Luján cerró el mayor basural a cielo abierto del país, pero deja una amenaza bajo tierra
Su clausura termina con una de las postales ambientales más graves de la Argentina, pero deja hectáreas degradadas y un pasivo ambiental que no desaparece
Durante más de 50 años, la basura de Luján terminó en el mismo lugar, con camiones municipales, toneladas de residuos domiciliarios, montañas que crecieron sin pausa y un predio que se convirtió con el tiempo en un símbolo del fracaso de las políticas de gestión de residuos.
Lee la nota completa en Economía Sustentable.