Qué es lo que hacen 8 de cada 10 argentinos el día que la Selección juega en el Mundial
El fútbol no es solo una pasión argentina. Es un fenómeno que redefine la economía y el consumo de todo el país durante semanas.
Un nuevo informe de Payway presentado en junio de 2026, basado en estadísticas propias y encuestas de las agencias OSA y Provokers, revela cifras contundentes. El 79% de los argentinos organiza planes específicos para ver los partidos de la selección.
La llegada de las semanas más intensas del fútbol transforma hábitos, dispara ventas y multiplica las ocasiones de consumo. El nivel de importancia que los argentinos le asignan al fútbol alcanza los 7,6 puntos en una escala del 1 al 10, un puntaje que explica por qué este deporte funciona como motor económico y social.
El estudio confirma una expectativa altísima para el evento deportivo más importante del año. El 73% de los argentinos declara estar muy o totalmente interesado en la mayor competencia futbolística.
Ese entusiasmo no se queda en lo emocional. Se materializa en acciones concretas que impactan directamente en el comercio.
El ritual de la juntada: dónde y cómo se viven los partidos
La "juntada" para ver fútbol adquiere carácter de ritual sagrado en Argentina. Los datos lo confirman: casi 8 de cada 10 personas organiza encuentros para seguir los partidos de la selección.
El hogar se impone como el lugar predilecto por amplia mayoría. Después aparecen los bares y los eventos al aire libre.
Esta preferencia por la casa no es casual. Permite un control total del ambiente, genera ahorro frente a salidas y habilita reuniones más largas que exceden el tiempo del partido, multiplicando las ocasiones de consumo en alimentos y bebidas.
La dinámica social que se arma alrededor del televisor se transforma en un motor comercial. Cada juntada implica compras planificadas y espontáneas.
El efecto multiplicador: no solo Argentina mueve la economía
El fenómeno va mucho más allá del debut de la selección. El 59% de los encuestados también organiza planes para seguir otros partidos del torneo.
El dato se vuelve más interesante al segmentar por edad. En jóvenes de 18 a 24 años, ese interés se eleva al 71%.
Cuando Argentina no juega, las reuniones funcionan como una gran "excusa social". Se multiplican las oportunidades de consumo a lo largo de todo el mes.
El informe de Payway destaca que esta ampliación de las ocasiones de encuentro mantiene activo el circuito comercial durante semanas. No hay días muertos en el calendario.
Cada partido, incluso sin la selección argentina, genera movimiento en comercios de alimentos, bebidas y entretenimiento.
Comercios en alerta: picos de venta y compras impulsivas
Para el sector comercial, el torneo opera como un dinamizador sin precedentes. Las métricas recopiladas por Payway muestran una aceleración del movimiento comercial los días de partido.
Esa aceleración responde a tres dinámicas sociales concretas: mayor circulación de personas, incremento de las reuniones sociales y aumento de ocasiones de consumo espontáneo.
Un relevamiento en comercios de la adquirencia de Payway reveló un patrón repetido: los consumidores llegan con compras planificadas pero terminan llevando más productos de los previstos, impulsados por la premura y el clima festivo del momento.
"Vienen con poco tiempo, quieren resolver rápido y terminan llevando más cosas de las que tenían pensadas", comentó uno de los comerciantes relevados.
Los rubros de alimentos, bebidas y kioscos se posicionan como los principales beneficiados. El consumo inmediato centrado en transformar los partidos en un momento de disfrute dispara las ventas.
Sectores como electrónica y hogar perciben un movimiento más planificado. El recambio de televisores, sistemas de audio y equipamiento para el hogar permite disfrutar mejor el espectáculo deportivo.
Esas compras, aunque menos impulsivas, generan tickets promedio más altos y sostienen el dinamismo comercial en categorías de mayor valor.