiales se suspendieron a lo largo de la historia. Fueron los de 1942 y 1946, en plena Segunda Guerra.
Otra posibilidad de suspensión puede ser una amenaza directa de parte de Irán o cualquier otro país involucrado en el conflicto: ante un posible atentado, seguramente la organización deberá tomar la decisión de suspender o un partido o directamente todo el campeonato.
Qué dice el reglamento de la FIFA para el Mundial 2026
El reglamento de la FIFA para el Mundial 2026 no habla en ninguno de sus artículos de una posible suspensión por cualquier evento ajeno a la organización, pero sobre el final sí establece dos puntos que pueden ser determinantes: menciona casos de "circunstancias excepcionales" y "casos no previstos".
Interpretando sus palabras, puede inferirse que, en caso de que por ejemplo la guerra escale, es de su potestad la posibilidad de suspender el evento. A continuación, los dos artículos en cuestión:
"Artículo 46. CIRCUNSTANCIAS EXCEPCIONALES: La FIFA es la entidad responsable de la gestión operativa del Mundial de la FIFA 26 y, por tanto, tendrá derecho a impartir las instrucciones necesarias en circunstancias especiales que puedan sobrevenir en los países anfitriones. Estas instrucciones formarán parte del presente reglamento".
"Artículo 47. CASOS NO PREVISTOS: La FIFA decidirá sobre los casos que no estén previstos en el presente reglamento, así como los casos de fuerza mayor. Todas sus decisiones serán firmes, vinculantes e inapelables".
Un dato a tener en cuenta y que puede ser decisivo a la hora de tomar una decisión para una eventual suspensión, es la relación del presidente de la FIFA Gianni Infantino con Donald Trump, mandatario de uno de los países organizadores y uno de los responsables del comienzo del conflicto. En diciembre, Infantino le dio a Trump el primer "Premio FIFA de la Paz: el fútbol une el mundo".
Qué pasa si Irán decide no jugar el Mundial 2026
Otro frente que abrió el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán es la eventual retirada de la selección iraní del Mundial. De hecho, su reemplazo por otro equipo o su participación bajo un operativo de seguridad excepcional abren interrogantes tanto reglamentarios como políticos.
El presidente de la Federación Iraní, Mehdi Taj, no descartó una baja. "Con lo que ha pasado… y con ese ataque de Estados Unidos, es poco probable que podamos esperar con ilusión el Mundial, pero son los dirigentes deportivos los que deben decidir", expresó.
El reglamento de competición del Mundial 2026, en su artículo 6, fija sanciones económicas en caso de renuncia:
- Si la retirada se comunica con más de 30 días de anticipación al 11 de junio, la Comisión Disciplinaria aplicará una multa mínima de 250.000 francos suizos (unos 323.730 dólares).
- Si la baja se produce con menos de 30 días, la sanción ascenderá al menos a 500.000 francos suizos (cerca de 647.712 dólares).
Además, la federación debería devolver todos los fondos recibidos para la preparación. El Consejo de la FIFA ya había aprobado un anticipo de 1,5 millones de dólares para gastos previos y un total de 10,5 millones por la participación en la Copa del Mundo.
A estas penalidades económicas podrían sumarse otras medidas disciplinarias, como la exclusión de futuras competencias organizadas por la entidad.
El apartado 6.7 establece que, ante la retirada o exclusión de una federación, la FIFA "decidirá a su entera discreción" cómo proceder y podrá designar un reemplazante.
Si se mantiene el cupo de 8,5 plazas para la Confederación Asiática de Fútbol, el principal candidato sería Irak, que obtuvo el derecho a disputar el repechaje internacional. En ese escenario, también podría verse beneficiado Emiratos Árabes Unidos, que cayó frente a los iraquíes en el ‘play-off’ asiático.
No sería un caso inédito en la historia de los Mundiales. En 1930, la ausencia de varias potencias europeas facilitó la presencia de Yugoslavia, Rumanía y Bélgica. En 1950, India accedió automáticamente tras la retirada de sus rivales asiáticos, aunque finalmente tampoco participó.
La clasificación de Irán ya había generado fricciones diplomáticas. A ciudadanos iraníes se les prohibió viajar a Estados Unidos por razones de seguridad nacional, aunque el Comité Organizador consiguió que la administración de Donald Trump autorizara visados para jugadores y oficiales, pero no para hinchas.
Con el torneo cada vez más cerca, la decisión que adopte Teherán podría alterar no solo el cuadro deportivo, sino también el delicado equilibrio político que rodea a la cita más importante del fútbol mundial.