Kicillof gastó en 6 meses de publicidad lo que arrastra en la deuda que le reclama el IOMA
La gobernación de Axel Kicillof gastó en pauta publicitaria oficial, durante apenas seis meses, el equivalente a los $8.278 millones que IOMA le debe al Hospital Garrahan. Esa deuda mantiene en lista de espera a 814 niños bonaerenses que necesitan cirugías urgentes.
El dato surge de cruzar la ejecución presupuestaria del Ministerio de Comunicación Pública con el reclamo formal que el Consejo de Administración del centro pediátrico le hizo a la obra social provincial. El contraste revela una prioridad clara: mientras la propaganda oficial recibe fondos frescos mes a mes, las prótesis y los insumos quirúrgicos para niños permanecen sin financiamiento.
Un análisis de los datos de ejecución parcial de 2026 muestra que el Ministerio de Comunicación Pública destina a la pauta oficial, en solo dos trimestres, una suma equivalente a la deuda completa con el Garrahan.
Solo en el primer trimestre de 2026, la gobernación ejecutó $4.053 millones en publicidad estatal entre enero y marzo. Una proyección lineal del segundo trimestre arroja una cifra idéntica, totalizando así el monto exacto que paraliza la atención médica de miles de chicos en el hospital de referencia nacional.
A diferencia del presupuesto general de la Provincia —que para 2026 supera los $43 billones—, la partida para difusión oficial no tiene techo rígido. Se maneja mediante contrataciones directas mensuales y reasignaciones discrecionales de fondos.
Cómo explotó el gasto en propaganda bajo Kicillof
Durante 2024, las erogaciones en propaganda estatal se ubicaron en $26.043 millones. Al año siguiente, el presupuesto de comunicación trepó a una banda de entre $58.300 millones y $62.450 millones (cerca de u$s50 millones).
Solo en 2025, la suma ascendió a $58.000 millones y tuvo un aumento del 63% con respecto a 2024. Ese salto representa un incremento real superior al 63% interanual.
La cifra no incluye gastos en comunicación digital ni en personal del área, solo medios tradicionales y cartelería en vía pública.
La distribución de esos fondos tiene un beneficiario estrella. En el primer tramo auditado de 2026, la señal televisiva C5N concentró de forma directa casi $1.200 millones del total ejecutado.
Ese volumen de financiamiento motivó la reacción de los bloques de la oposición en la Legislatura provincial. Bancadas como La Libertad Avanza presentaron reiterados pedidos de informes para auditar las nóminas de empresas beneficiarias y la transparencia en las reasignaciones que maneja el Ejecutivo.
Hasta ahora, ningún pedido obtuvo respuesta formal.
La crisis de IOMA que deja niños sin cirugías
Mientras la inversión en comunicación mantiene su dinamismo, la cadena de pagos de IOMA está virtualmente cortada. Prestadores externos, clínicas y farmacias denuncian demoras de meses en las liquidaciones.
El flanco más sensible de la crisis financiera se concentra en el rubro de prótesis, órtesis e insumos quirúrgicos de alta complejidad. La paralización de los pagos a proveedores obligó a clínicas privadas y hospitales públicos a ralentizar o suspender cirugías programadas.
El caso más crítico fue advertido formalmente por el propio Hospital Garrahan. Sus autoridades alertaron que 814 niños de la provincia de Buenos Aires permanecen en lista de espera exclusivamente porque el instituto de salud bonaerense no entrega las prótesis requeridas para sus intervenciones.
Esos chicos necesitan desde válvulas cardíacas hasta dispositivos ortopédicos especializados. Sin los insumos, las cirugías simplemente no pueden realizarse, aunque los quirófanos estén disponibles y los equipos médicos listos.
A esto se suma la licuación de los reintegros particulares de los afiliados. Ante la caída de convenios médicos, los usuarios se ven obligados a abonar las consultas de su bolsillo. Luego enfrentan demoras administrativas de devolución que oscilan entre los 6 y los 12 meses.
La inflación acumulada en ese período destruye el poder adquisitivo del dinero. Un afiliado que adelanta $50.000 en enero recibe en diciembre una devolución que vale la mitad en términos reales.
Los argumentos oficiales para justificar el desfinanciamiento
Desde el entorno de la gobernación bonaerense defienden la situación con dos explicaciones estructurales. La primera apunta a auditorías severas que bloquean pagos al detectar presuntas sobrefacturaciones de prestadores privados.
La segunda línea argumental señala un pasivo cruzado: el gobierno provincial le reclama a diferentes municipios un déficit de $10.000 millones en concepto de aportes de empleados comunales mal liquidados o desfasados en el tiempo. Según esta versión, IOMA está esperando esos fondos para normalizar los pagos.
Los prestadores rechazan ambas justificaciones. Aseguran que las auditorías oficiales demoran meses en resolverse y que los municipios no tienen responsabilidad directa sobre las deudas con hospitales nacionales como el Garrahan.
Mientras tanto, las familias bonaerenses enfrentan una realidad inapelable: sus hijos permanecen en lista de espera quirúrgica, y la propaganda oficial sigue fluyendo en pantallas y carteles sin interrupciones.