Ni Una Menos: una multitud marchó en todo el país y reclamó justicia por el femicidio de Agostina Vega
Ni Una Menos realizó este miércoles a una masiva movilización con epicentro en el Congreso de la Nación, pero que tuvo réplicas en las principales ciudades de todo el país. La concentración en Capital se realizó a las 17 y el acto central, con la lectura de un documento frente al Palacio Legislativo, comenzó a las 18.30.
El reclamo central de la movilización fue el pedido de justicia por tres brutales femicidios ocurridos ne los últimos días. Las víctimas son Agostina Vega, Dulce María Beatriz Candia y Noelia Carolina Romero. Los crímenes sacudieron a Córdoba, Misiones y Buenos Aires en cuestión de días.
La jornada marcó la undécima conmemoración de la primera marcha de Ni Una Menos. Aquel movimiento que comenzó en 2015, tras el femicidio de Chiara Páez en Rufino, logró visibilizar masivamente una problemática que hasta entonces tenía escasa presencia en la agenda mediática y política.
La consigna central de la movilización fue: "Vivas, libres y desendeudadxs nos queremos". La frase condensa el reclamo por políticas públicas sostenidas y un abordaje integral de la violencia machista.
Las movilizaciones comenzaron alrededor de las 17 en todo el país: en Buenos Aires, la cita fue frente al Congreso, donde se realiza el acto central. Además del colectivo Ni Una Menos, se movilizaron la CGT, la CTA y otros gremios y organizaciones sociales.
A lo largo y ancho de todo el país hubo otras movilizaciones igual de convocantes. Mendoza, Córdoba, Santa Fe, Neuquén, Paraná y Trelew son algunos de los lugares donde se realizaron las movilizaciones.
Ni Una Menos: el reclamo de justicia por el femicidio de Agostina Vega
La actriz Thelma Fardín fue la encargada de leer el documento durante el acto central. En el texto, se reclamó Justicia por el femicidio de Agostina Vega. "Exigimos la renuncia del ministro de Seguridad Juan Pablo Quinteros y la destitución de los fiscales Raúl Garzón e Iván Rodríguez por la desidia organizada del Poder Judicial que la desprotegió y garantizó la impunidad. Este caso sintetiza las violencias institucionales a las que nos somete el Estado", expresaron.
"También nos conmueve el femicidio de Dulce María Beatriz Candia, adolescente, de 17 años, de Misiones, y de Noelia Romero, de Temperley, provincia Buenos Aires", sumaron, e insistieron en las búsquedas de Camila Maidana, de Chubut, y Delicia Mamani, desaparecida en Córdoba hace seis meses.
"Nos movilizamos contra el proyecto de las supuestas 'falsas denuncias' de la senadora Carolina Losada y todos sus aliados del gobierno, que busca blindar la pedofilia y silenciar a quienes la denuncian. Ratificamos nuestro compromiso de alzar la voz y poner el cuerpo contra los abusos sexuales, acompañando a madres protectoras, sobrevivientes, niñes y adolescentes en el Congreso, en los juzgados, en las calles y en cada uno de nuestros espacios. Frente a quienes pretenden avanzar sobre nuestros derechos, nuestra respuesta es colectiva e inapelable: ¡no pasarán! ¡Basta de revinculaciones forzadas!", subrayaron.
"Denunciamos la separación de la niña Arcoiris de su entorno protegido y la vinculación dispuesta por el Poder Judicial de La Rioja con los denunciados por abuso sexual contra ella. ¡Arcoiris con su mamá ya! Denunciamos la violencia vicaria a Alexandra Sabio de Neuquén y restitución del niño M a su madre. Nuestra revolución no defiende abusadores. No hay falsas denuncias, faltan denuncias", agregaron.
Y remarcaron: "Nos movilizamos hoy a lo largo y ancho del país convencides de que organizar la rabia es también construir una alternativa de vida y dignidad frente al saqueo criminal y la crueldad que impulsa el gobierno de Javier Milei y todos sus cómplices. Venimos a gritar que unir las luchas contra la crueldad y las violencias de este gobierno machista, racista y saqueador es la tarea. ¡Rebelarnos es urgente!"
