El fútbol, amenazado por la guerra: ¿pueden los misiles en Medio Oriente paralizar la Copa del Mundo?
El fútbol es lo más importante de las cosas menos importantes, dijo alguna vez Jorge Valdano, campeón del mundo con la Selección Argentina en México 1986. Un pensamiento que miles de fanáticos a lo largo y ancho de todo el mundo ratifican día a día y que, en años de Mundial, parece intensificarse. No hay evento que se acerque siquiera al interés que genera la Copa del Mundo de la FIFA, pero vale decir que, ya estando a menos de 100 días de la edición 2026, es difícil encontrar en la historia una previa de Mundial con tantas situaciones conflictivas al punto que puedan llegar a ponerle -real o exageradamente- un manto de duda a Estados Unidos, México y Canadá 2026, el primero de los torneos más importantes del fútbol mundial organizados por tres países en conjunto.
La guerra que se desató en Medio Oriente tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, buscando acabar con la República Islámica y su amenaza nuclear, y la posterior respuesta -inesperada por prácticamente toda la comunidad internacional- del régimen iraní atacando no solo ciudades israelíes, como está acostumbrado a hacer, sino a países árabes y -en las últimas horas- europeos, que difícilmente se hubiesen imaginado involucrados en esta historia, crearon una situación regional que cada vez se va globalizando más y nadie sabe cuándo, dónde ni cómo puede llegar a terminar.
En los últimos meses se fueron acumulando los focos de conflictos en las tierras que se preparan para ver a Lionel Messi en su última presentación mundialista: endurecimiento de las políticas de visados con restricciones importantes e inéditas para un evento FIFA, detenciones y deportaciones violentas del ICE (Servicio de inmigración estadounidense), las amenazas de un conflicto entre Estados Unidos y Europa por Groenlandia, y el caos narco desatado en México tras el asesinato del Mencho, uno de los capos más buscados del país. Pero nada de todo esto parece tener la capacidad de poner en jaque -si es que se puede- al Mundial, como sí podría llegar a hacerlo un conflicto bélico de gran escala.
Qué pasa con el Mundial 2026 en contexto de guerra
Las más altas esferas del fútbol mundial siguen con atención lo que sucede en Medio Oriente desde el último fin de semana, conscientes de que dependiendo del desarrollo de la guerra, la FIFA puede llegar a tener que tomar decisiones que no tenía pensado evaluar. Sin embargo, por estos días todo lo que tiene que ver con la preparación para la Copa del Mundo marcha sin modificaciones.
"En 100 días, la FIFA va a darles la bienvenida a Norteamérica para presenciar el mayor show del mundo", aseguró Gianni Infantino en las últimas horas. El presidente de la casa madre del fútbol mundial envió también un mensaje a los miembros de las selecciones clasificadas, que en los últimos días se encuentran en Atlanta (Estados Unidos) realizando un workshop con respecto a las cuestiones logísticas para la competencia. "Estamos determinados a proveer un ambiente de primer nivel a cada equipo, jugador, dirigente y asociación", agregó el máximo dirigente del fútbol mundial, que hace tan solo dos semanas estuvo junto a Donald Trump en el lanzamiento del Consejo de la Paz, donde se tomó una foto con Javier Milei.
Sin embargo, puertas adentro la cosa cambia. "Seguimos con atención la situación internacional y estamos en contacto permanente con CONMEBOL y FIFA. El fútbol tiene una tradición de diálogo y encuentro entre naciones, y las decisiones sobre competiciones internacionales se toman dentro del marco institucional de la FIFA, priorizando siempre la seguridad de las delegaciones y el normal desarrollo del calendario deportivo", aseguró Luciano Nakis, prosecretario de AFA y uno de los encargados de las selecciones nacionales, en diálogo con iProfesional.
En situaciones de tensión internacional o conflictos armados que puedan afectar eventos, es habitual que la FIFA mantenga canales permanentes con las confederaciones: Conmebol, UEFA y las demás entidades que nuclean a los países en cada continente. Son justamente las confederaciones quienes bajan el estado de situación a las federaciones miembro, como la AFA.
¿Qué evalúa la FIFA? Si el contexto mundial puede afectar a la competencia en materia de logística del certamen o seguridad de las delegaciones, entre otras cuestiones como viajes, sedes o el calendario. Pero esto no implica que se tomen decisiones inmediatas, sino que se trata de un monitoreo constante de la situación geopolítica. "Hasta ahora, no hay indicios de decisiones que alteren la planificación del Mundial ni del calendario internacional", agregó otro dirigente de la Asociación del Fútbol Argentino a este medio.
Ante este escenario, la posición de la AFA es de seguimiento institucional y coordinación con los organismos internacionales: en este caso, Conmebol y FIFA. La conducción de Claudio ‘Chiqui’ Tapia está completamente alineada con las entidades sudamericana y mundial y, en términos generales, sostiene una línea histórica que comparten en Asunción y Zurich: "El fútbol debe funcionar como un espacio de encuentro entre naciones y no como un terreno de conflicto político o militar", sostienen desde la organización del fútbol argentino.
Repechajes para el Mundial 2026 y la Finalissima: un posible anticipo de lo que vendrá
El 11 de junio es el día señalado para el partido inaugural -México ante Sudáfrica en el mítico Estadio Azteca mexicano- pero en unos pocos días hay una serie de partidos que puede funcionar como anticipo de lo que vendrá.
