Momento histórico: Artemis II cruzó el lado oculto de la Luna y comenzó su regreso a la Tierra
La misión Artemis II marcó este lunes un hito histórico: los astronautas a bordo de la cápsula Orion se convirtieron en los humanos que más lejos de la Tierra llegaron. Fue apenas pasadas las 20 (hora argentina), cuando volaban por el lado oculto de la luna, donde se perdió la conexión por 40 minutos.
Los astronautas Christina Koch, Victor Glover, Jeremy Hansen y Reid Wiseman hicieron historia, al superar la distancia de los 400.171 kilómetros, pasando la meta lograda por el programa Apolo.
En ese marco, el director de vuelo de la NASA, Brandon Lloyd, la comunicadora de la cápsula, Amy Dill, y el oficial de datos de mando y control, Brandon Borter, también marcaron este lunes un curioso hito al enviar por correo electrónico a la tripulación lo que ahora se considera el mensaje de persona a persona más largo jamás enviado en la historia de la humanidad.
Artemis II pasó por el lado oculto de la Luna, tras permanecer 40 minutos sin señal
A las 20.07 la nave alcanzó la mayor distancia de la Tierra por una misión tripulada. En ese momento, los astronautas permanecieron incomunicados.
Cerca de las 20.30 (hora Argentina) de este lunes, la nave terminó su paso por detrás de la Luna, conocido también como su lado oculto. Así, la cápsula recuperó señal con la NASA.
"Es un gusto volver a estar en comunicación con ustedes. Estamos de camino en regreso a la Tierra", dijo la astronauta Christina Koch cuando recuperaron la conexión.
"Gracias a todos por permitirnos el inmenso privilegio de estar juntos en este viaje. Es realmente asombroso. Y mientras recorremos este camino, pensamos en la misión de la NASA: explorar lo desconocido en el aire y el espacio, innovar en beneficio de la humanidad e inspirar al mundo a través del descubrimiento. Y, al acompañarnos en este viaje, esperamos estar logrando precisamente eso", relató Glover.
"Y a medida que nos acercamos al punto más próximo a la Luna y al punto más lejano de la Tierra, mientras seguimos desvelando los misterios del cosmos, me gustaría recordarles uno de los misterios más importantes que existen en la Tierra: el amor". agregó.
"Cristo dijo, en respuesta al mandamiento más importante, que era amar a Dios con todo tu ser. Y él también, siendo un gran maestro, dijo que el segundo es igual de importante, y que es amar al prójimo como a uno mismo. Y mientras nos preparamos para perder la comunicación por radio, sentimos vuestro amor desde la Tierra. Y a todos ustedes, allá abajo en la Tierra y alrededor de ella, los amamos desde la Luna", concluyó Glover.
El mensaje a la tripulación de un astronauta del Apolo
Jim Lovell, veterano astronauta de la NASA, y parte de las misiones Apolo 8 y Apolo 13, envió un cálido saludo a la tripulación de Artemis II, que ya se encuentra a solo kilómetros de alcanzar el récord de distancia de la Tierra.
"Hola, Artemis II. Te habla el astronauta del Apolo Jim Lovell. Bienvenidos a mi antiguo vecindario. Cuando Frank Borman, Bill Anders y yo orbitamos la Luna en el Apolo 8, obtuvimos la primera vista cercana de la Luna para la humanidad y una imagen de nuestro planeta que inspiró y unió a personas en todo el mundo. Me enorgullece pasarles esa antorcha a ustedes, mientras rodean la Luna y sientan las bases para misiones a Marte, en beneficio de todos. Es un día histórico y sé que estarán muy ocupados. Pero no olviden disfrutar la vista. Así que, Reid, Victor, Christina y Jeremy, y todos los grandes equipos que los apoyan: buena suerte y buen viaje de parte de todos nosotros aquí, en la querida Tierra", señaló.
Cómo duermen los astronautas durante la misión
La tripulación está integrada también por Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, quienes coincidieron en destacar el impacto emocional de observar la Tierra desde el espacio profundo.
Uno de los aspectos que más curiosidad generó es cómo descansan durante la misión. La cápsula Orion, de aproximadamente cinco metros de diámetro, ofrece un espacio muy limitado para la tripulación, lo que obliga a adoptar posiciones poco convencionales.
Según explicó Christina Koch, la experiencia de dormir en microgravedad es mejor de lo esperado. "Nos encanta dormir aquí arriba. Ha sido un día tan largo que el cuerpo simplemente se adapta", aseguró.
En algunos casos, los astronautas deben dormir suspendidos, incluso con la cabeza hacia abajo, en posiciones comparadas con la de los murciélagos. Koch, de hecho, eligió una ubicación en el centro de la nave que describió como una de las más cómodas.
Para garantizar el bienestar de la tripulación durante los 10 días de misión, la NASA diseñó un cronograma que incluye períodos específicos de descanso, además de tiempo para siestas.
La adaptación al entorno, sin embargo, no es inmediata. Wiseman relató que al despertar en las primeras jornadas experimentó una sensación extraña, similar a estar cayendo o desorientado.
"Al principio se siente raro, pero luego es increíble. Ser humano aquí arriba es una de las experiencias más impresionantes que existen", afirmó.