La Hidrovía, bajo la lupa: por qué puede convertirse en una ruta clave de la cocaína hacia Europa
La Hidrovía Paraná-Paraguay, una de las principales arterias comerciales de América del Sur, quedó nuevamente en el centro de la escena, aunque esta vez por una problemática que excede al comercio internacional. Un informe elaborado por el Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (CERES) de Uruguay advirtió que este corredor fluvial se consolidó en los últimos años como una de las principales rutas de salida de cocaína hacia Europa, Asia y Oceanía.
La investigación sostiene que la infraestructura diseñada para potenciar la integración regional y facilitar las exportaciones también está siendo aprovechada por organizaciones criminales transnacionales para movilizar grandes cargamentos de droga ocultos entre mercaderías legales.
La advertencia llega en un momento en que la Hidrovía ocupa un lugar estratégico para las economías de la región y, especialmente, para Argentina, por donde sale una porción significativa de las exportaciones agroindustriales.
Hidrovía Paraná - Paraguay: una red fluvial de más de 3.400 kilómetros
La Hidrovía Paraná-Paraguay se extiende a lo largo de 3.442 kilómetros y conecta a Brasil, Bolivia, Paraguay, Argentina y Uruguay a través de los ríos Paraguay, Paraná y Uruguay.
Por este corredor circulan diariamente miles de embarcaciones que transportan granos, combustibles, minerales, contenedores y diversas mercancías destinadas a los mercados internacionales.
Según CERES, precisamente ese enorme flujo de comercio legal constituye una oportunidad para las redes criminales, que encuentran en la magnitud de las operaciones logísticas una forma de camuflar cargamentos ilegales sin despertar sospechas.
Por qué la hidrovía resulta atractiva para el narcotráfico
El estudio señala que las características geográficas del sistema fluvial ofrecen ventajas operativas para las organizaciones dedicadas al tráfico de cocaína.
La enorme extensión del corredor, la existencia de canales secundarios, riachos, islas y sectores de difícil acceso dificultan las tareas de vigilancia permanente por parte de las fuerzas de seguridad.
A ello se suma la presencia de amplias áreas con escasa presencia estatal, donde pueden almacenarse cargamentos, reorganizarse operaciones logísticas o realizar trasbordos antes de ingresar la droga al circuito comercial.
Los investigadores remarcan que estas condiciones permiten a las bandas criminales desarrollar maniobras complejas con menor riesgo de detección.
Cómo llega la cocaína a la Hidrovía Paraná-Paraguay
De acuerdo con el informe, gran parte de la cocaína que circula por esta ruta tiene origen en Bolivia y Perú, dos de los principales países productores de hoja de coca y derivados en la región.
Los cargamentos ingresan a Paraguay o al norte argentino mediante distintas modalidades:
- Vuelos clandestinos.
- Transporte terrestre.
- Lanzamientos de paquetes desde aeronaves en vuelo.
- Utilización de pistas clandestinas en zonas rurales.
Una vez consolidada la carga, la droga es incorporada al sistema logístico regional para iniciar su recorrido hacia los puertos de exportación.
El método más utilizado: contaminar cargas legales
Uno de los mecanismos más frecuentes detectados por los investigadores es la contaminación de mercaderías legales.
En este esquema, la cocaína es introducida dentro de contenedores que transportan productos legítimos destinados a la exportación.
Entre las modalidades más utilizadas aparece el denominado "gancho ciego" o "rip-off", una técnica que consiste en ocultar la droga dentro de contenedores sin conocimiento del exportador o del destinatario final.
De esta manera, las organizaciones criminales aprovechan las cadenas logísticas del comercio exterior para trasladar la mercancía ilegal hacia puertos europeos, asiáticos u oceánicos.
Paraguay, una pieza clave en la logística regional
El informe identifica a Paraguay como uno de los principales centros logísticos del narcotráfico sudamericano.
Su ubicación geográfica y su extensa flota de barcazas —considerada una de las más importantes del mundo— lo convierten en un punto estratégico de conexión entre las zonas de producción de cocaína y los puertos de salida hacia ultramar.
Como ejemplo de la magnitud alcanzada por estas organizaciones, el estudio recuerda la denominada Operación A Ultranza Py, desarrollada en 2022 y considerada la mayor investigación contra el crimen organizado en la historia paraguaya.
El operativo permitió desarticular una estructura vinculada al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset e incautar más de 17 toneladas de cocaína que tenían como destino Europa y Asia.
Para los investigadores, casos de semejante escala evidencian la capacidad logística que desarrollaron las organizaciones criminales para operar a través de la hidrovía.
El desafío de los acuerdos internacionales
Otro de los aspectos señalados por CERES es la complejidad que generan los acuerdos internacionales de libre navegación vigentes entre los países que integran el sistema.
Si bien estos convenios son fundamentales para facilitar el comercio regional, también exigen coordinación entre distintas jurisdicciones y pueden dificultar intervenciones inmediatas sobre embarcaciones en tránsito.
Esta situación obliga a fortalecer la cooperación internacional y el intercambio de información entre organismos de seguridad y control aduanero.
El Plan Paraná y el refuerzo de los controles
Frente al crecimiento del narcotráfico en la región, Argentina puso en marcha el denominado Plan Paraná, una estrategia integral orientada a reforzar la vigilancia sobre el corredor fluvial.
La iniciativa involucra a siete provincias:
- Buenos Aires
- Santa Fe
- Entre Ríos
- Corrientes
- Chaco
- Formosa
- Misiones
El operativo contempla acciones coordinadas entre la Prefectura Naval Argentina, la Gendarmería Nacional, la Policía Federal Argentina y la Policía de Seguridad Aeroportuaria.
Además, incorpora herramientas tecnológicas como radares, drones, cámaras térmicas, sistemas de monitoreo y equipamiento especializado para fortalecer los controles sobre uno de los corredores logísticos más relevantes del país.
Una infraestructura estratégica en disputa
La conclusión del informe de CERES es contundente: la Hidrovía Paraná-Paraguay se transformó en uno de los principales escenarios de disputa entre los Estados y las organizaciones criminales transnacionales.
La misma infraestructura que impulsa el desarrollo económico, facilita las exportaciones y fortalece la integración regional también es utilizada por redes del narcotráfico que cuentan con estructuras cada vez más sofisticadas y capacidad para adaptarse rápidamente a los controles.
Por eso, los autores sostienen que el desafío para los países involucrados no pasa únicamente por incrementar la vigilancia, sino también por comprender la complejidad geográfica, económica y política de una vía navegable que hoy resulta estratégica tanto para el comercio internacional como para la lucha contra el crimen organizado.