Entre el 26 y el 31 de marzo se disputarán los últimos dos cupos de clasificación al Mundial, con los repechajes de los que participarán Bolivia, RD Congo, Irak, Jamaica, Surinam y Nueva Caledonia, divididos en dos sedes en ciudades mexicanas. De este listado de seis países cuyos seleccionados buscarán lo que sería una histórica clasificación a la máxima cita del fútbol, solo Irak está involucrado en el actual conflicto en Medio Oriente.
Al tratarse de un país que lleva años sumido en guerras externas e internas, cuesta imaginar que este nuevo escenario influya en la presentación del seleccionado de fútbol iraquí. Así las cosas, FIFA confirmó en las últimas horas que los partidos de fin de mes se disputarán como estaban planeados y el Mundial dará otro paso hacia su normal desarrollo, ya con los 48 equipos confirmados, aunque alguno pueda ponerse un asterisco.
Distinta es la situación del prometedor partido que la Selección Argentina, vigente campeona de América, y España, último ganador europeo, tenían que jugar el 27 de marzo en el Lusail de Doha, para ver quién se queda con la Finalissima. Con Qatar siendo escenario de ataques iraníes a tres semanas del partido, este jueves habrá una reunión entre Conmebol, UEFA y FIFA para determinar qué pasará con el duelo entre Messi y Lamine Yamal. Es casi un hecho que los qataríes se quedarán con las ganas de ver a la Scaloneta otra vez en el Lusail, pero para eso tienen que arreglar -entre otras cosas- la cuestión económica que había llevado la Finalissima a Doha. Miami y Londres parecieran ser las alternativas viables para que Lionel Scaloni busque agigantar su imagen como DT de la Albiceleste.
Estas dos competencias de la fecha FIFA de marzo brindarán un buen panorama de cara al Mundial: la Finalissima sufriría cambio de sede por el peligro puntual que puede representar jugar el partido en Qatar, mientras que el Repechaje seguirá su curso normal al no poner en riesgo la seguridad de los involucrados.
Irán, clasificado al Mundial en medio de la guerra: varios escenarios sobre la mesa y el antecedente de Rusia
Una de las grandes incógnitas es qué sucederá con la participación del seleccionado iraní en el Mundial. Asentado como uno de los equipos más fuertes del fútbol asiático, Irán se clasificó a su séptimo mundial -cuarto de manera consecutiva- tras terminar primero en su grupo tanto de segunda como de tercera ronda, en el extenso camino asiático para clasificar a la Copa del Mundo.
A pesar de los rumores y distintos escenarios que se plantearon en los últimos cinco días, lo único oficial hasta ahora fue la palabra del presidente de la federación iraní, Mehdi Taj. "Tras este ataque, no se puede esperar que miremos hacia el Mundial con esperanza. El régimen estadounidense ha atacado nuestra patria, y este es un incidente que no quedará sin respuesta", sostuvo el máximo dirigente del fútbol iraní horas después del ataque que mató al líder supremo iraní, el ayatolá Alí Khamenei, y decenas de otros importantes dirigentes del régimen.
Pero la realidad es que todavía es algo temprano para determinar si Irán presentará o no su equipo buscando superar por primera vez en su historia la fase de grupos, donde deberá enfrentarse con Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto con el dato no menor de que los tres partidos están programados para jugarse en suelo estadounidense: los primeros dos en Los Ángeles y el tercero en Seattle.
Allí radica otra de las posibles definiciones de esta situación: ¿buscará FIFA un cambio de sede a México o Canadá para buscar evitar que los iraníes tengan que ir a Estados Unidos, donde Trump podría vetar por motivos de seguridad a todo ciudadano iraní? Solo una hipótesis de posible solución.
Otra posibilidad sería que FIFA tome con Irán la misma decisión que adoptó con Rusia cuatro años atrás, cuando le prohibió participar del Mundial a diez meses de Qatar 2022 por la invasión a Ucrania. Es cierto que en esta situación actual de Medio Oriente fueron Estados Unidos e Israel los que atacaron primero para acabar con el régimen iraní y sus activos nucleares y militares, pero lo cierto es que la respuesta de la República Islámica fue no solo sobre objetivos militares, sino civiles y en casi una decena de países de la región.
La posible baja -por motus propio o decisión de FIFA- de Irán no sería algo que pueda poner en jaque el normal desarrollo del Mundial, pero distinta podría ser la historia si el tema escala todavía más y otros seleccionados deciden preservar a sus delegaciones por motivos de seguridad o ideología, aunque eso sería ya ir demasiado adelante.
Guerra Mundial, lo único que detuvo a la Copa del Mundo
Desde 1930 a la actualidad, se disputaron 22 ediciones del Mundial y la de 2026 será la número 23. Religiosamente cada cuatro años, el torneo deportivo más importante del mundo fue captando la atención del planeta entero, a excepción de una década: la del 40. Con la Segunda Guerra Mundial en pleno desarrollo en 1942 y un escenario mundial de posguerra absoluto en 1946, del Mundial de Francia 1938 se pasó a Brasil 1950. El único momento en casi 100 años en los que las armas le ganaron al fútbol, algo que la FIFA -y el mundo entero- quisiera dejar solo para la historia y no tener que volver a vivirlo.