Trump amenazó con bombardear a Irán hasta que el estrecho de Ormuz sea "libre y seguro"
La guerra en Medio Oriente entró en una fase de máxima tensión global tras las últimas declaraciones de Donald Trump. El presidente de Estados Unidos utilizó su red social, Truth Social, para lanzar una advertencia final contra el régimen de Teherán, asegurando que su administración no se detendrá hasta liberar el estrecho de Ormuz, un paso marítimo vital por donde circula el 25% del petróleo mundial y que hoy se encuentra bajo asedio.
"Estados Unidos estará bombardeando sin piedad la línea costera y hundiendo continuamente barcos y embarcaciones iraníes", sentenció el mandatario. Según Trump, aunque la capacidad militar de Irán ha sido "diezmada al 100%" tras los ataques coordinados con Israel que comenzaron el pasado 28 de febrero, el régimen aún intenta desestabilizar la zona con drones y minas. "De una forma u otra, pronto tendremos el estrecho de Ormuz abierto, seguro y libre", enfatizó.
Para Trump, la seguridad de esta vía navegable no debe recaer únicamente sobre los hombros de Washington. El presidente hizo un llamado directo a las potencias que dependen del flujo de crudo para que envíen sus propios buques de guerra y conformen una fuerza de tarea conjunta que termine de "decapitar" la amenaza iraní.
"Muchos países, especialmente aquellos afectados por el intento de Irán de cerrar el estrecho, enviarán barcos de guerra en conjunto con los Estados Unidos", afirmó. En su mensaje, mencionó específicamente a China, Francia, Japón, Corea del Sur y el Reino Unido, instándolos a participar de lo que calificó como un "esfuerzo de equipo" para alcanzar la "paz eterna".
El conflicto armado ha modificado drásticamente las rutas petroleras internacionales. Tras el inicio de la ofensiva el mes pasado, Irán ha respondido con represalias contra Israel y bases militares estadounidenses, lo que convirtió al estrecho en una zona de peligro extremo para la marina mercante.
Trump calificó el bloqueo iraní como una "restricción artificial" impuesta por una nación que, según sus palabras, ya ha sido derrotada económica y militarmente. El presidente aseguró que EE.UU. ayudará "mucho" a los países aliados para que la transición hacia una navegación segura sea rápida y fluida. Mientras tanto, los bombardeos sobre la costa iraní persisten con el objetivo de eliminar cualquier remanente de artillería o capacidad de despliegue naval de Teherán.
"Este debería haber sido siempre un trabajo en equipo, y ahora lo será", concluyó Trump, insistiendo en que la demostración de fuerza unirá al mundo en pos de la seguridad. Sin embargo, la comunidad internacional observa con cautela cómo esta nueva escalada de bombardeos impactará en los precios de la energía y en la estabilidad de una región que ya se encuentra en llamas.