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Ola de frío polar: qué calefacción conviene instalar para gastar menos y cuánto cuesta mantener cada sistema

Con un frío que se hace sentir, las ventas de sistemas de calefacción aumentó en forma exponencial. El consejo de los especialistas
07/07/2026 - 19:43hs
Ola de frío polar: qué calefacción conviene instalar para gastar menos y cuánto cuesta mantener cada sistema

Con temperaturas bajo cero y tarifas de gas y electricidad que pesan cada vez más en el bolsillo, elegir el sistema de calefacción adecuado puede representar un ahorro de miles de pesos durante el invierno. Especialistas explican qué conviene según el tipo de vivienda, cuánto cuesta instalar una estufa a gas, un aire frío-calor o un panel eléctrico y cuáles son los errores que más hacen crecer la factura de los servicios.

La ola de frío polar que afecta a buena parte del país disparó el consumo energético y volvió a poner una pregunta sobre la mesa de millones de hogares: ¿conviene seguir calefaccionando con gas o es momento de pasar a un sistema eléctrico? La respuesta no depende únicamente del precio del artefacto. Hoy entran en juego el costo de instalación, el consumo mensual, el mantenimiento, la vida útil del equipo e incluso la seguridad.

"El error más común es elegir un calefactor sólo por su precio de compra. Lo correcto es analizar cuánto costará durante toda su vida útil, incluyendo el consumo de energía, el mantenimiento y la instalación", explica Salvador Gil, doctor en Física, investigador del CONICET y referente argentino en eficiencia energética. Para los especialistas, el sistema ideal cambia según cada vivienda. No es lo mismo una casa con acceso a gas natural que un departamento completamente electrificado.

Estufas a gas: siguen siendo las más convenientes cuando hay red de gas: Si el inmueble cuenta con gas natural, las estufas de tiro balanceado continúan siendo la alternativa más económica para calefaccionar durante muchas horas al día. Su principal ventaja es el bajo costo operativo. La desventaja aparece al momento de instalar el equipo, ya que debe intervenir un gasista matriculado y, en algunos casos, adecuar la instalación existente.

Actualmente, la instalación de una estufa puede superar los $100.000, mientras que incorporar una nueva boca de gas puede demandar una inversión bastante mayor, dependiendo de la complejidad de la obra y los materiales necesarios. A cambio, quienes utilizan la calefacción durante ocho o más horas diarias suelen recuperar esa inversión gracias al menor costo del gas frente a la electricidad.

Aire acondicionado inverter: el gran ganador entre los equipos eléctricos. Para viviendas sin conexión a gas, el aire acondicionado frío-calor con tecnología inverter es la opción que más recomiendan los especialistas. A diferencia de un caloventor, no genera calor mediante resistencias eléctricas sino que funciona como una bomba de calor, aprovechando la energía del aire exterior.

"Esa tecnología permite entregar varias veces más energía térmica que la electricidad que consume. Hoy es una de las formas más eficientes de climatizar una vivienda cuando no hay gas natural", sostiene Gil. Aunque la inversión inicial es superior a la de otros equipos eléctricos, el menor consumo termina compensando la diferencia cuando el uso es frecuente.

Paneles eléctricos y caloventores: cuándo son una buena alternativa: Los paneles calefactores prácticamente no requieren instalación y se convirtieron en una solución habitual para dormitorios, estudios profesionales y departamentos pequeños. Su consumo es moderado, aunque no alcanzan la velocidad de calefacción de un aire acondicionado.

Los caloventores y las estufas de cuarzo, por su parte, siguen siendo los equipos más accesibles para comprar, pero también los de mayor consumo eléctrico. Es por ello que los especialistas recomiendan utilizarlos sólo para calefaccionar ambientes pequeños durante períodos breves.

Ola de frío polar: el mantenimiento también influye en el costo final

El precio del equipo representa sólo una parte del gasto. Las estufas a gas requieren una revisión anual para controlar quemadores, conductos de evacuación y tiraje. Los aires acondicionados necesitan limpieza de filtros y controles periódicos para mantener su eficiencia. Los paneles eléctricos prácticamente no requieren mantenimiento, mientras que en caloventores y estufas eléctricas basta con verificar el estado de cables y conexiones.

En la visión de los fabricantes el consumidor ya no mira sólo el precio, debido a que la fuerte actualización de las tarifas cambió el comportamiento del mercado. Desde Longvie explican que las consultas se concentran cada vez más en el consumo energético y la eficiencia de los equipos, además del precio de compra.

En Eskabe coinciden en que el usuario analiza el costo de utilización durante toda la temporada invernal y no únicamente la inversión inicial. La empresa observa que las estufas de tiro balanceado siguen liderando las ventas donde existe gas natural, mientras que los equipos frío-calor inverter ganan participación en departamentos y viviendas nuevas. Según fabricantes del sector, durante las semanas de frío extremo las ventas de calefactores pueden crecer entre un 30% y un 50% respecto de períodos con temperaturas normales.

Por su parte, desde el Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) recuerdan que el mantenimiento preventivo es tan importante como el consumo del equipo. De hecho, el organismo recomienda que todos los artefactos a gas sean instalados y revisados por gasistas matriculados antes de cada invierno y además, insiste en cuatro medidas básicas:

  • Verificar que la llama sea siempre de color azul;
  • Mantener libres las rejillas de ventilación;
  • No utilizar hornallas ni el horno para calefaccionar ambientes;
  • Ventilar diariamente los ambientes para prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono.

¿Cuánto cuesta calefaccionar un ambiente durante un mes?

Tomando como ejemplo un living de 25 metros cuadrados, una temperatura interior de 20°C y un uso promedio de ocho horas diarias durante 30 días, los especialistas estiman la siguiente relación de costos:

  1. Estufa a gas tiro balanceado: $25.000 a $40.000 
  2. Aire acondicionado frío-calor inverter: $35.000 a $55.000 
  3. Panel calefactor: $55.000 a $80.000 
  4. Radiador eléctrico: $60.000 a $90.000 
  5. Caloventor: $90.000 a $130.000 
  6. Estufa de cuarzo; $80.000 a $120.000 

¿Qué conviene según cada hogar?

Los especialistas coinciden en una regla sencilla, según la cual, casa con gas natural: estufa de tiro balanceado, departamento sin gas: aire acondicionado frío-calor inverter. En el caso de un dormitorio o estudio: panel calefactor eléctrico y para uso ocasional: caloventor o estufa de cuarzo.

La conclusión es clara: en un contexto de frío extremo y tarifas más altas, elegir correctamente el sistema de calefacción puede representar un ahorro importante durante todo el invierno. Pero la decisión no debe basarse sólo en el precio del equipo. La instalación profesional, el mantenimiento preventivo y una buena aislación térmica son factores que, según coinciden especialistas, fabricantes y el ENARGAS, terminan teniendo un impacto igual o mayor sobre el consumo y la seguridad del hogar.