• 5/3/2026
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Aulas libres de celulares: cómo es la nueva prohibición en las secundarias de CABA

El Gobierno porteño endurece las restricciones para frenar la distracción en el aula y mejorar el aprendizaje. Conocé cómo se implementará la medida
Por P.L.
05/03/2026 - 18:00hs
Aulas libres de celulares: cómo es la nueva prohibición en las secundarias de CABA

La convivencia entre la tecnología y la educación formal atraviesa un cambio de paradigma en el territorio porteño. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires decidió dar un paso firme hacia lo que denomina "aulas libres de celulares", extendiendo la prohibición del uso de dispositivos móviles personales al nivel secundario. Esta medida, que alcanza tanto a instituciones de gestión pública como privada, busca atacar directamente uno de los principales focos de dispersión detectados en los últimos años: la presencia constante de pantallas durante las horas de cátedra.

La resolución no solo afecta a los alumnos, sino que también establece directivas para el cuerpo docente frente a clase. Según las autoridades educativas, el objetivo central es recuperar la atención de los estudiantes y fortalecer el vínculo pedagógico cara a cara. Tras una etapa de regulación previa que comenzó en 2024, los nuevos indicadores y encuestas escolares impulsaron al Ministerio de Educación a endurecer la normativa, basándose en la premisa de que el celular dejó de ser una herramienta de apoyo para convertirse en un factor de interrupción recurrente.

Cómo funciona la prohibición y qué pasa con los recreos

A partir de la entrada en vigencia de esta normativa, el uso de smartphones y otros dispositivos digitales personales queda estrictamente restringido durante el dictado de las clases. En caso de que un docente planifique una actividad que requiera el uso de tecnología, esta deberá realizarse exclusivamente mediante el equipamiento institucional (computadoras o tablets de la escuela) y bajo una planificación pedagógica previa. De esta manera, se intenta trazar una línea divisoria clara entre la educación digital programada y el uso recreativo o espontáneo de los teléfonos particulares.

Un punto que genera especial interés es el manejo de los tiempos libres fuera del aula. Mientras que en los niveles inicial y primario la prohibición es total (incluyendo recreos y el comedor), en la escuela secundaria se otorgó un margen de autonomía a cada institución. Cada colegio porteño deberá elaborar sus propias pautas institucionales para definir qué sucederá durante los intervalos, aunque la recomendación oficial es promover actividades deportivas, artísticas o de interacción social que no dependan de una conexión a internet.

Los motivos detrás de la medida y las excepciones previstas

El diagnóstico que dio origen a esta decisión es revelador: estadísticas oficiales indican que el 94% de los estudiantes secundarios lleva su teléfono a la escuela a diario y que la mitad de ellos reconoce dificultades para interrumpir su uso. Jorge Macri, Jefe de Gobierno, fue tajante al definir al dispositivo como una "máquina de distracción" que atenta contra el bienestar digital de los jóvenes. Los resultados de las pruebas piloto previas mostraron que, en entornos con menor presencia de pantallas, la interacción entre compañeros aumentó significativamente y disminuyeron los llamados de atención por parte de los profesores.

No obstante, la resolución contempla situaciones particulares para garantizar la inclusión y la salud de los alumnos. Existen excepciones específicas para aquellos estudiantes que necesiten utilizar dispositivos digitales por cuestiones de discapacidad, enfermedades crónicas o necesidades especiales de apoyo pedagógico debidamente acreditadas. Para el resto de la comunidad educativa, la responsabilidad será compartida con las familias, a quienes se les solicita acompañar este proceso de "desconexión" escolar para fomentar una cultura digital más saludable y enfocada en el aprendizaje formal.

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