• 10/3/2026
ALERTA

Una argentina que volvió de Medio Oriente: "Pude regresar por la ayuda de la gente"

Noelia Núñez es una de las tantas personas argentinas que quedaron atrapadas en la guerra y, ya desde su casa, contó su experiencia
Por J.M.
10/03/2026 - 20:30hs
Una argentina que volvió de Medio Oriente: "Pude regresar por la ayuda de la gente"

El estallido de la guerra en Medio Oriente no solo sacudió el tablero geopolítico mundial, sino que alteró de forma drástica y violenta los planes de miles de personas que se encontraban en la región. Entre los afectados, cientos de argentinos que estaban por turismo, trabajo o visitas familiares se vieron envueltos en un escenario de extrema vulnerabilidad. La suspensión de vuelos, el cierre de aeropuertos y la activación de protocolos de emergencia transformaron viajes de placer en odiseas de supervivencia, obligando a muchos a buscar vías de escape desesperadas ante la falta de respuestas inmediatas.

Noelia Núñez fue una de esas personas que vivió el inicio del conflicto en primera persona. "El domingo debía salir nuestro vuelo, pero la guerra arrancó el sábado a la mañana. Nosotros estábamos ya el viernes alojados en Tel Aviv, ya no en ninguna ciudad más alejada, para poder tomar el vuelo porque el aeropuerto de Ben Gurión está ahí", relató en diálogo con medios platenses Noelia sobre los momentos previos al caos. Lo que comenzó como un viaje para dar una sorpresa terminó en una situación límite: "Automáticamente se cerró el aeropuerto cuando empezó el conflicto. Perdimos nuestro vuelo de Tel Aviv a Roma, y nuestro vuelo de conexión de Roma a Argentina, que tampoco se nos reintegra nada. Es mucho dinero".

La transición de la calma a la alerta máxima fue inmediata. Noelia describió cómo el entorno se transformó en cuestión de segundos: "Imaginate que para nosotros, que no tenemos ni idea, no entendíamos nada. Por suerte estábamos alojados en un hostel y eso fue lo mejor que nos pudo pasar, porque empieza a sonar la sirena y empieza a sonar también una sirena dentro del lugar, que te avisa que tenés que ir al refugio". En medio de esa tensión, la logística personal también se desmoronó, ya que solo contaban con lo mínimo indispensable: "Vinimos con una mochilita low cost a darle una sorpresa a un familiar y compartir unos días. Teníamos todo nuestro equipaje y lo seguimos teniendo en Roma".

A pesar de la complejidad del panorama, Noelia logró trazar un camino de regreso que la llevó a cruzar medio mundo en tiempo récord. Sin embargo, es enfática al aclarar que su retorno no fue una repatriación tradicional gestionada íntegramente por canales oficiales. "No, no se repatria a toda la gente. La gente vuelve por su cuenta. Yo voy a estar en una lista de repatriados, pero a mí no me repatrió nadie. Yo volví acá con ayuda de la gente", sentenció.

La travesía para volver a casa fue agotadora y llena de escalas imprevistas que Noelia recuerda con precisión: "Íbamos armando el itinerario y fue en cuatro días, cuatro continentes". Esa urgencia por salir respondía al peligro latente que aún persiste en la zona del conflicto. "Yo agradezco haber salido, porque eso sigue ahí", reflexionó ya con la seguridad de estar en Argentina, aunque sin poder desprenderse del todo de lo vivido y de las personas que conoció durante la crisis.

Finalmente, la argentina remarcó que, aunque ella logró aterrizar en Buenos Aires, la angustia no termina con su llegada. "Uno también se queda con eso. Hay un montón de gente que nosotros conocimos en estos días que se quedó allá", concluyó. Su testimonio refleja la realidad de muchos compatriotas que, ante la falta de soluciones comerciales o diplomáticas inmediatas, debieron valerse de sus propios recursos y de la colaboración de desconocidos para escapar de un territorio en llamas.