En otro fragmento del discurso, se detalló que "entre el 3 de junio del 2015 y el 24 de mayo del 2026 se registraron al menos 3205 casos de víctimas letales de violencia de género: 3144 femicidios directos y vinculados, 46 transfemicidios y travesticidios y 15 instigaciones al suicidio". "No son números, son vidas arrancadas por la violencia machista. Repudiamos las declaraciones de la ministra de seguridad Alejandra 2 Monteoliva, quien declaró que el crimen de Agostina Vega es un 'homicidio', negando una vez más la violencia patriarcal y buscando eliminar la figura de femicidio. Esta decisión no es meramente una cuestión de lenguaje: implica negar la existencia de una desigualdad estructural de género y profundiza la impunidad.
Y apuntaron contra las políticas del Gobierno: "Este gobierno ejerce un antifeminismo de Estado que nos ataca mientras fomenta la violencia y la crueldad como único vínculo social. Nuestros feminismos hacen comunidad en cada barrio, escuela, sala de salud. Hacemos redes para construir las vidas que queremos vivir para todas, todes y todos".
Los tres femicidios que sacudieron al país
Agostina Vega tenía 14 años. Fue hallada desmembrada en Córdoba tras una semana de búsqueda intensa. Su caso generó indignación por las demoras en la investigación.
Dulce María Beatriz Candia, de 17 años, apareció sin vida en una obra en construcción en Eldorado, Misiones. La causa de muerte fue asfixia mecánica, según determinó la autopsia.
Noelia Carolina Romero tenía 30 años. Fue asesinada a puñaladas por su pareja en Temperley, partido de Lomas de Zamora. El femicida fue detenido.
Los tres crímenes ocurrieron en provincias distintas. Ninguno de los casos tuvo respuesta oportuna del Estado.
El colectivo difundió un documento donde responsabilizó al Poder Judicial de Córdoba. En particular, apuntó contra el fiscal Raúl Garzón.
Según la organización, hubo "desidia organizada" en el caso de Agostina Vega. El texto sostiene que "aún cuando existen sistemas de alerta, facultades para allanar y detener, la opción por la desidia está directamente relacionada con las condiciones de la víctima".
"Una piba pobre, habitante de un barrio popular", señaló el comunicado. La organización denuncia que los recortes en políticas públicas destinadas a combatir la violencia de género impactan directamente en la capacidad del Estado para prevenir estos crímenes y actuar a tiempo.
"Gracias a la militancia feminista, el fiscal quedó expuesto en su misoginia y clasismo, mientras elogiaba morbosamente la tarea de los perros en la búsqueda", afirmó el documento.
Once años de lucha y 3.073 femicidios
El colectivo Ni Una Menos nació el 3 de junio de 2015. El disparador fue el femicidio de Chiara Páez, una adolescente de 14 años asesinada en Rufino, Santa Fe.
Desde entonces, la consigna "Ni una menos" se convirtió en grito colectivo. Marcó un punto de inflexión en el debate público argentino sobre violencia contra las mujeres.
De acuerdo con datos de la Asociación Civil La Casa del Encuentro, entre el 3 de junio de 2015 y el 27 de mayo de 2026 se registraron 3.073 femicidios en Argentina. La cifra es demoledora.
La organización estima que, en promedio, se produjo un femicidio cada 31 horas durante los últimos 11 años. La persistencia del fenómeno atraviesa gobiernos, provincias y clases sociales.
A lo largo de la última década, el movimiento impulsó cambios legislativos. También logró mayor visibilidad de los femicidios y la creación o fortalecimiento de dispositivos de atención.
Sin embargo, las cifras anuales continúan reflejando que el problema persiste. En un contexto de ajustes presupuestarios y modificaciones en las políticas de género implementadas por el Gobierno nacional, los referentes de Ni Una Menos reiteran que la prevención y la atención integral requieren recursos sostenidos y un abordaje que no minimice la dimensión estructural de la violencia machista.
Las movilizaciones de mañana se inscriben en una tradición de reclamo social. Once años después de su origen, la consigna "Ni una menos" mantiene plena vigencia en las calles argentinas.