"Algunos parecen no haberse enterado de la guerra": el análisis de un argentino en Qatar
En el noveno día de un conflicto que no da tregua en Medio Oriente, la vida en las monarquías del Golfo se ha transformado en un extraño escenario de contrastes. Luciano Zaccara, politólogo rosarino y doctor en Estudios Árabes e Islámicos que reside en Doha desde 2013, ofreció este domingo un crudo relato sobre la cotidianeidad en Qatar, donde la población oscila entre la desesperación por evacuar y una inquietante indiferencia de quienes intentan mantener sus rutinas a pesar de los misiles.
Zaccara, investigador del think tank New Ground Research y conocedor profundo de la región tras años de trabajo de campo en Irán, describió una atmósfera de agotamiento. "Ya estamos un poco cansados de esta situación; llevamos una semana de ataques constantes y se empieza a notar", señaló en diálogo con el programa Con sabor argentino. Según el académico, la dinámica social se ha visto alterada de tal forma que los niños han regresado a la modalidad de clases online, rememorando los tiempos más estrictos del Covid-19.
Uno de los aspectos más llamativos del relato de Zaccara es la disparidad en cómo se percibe el riesgo en las calles de Doha. Mientras el espacio aéreo permanece bajo estrictos protocolos y las noticias de ataques en países vecinos como Kuwait, Bahrein y Emiratos Árabes llegan minuto a minuto, la sociedad qatarí muestra dos caras opuestas.
"La gente sale a la tarde, cuando se rompe el ayuno del Ramadán. Hay gente que parece no haberse enterado que estamos en guerra y gente que está desesperada por irse", describió el investigador. Según detalló, en las redes sociales conviven "quienes lloran diciendo que los gobiernos los han abandonado y no los evacuan", con otros sectores que, ante la parálisis de actividades, "organizan fiestas todas las noches porque no tienen otra cosa que hacer; están medio de vacaciones".
Desde su perspectiva como especialista, Zaccara advierte que las alarmas y las intercepciones de drones y misiles se han vuelto parte del paisaje diario. "Todos los días tenemos alertas y al menos uno o dos episodios de intercepción. Ya no es tan fuerte como al principio, pero las noticias de los alrededores no son alentadoras", explicó respecto a la escalada en el Golfo.
Sobre el futuro del conflicto desatado tras la muerte del ayatollah Khamenei, el politólogo rosarino fue tajante: "Es una guerra de larga duración porque ambos bandos consideran que están en el lado correcto de la historia y van a combatir hasta el último momento", sostuvo, a la vez que afirmó que "Irán sabe que no va a ganar la guerra pero buscará causar todo el daño posible en la región".