Trump exige a Irán la apertura del estrecho de Ormuz, mientras amenaza con abandonar la OTAN
La Casa Blanca elevó el tono de sus exigencias a Irán. La reapertura del estrecho de Ormuz debe ser inmediata y sin restricciones, incluida la eliminación de cualquier peaje para el paso de embarcaciones.
Así lo confirmó la portavoz presidencial Karoline Leavitt en rueda de prensa. El presidente Donald Trump, según Leavitt, exige que el tráfico marítimo en la zona se restablezca "sin limitaciones, incluyendo cobros de peajes".
El estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo. Por allí transita cerca del 30% del petróleo que se comercializa por mar a nivel global.
La apertura inmediata del estrecho y la entrega del uranio enriquecido iraní son las dos principales demandas de Washington. Ambos puntos encabezan la lista de prioridades para la delegación estadounidense que viajará a Pakistán.
"Eso está en lo más alto de la lista de prioridades para los negociadores", dijo Leavitt. El equipo negociador de Trump iniciará conversaciones directas en Islamabad este sábado.
Las negociaciones, según confirmó la vocera, durarán dos semanas. Pero hay una condición innegociable: el estrecho de Ormuz debe permanecer abierto y sin restricciones durante todo ese período.
Sin esa garantía, la Casa Blanca advirtió que no habrá avance diplomático posible.
La administración estadounidense recibió informes contradictorios desde Irán sobre el estado del estrecho, pero Trump fue informado de que el tránsito marítimo ya se encuentra restablecido, desmintiendo reportes de medios iraníes que apuntaban a un cierre. "Lo que se dice públicamente es diferente de lo que se nos transmite en privado", señaló Leavitt.
La portavoz agregó que se detectó "un aumento en el tráfico hoy" en la zona. Sin embargo, reconoció que las comunicaciones siguen siendo "difíciles" y la situación "frágil".
El balance militar de los 38 días de operaciones contra Irán
"Estados Unidos ha logrado y superado los principales objetivos militares" durante la Operación Furia Épica, aseguró Leavitt. La campaña militar duró 38 días y dejó resultados contundentes para Washington.
Según la Casa Blanca, la marina y la fuerza aérea iraníes fueron destruidas, y la capacidad militar y nuclear de Irán quedó "retrasada por años" como resultado de los bombardeos y ataques sostenidos.
Leavitt indicó que la mayor parte de los lanzadores de misiles balísticos y drones de largo alcance iraníes fueron destruidos. Sin embargo, reconoció que aún quedan algunos en el arsenal de Teherán.
Los ataques registrados en la región tras el cese del fuego lo confirman. Irán todavía conserva parte de su capacidad ofensiva, aunque mermada.
La portavoz sostuvo que la presión militar obligó a Irán a cambiar su postura. Teherán aceptó la apertura del estrecho de Ormuz y presentó una propuesta "más razonable" para las negociaciones.
Un primer plan de 10 puntos presentado por Irán fue "literalmente tirado a la basura" por la administración Trump por ser "fundamentalmente inaceptable". Posteriormente, según Leavitt, llegó una base de negociación "más realista".
Estados Unidos evalúa cobrar por el paso de barcos en el estrecho
En respuesta a preguntas sobre la posibilidad de que Washington obtenga ingresos por el tránsito marítimo, Leavitt confirmó que es "una opción que el presidente ha planteado". El tema se discutirá en las negociaciones de Islamabad.
Sin embargo, reiteró que la prioridad inmediata es otra: la apertura total y sin peajes del estrecho. Cualquier esquema de cobro vendría después, si las conversaciones avanzan.
Leavitt también pidió paciencia para verificar informes sobre la reactivación de defensas aéreas iraníes y eventuales bombardeos tras el cese del fuego. La situación de seguridad en Irán sigue siendo inestable.
Respecto a la moralidad de la postura estadounidense, la portavoz defendió la amenaza de Trump de destruir la "civilización" iraní. Argumentó que la política de firmeza fue determinante para alcanzar el acuerdo y llevar a Irán a la mesa de negociaciones.
Trump amenaza con abandonar la OTAN por falta de apoyo
La secretaria de prensa de la Casa Blanca confirmó este miércoles que Donald Trump discutirá con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, la posibilidad de retirarse de la alianza atlántica.
"Es algo que el presidente ha comentado", dijo Leavitt en conferencia de prensa. Añadió que podría ser un tema central en la reunión que mantendrán en la Casa Blanca.
"Quizás tengan noticias directamente del presidente después de esa reunión esta tarde", anticipó la portavoz.
Trump amenazó con abandonar la organización, en parte debido a lo que considera una falta de apoyo a Estados Unidos en la guerra contra Irán, a pesar de que fueron Estados Unidos e Israel quienes iniciaron los ataques.
El mandatario estadounidense instó a los aliados de la OTAN a que ayuden a reabrir el estrecho de Ormuz. El pedido no tuvo mucho éxito entre los países europeos de la alianza.